YO VIVO EL TEATRO (O LA MUESTRA NACIONAL DE TEATRO) I PARTE

Por Julieta Orduña y Miryam Almanza.

 

historias

 

El 21 de noviembre finalizó la 36 Muestra Nacional de Teatro en Aguascalientes, luego de 10 días de intensa actividad. No solo se mostraron 38 montajes de varias partes del país, sino que estuvieron acompañados de varios eventos trascendentes como las obras ganadoras de las Muestras Regionales de Teatro, se realizó también el Primer Encuentro de la Red de Jóvenes Creadores y el 1er Congreso Nacional del Teatro más ponencias, mesas de reflexión y clínicas para conocer el proceso de trabajo de cada obra de teatro, más clases magistrales para los participantes.

Fueron varias las sedes en las que se presentó la vasta programación. Las actividades académicas se realizaron en la Universidad de las Artes (UA), los montajes en los teatros Morelos, Aguascalientes, Leal y Romero e IMSS, así como en el foro La Puga, la Caja Negra y el Salón de Fotografía de la UA, el Museo Regional de Historia, el patio de la Casa de la Cultura Víctor Sandoval, y otros espacios abiertos como El Jardín de los Palacios y la Exedra sin olvidar la llamada Ágora que estuvo en el Teatro Víctor Sandoval, donde se reunían los participantes para las plenarias y compartir sus experiencias del día en la muestra. En esta edición 36 los estados participantes fueron el Distrito Federal, Durango, Yucatán, Campeche, Jalisco, Guanajuato, Nuevo León, Baja California, Chihuahua, Querétaro, Veracruz, Oaxaca y Aguascalientes.

En fin, al correr de los días se vivió el teatro, como dice el eslogan de esta muestra, Yo vivo el teatro. Desde muy temprano, a las ocho de la mañana ya los participantes se encontraban registrándose para las ponencias y clínicas que se impartirían unas de 9 a 11 de la mañana y otras de 11 a 13 hrs. Diversos temas latentes en la escena nacional se abordaron, como teatro comunitario, universitario, de grupos independientes y el teatro mexicano producido en el extranjero por mencionar algunos. En todas eventos se encontraban moderando personalidades de teatro nacional como Edgar Chías (dramaturgo), Claudio Valdés Kuri (director), Luz Emilia Aguilar (crítica de teatro) y varios más. Y por si fuera poco, al finalizar estas charlas se realizaba a las 13 hrs, ya fuera el Congreso de Teatro o el 4º Encuentro de Programadores, Gestores y Compañías, con temas como Subsidios y Financiamientos, y Espacios y Salas Independientes.

Estudiantes de las universidades de las Artes y Autónoma de Aguascalientes se dieron cita en algunos de estos eventos programados en el turno matutino. Luego habría que darse un descansito para los sagrados alimentos y después comenzar con el banquete teatral que se ofrecía diariamente a partir de las 4:30 pm hasta las 10 pm.

El jueves 12 de noviembre, día que inició la muestra, arrancó en el teatro Leal y Romero con la presentación editorial de la misma a cargo de los integrantes de la Dirección Artística. En la sesión se hicieron algunas aclaraciones sobre el programa y la convocatoria y se le dio respuesta a inquietudes de los participantes sobre los procesos de selección de las obras participantes. Luego, en el Teatro Morelos se realizó la gala de inauguración con la presencia de autoridades del INBA y de gobierno del Estado para entregar la medalla Xavier Villaurrutia al gran escenógrafo mexicano Macedonio Cervantes, y al grupo Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena de Tabasco, a ambos por su trayectoria profesional. El teatro fue ocupado en su mayoría por los participantes de la muestra quienes ovacionaron a los galardonados. Luego de ese momento se dio la tercera llamada para la edición 36 de la muestra nacional y se corrió el telón en el Teatro IMSS con la primera obra Duran66o. Objetos para actualizar un acontecimiento histórico, coproducción de Ciudad de México y Durango. Dicho montaje fue de los pocos que tuvo dos funciones.

duran660

Durang66o es una manera muy original de enlazar el pasado con el presente a manera de documental escenificado. Presentó con recursos muy originales un hecho que sucedió en Durango hace casi 50 años: la lucha de estudiantes de allá, quienes tomaron el Cerro de Mercado, rico en fierro, para evitar que se apoderaran de este para el monopolio de la industria acerera. Al movimiento de los estudiantes se unió la población del lugar. En el escenario se resume la lucha que durante 58 días se mantuvo entre múltiples protagonistas, a través de la utilización de objetos colocados en cajas de madera, proyecciones en video, música en vivo, manejo de luces y líneas de tierra roja. El público se envolvió en el relato del pasado dejándose llevar por el manejo visual del montaje (evocando el nombre del grupo, Línea de Sombras), mismo que en lo particular inevitablemente me hacía identificar injusticias de este tipo cometidas en el presente y en tantos otros lugares de nuestro país. Duran66o fue una grata experiencia que mostró que el teatro, además de traer a la actualidad hechos que han sucedido hace muchos años, los revitaliza para que no olvidemos que hay que seguir luchando por la justicia social.

En teatro no solo los directores, dramaturgos, actores, productores y técnicos son parte de la escena sino también aquellos que congelan las imágenes, y con la creatividad las vuelven una obra de arte. Es sin duda Fernando Moguel (1952-2014), uno de los fotógrafos teatrales reconocidos no solo por sus más de 30 años de trayectoria sino también por documentar el teatro en México, en específico el de las muestras nacionales de teatro, además de ser periodista y crítico en la revista Tiempo libre. En esta muestra se le hizo un homenaje a través de la exposición de algunas de sus fotografías más representativas de la escena teatral nacional. Esta se montó en la Casa de la Cultura Víctor Sandoval, donde se reunieron sus amigos y parte de la comunidad teatral el viernes 13 de noviembre, para inaugurarla. Asimismo se otorgó ese mismo día, en el Teatro Leal y Romero, el Premio Internacional de Ensayo Teatral al argentino Andrés Gallina por “Dramaturgia y Exilio. Poéticas radicantes”. Y terminó la jornada con tres puestas en escena: Duran66o, del grupo Línea de sombra (teatro IMSS), Los encuentros secretos, de la Compañía Opcional (caja negra de la Universidad de las Artes), y Los grandes muertos: El galán de Ultramar y La Amante, de la Compañía Nacional de Teatro (Teatro Morelos). Esta última obra tuvo una duración de tres horas ya que se contaron dos historias, El galán de Ultramar y La amante. La escenografía fue de Macedonio Cervantes y dirección de José Caballero. Un montaje difícil de olvidar por el cuidado exquisito en cada escena, tanto de vestuario, maquillaje y no se diga la escenografía, hubo algunas restricciones de toma de fotos y vídeo a los periodistas, quizá fue lo mejor para involucrarse de lleno en la trama de una familia hacendada del siglo XIX, y esa mezcla de castas de criollos y mestizos que dieron un clímax interesante a las dos historias que conforman esta obra monumental. Algo que hay que destacar tanto en esta obra, Los grandes muertos, como en Durang660, fue la participación de talentos aguascalentense como Zuadd Atala, Ignacio Velasco y Azalia Ortiz, todos ellos egresados del Centro Cultural Los Arquitos y de la Universidad de las Artes, y quienes ya se desenvuelven en el teatro profesional en la Ciudad de México.

todos somos caliban

Para el sábado 14, tres obras se presentaron: Todos somos Calibán, creación colectiva (Jardín de los Palacios), Híbrido, objetos olvidados, texto y dirección de Claudia Anguiano (Teatro Aguascalientes), e Historia(s) del teatro en México, creación colectiva (Jardín de los Palacios). Historia(s) del teatro en México fue una propuesta de jóvenes universitarios que planteó varias problemáticas por las que un aspirante a ser actor(actriz) tienen que pasar, como lo de las becas, las clases y el autoritarismo de algunos maestros, la relación director-actor, señalando en un mapa de la República Mexicana todos estos casos. La presentación fue en el escenario del Teatro Aguascalientes con aproximadamente 200 personas (cupo limitado), al igual que otras obras con este mismo formato.

Todos somos Calibán tuvo otra función el domingo 15, teatro comunitario dirigido por Sandra Pinedo, quien con un trabajo de investigación realizó este interesantísimo proyecto con mujeres de una comunidad de Salamanca, Gto., quienes mostraron a manera de relatos sus experiencias familiares y algunas problemáticas de ese lugar, interactuando con el público en la preparación de alimentos: salsa, nopales, tortillas y agua de horchata. Voces que no se escuchan y que exigen a las autoridades volteen hacia estas comunidades. Ese mismo domingo se presentó también De los laberintos se sale por arriba, de la Cía. REAP Films (Teatro Leal y Romero), Mi papá no es santo ni enmascarado de plata, Cía. Carretera 45 y 25 Producciones (Teatro del IMSS), Esta puta nostalgia, de Cía. La Resistencia (Patio de la Casa de la Cultura Víctor Sandoval), Inmolación, de Cía. Inmigrantes Teatro (Teatro Morelos), y Tío Vania 1920, escenas de la vida en la hacienda, de Cía. La Rendija Teatro (Museo Regional y de Historia de Aguascalientes).

Está es solo la primera de varias partes en las que haremos una crónica de lo que aconteció durante la 36 Muestra Nacional de Teatro en Aguascalientes, en la siguiente colaboración seguiremos comentando algo más de este evento que sin duda ya forma parte de la historia del teatro en Aguascalientes.