ALGO DE POESÍA

Por Ignacio Velázquez

Fuente;  http://www.poemas-del-alma.com/carmen-matute.htm

 

 carmen-matute

Carmen Matute

Es una imprescindible poetisa guatemalteca, cuya trayectoria ha sido valorada y recompensada en varias ocasiones, permitiéndole tanto participar de importantes antologías como conquistar prestigiosos certámenes en el plano nacional e internacional.

Matute nació en Guatemala en 1944. Estudió la licenciatura en Lengua y Literatura Hispanoamericana en la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Entre sus obras poéticas destacan “Vida Insobornable“, “En el filo del gozo“, “Abalorios y Espejismos” y “Ecos de casa vacía“; las mismas han sido traducidas a decenas de idiomas, su estilo libre y lleno de símbolos cotidianos permite a los lectores acercarse a una poesía fresca, actual y capaz de transmitir las sensaciones más profundas e inolvidables.

 

 

Amado

Fui agarrándome de ti,
de tus ojos,
campanarios llenos de palomas,
y tu pecho
encendido como un lucero sólo.

Caminé desesperada
en los senderos
trazados por tus venas
y me así
a tus riñones
y testículos,
a tus orejas
y tu lengua.

Golosa
bebí con gratitud
láudano en tu boca
y me detuve
por siglos en tu sexo:
lo exploré
con soles diminutos
nacidos en las puntas de mis dedos
y cárdenos frutos mancillados.

Copié tu mirada,
doblé tu risa,
y lúbrica mordí
tu agonía con los dientes.

 

Autorretrato

Mentira:
el perfume
la voz
el encaje
la mujer de plástico
flor y ángel.

Verdad:
esqueleto y piel
angustia
pensamiento
eterna herida
inacabada.

 

Propuesta del Higo

Te propongo
la dulzura del higo,
su carne sonrosada,
replegada y húmeda
como un animal marino.

Goza el misterio de este fruto,
su textura de molusco,
su íntimo tamaño.
Tersa,
su pulpa
apremiará el deseo
de tu lengua.

Te propongo
las delicias del higo.
Muerde su violado,
desamparado centro,
prueba de nuevo -empecinado-
su carne
que guarda mieles y diluvios.

Las delicias y dulzura del higo
-pequeño y desbordado-
tan sólo te propongo.
Que tu boca profunda
se demore
en el dulzor secreto,
que asalte con lentitud
su carne desvelada.

Deja que a tu paladar
traiga la memoria
de sabores primit