TEATRIKANDO

birdman teatrikando

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Por Benjamín Bernal, presidente de la APT.

 

En la Alhóndiga de Granaditas escuchamos a Antonio Sánchez and Migration

 Es un grupo de Jazz en el primer nivel mundial. Antonio es sobrino de Ignacio López Tarso, además de ser el musicalizador de la película Birdman. Se esperaba con una especial admiración a este joven que ha iniciado una sólida carrera en el extranjero; es difícil el mundo del jazz, y todavía más problemático competir en el país del Norte.

La entrevista fue larga y sólo se cortó cuando se dio cuenta que tenía ensayo para probar el equipo de sonido. Le preguntamos: ¿volverás a hacer música para cine o teatro? No es mi ideal, porque se topa uno con directores que no comprenden nuestro trabajo, en ocasiones el primer ejemplo, es el que eligen, pero ya pidieron antes otros diez. Te gustan las presentaciones en vivo: si, pero no como en el bar que están comiendo o bebiendo y nadie te hace caso. Es difícil el medio del jazz: si, sobre todo en la cuna de los grandes, Norteamérica. Hay que vestir los conciertos, ya no son nada más de subirse e interpretar, sino llenarlo de luces, glamour, porque la competencia es muy dura, por ejemplo antes había jazzistas que tocaban con un nivel sofisticado, que solo ellos entendían, pretendían que el público estuviera atento, comparara a muchos y pudiera descubrir por qué debería admirarlo; esos músicos son para conocedores, que en realidad son muy pocos y se extinguen solos.

Ese día llenó Antonio Sánchez la explanada de la Alhóndiga y le seguían pidiendo “otra, otra, otra”

 

Discusión, Corea del Sur

También acudí al Teatro Cervantes pudimos ver “Discusión” del grupo Choe Contemporary Dance, intenta escenificar un juego narrativo acerca de las sociedades occidentales. El grupo es de Corea del Sur, debo contarles: exhibe una disciplinada expresión corporal en cada actor, así como coordinación grupal, quizá un poco fríos. No deja de dar la impresión de que son mentes del otro lado de la lógica aristotélica, queriendo involucrarse con otras posturas estéticas completamente distintas, quizá sea mi mirada sea prejuiciosa, eso sí, hay un profundo dominio dancístico-teatral para viajar a los festivales. Divirtió cuando usaron como fondo unos ladridos de perro, totalmente musicales.

 

En el Teatro Principal pude disfrutar de Ubu Rey

Esto fue con el grupo Cheek by Jowl de Francia/Reino Unido, usted recuerda, describe la honesta conducta de los gobernantes; el que vi a Peter Brook hace 20 años eran hombre y mujer de las cavernas, que dan golpe de estado (con un mazaso sobre la cabeza del antiguo Rey) enseguida sale a recorrer sus propiedades sobre la carreta de cobrar impuestos. En la versión franco inglesa 2015 ubican la acción en una clase social alta, viajamos de la realidad a la mente de los poderosos, mediante algo parecido a una pantomima-danza, en tanto un joven va de un lado a otro con la cámara de video, cuyas imágenes se muestran en la pantalla gigante para espiar las fantasías internas: del director, de Alfred Jarry el autor, y de quienes roban la corona. Divierten sin dejar de deslumbrar con la metáfora de Jarry, quien la escribió a los 16 años e influyó en el nacimiento del Teatro del absurdo, pues la estrena en 1896, en tanto Ionesco escenificará La Cantante Calva en 1955 y Beckett Esperando a Godot en 1952. Quizá tiene reiteraciones y alarga las tomas de video, pero en fin, así les dio la gana hacerlo. Disfruté mucho el casco para cobrar impuestos; así como el trabajo bicolor (vestuario crema y piel humana) en ese contexto cotidiano de quienes se ensañan al dominar al planeta. De lo mejor del 43 Festival Internacional Cervantino.