CONTRACCIONES (METÁFORA DE LA CONDICIÓN HUMANA)

 

Contracciones

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro.

Fotografía de la Producción.

El ser humano es impredecible en muchas ocasiones. ¿Hasta dónde es capaz de llegar una persona para subjugar a otra y ésta sacrificar todo, incluyendo la dignidad, para conservar un status, un trabajo, una estabilidad económica?

Esto es la esencia de CONTRACCIONES, del dramaturgo inglés Mike Bartlett, considerado como uno de los jóvenes autores más importantes del teatro contemporáneo, en opinión de Alejandro Velis, quien es el responsable de la puesta en escena. Nos dice el director: “La obra es reveladora e inteligente, es de un humor que duele y que hace cuestionarnos sobre lo que es realmente importante. Este es el punto de partida para entender que la obra trata sobre una metáfora de la vida, de la existencia y de la condición humana”.

Dos mujeres, una jefa de la otra quien es una gran vendedora. La primera apegada al reglamento interno acosando a la segunda sobre el tipo de relación -sexual y/o romántica- que tiene con un compañero. La monitorea con cámaras de circuito cerrado, conoce de la A a la Z su vida, su intimidad, sus debilidades. Una imposición de poder, humillar a la subordinada, someterla hasta destruirla moral y psicológicamente. La lucha entre la poderosa y la débil, entre la amargura y la desesperación.

Un texto inteligente, de una manufactura impecable; tenso, fuerte, doloroso, desgarrador, desesperante para el espectador, sin embargo, muchas escenas inmersas en un humor álgido, éste sirve de catarsis ante las situaciones límite que acontecen en escena. Juego de palabras, ideas y posturas, tratar de imponer aberrantes políticas laborales, en contraparte tratar de defenderse de las mismas. Lo descepcionante de la obra es el desenlace, porque…

Alejandro Velis se reafirma como gran director. Su propuesta es impecable, a cada escena le da su tiempo, tono y color, el cambio de cada una de éstas es con música idónea para el ambiente tenso, creo se trata de rock alternativo. Patricia Gutiérrez lo apoya con una escenografía tipo pasarela, no todo sucede en ella, al fondo una estructura donde aparecen y desaparecen, con apoyo de la iluminación diversos objetos, además alberga la cámara del circuito cerrado. Lo más loable, además de la creatividad y talento de Alejandro es la forma como combina las capacidades histriónicas de sus actrices.

Ellas son Aída López y Carmen Mastache. Siempre he sostenido y sostendré, Aída es una de las mejores actrices de este país, tiene un don natural para el teatro, una solvencia impresionante, se desenvuelve con soltura; en este caso, ella es la jefa, es tan convincente que dan deseos de matarla, claro a su personaje. Carmen, con características diferentes, mano a mano, provoca toda clase de sentimientos, desde ternura hasta angustia por un ser desvalido que se consume poco a poco; la actriz en un gran momento, creo de lo mejor interpretado en su carrera. Ambas un deleite, hacen una exquisitez de montaje.

Alejandro Velis celebra con esta puesta en escena 30 años de carrera como director, una forma de acompañarlo en su festejo es acudir al teatro El Granero, Centro Cultural del Bosque, Ciudad de México, lunes y martes a las 20:00 horas. La temporada concluye el 8 de diciembre.