DE MIS HUMEDADES VENGO (ESPECTÁCULO POÉTICO-MUSICAL DE BEATRIZ CECILIA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 Imagen tomada de la página de Facebook de Beatriz Cecilia

 

Creo, siempre que en un escenario se presente un hecho artístico estaremos frente a las denominadas artes escénicas, valga la expresión. En BUTACA TEATRAL por la esencia propia de su objetivo y de su finalidad, se abordan montajes dramatúrgicos. Sin embargo, partiendo de la premisa inicial comentaré sobre DE MIS HUMEDADES VENGO, espectáculo poético-musical a cargo de Beatriz Cecilia.

 

Tercera llamada. El escenario luce un decorado donde predomina el color azul, con toques lilas y  blancos. Todo, absolutamente todo forrado con esa tela, da la impresión a primera vista de algo “floreado”; entiéndase por todo, todo: cortinas, cubre asientos de dos sillas, manteles, teléfono, botella de vino, perchero… La atmósfera visual está creada, puede parecer cursi u original. Aparece la actriz, ya no es sorpresa, su vestido es igual a toda la decoración. Dicen los que saben sobre la psicología de los colores, el azul da tranquilidad, produce serenidad, un calmante para el alma.

 

El unipersonal -en su cuarta temporada- aborda un tema general: la soledad. Poesía cálida, noble, emanada en forma sincera, su mayor pretensión es provocar emociones a partir de lo cotidiano, de lo conflictivo y difícil de las relaciones sentimentales. Hay nostalgia, desamor, frustración, poca esperanza, sin embargo, no hay derrumbamiento, conflicto existencial si. Perseguir el sueño, el recuerdo del sueño, el sueño del sueño. Saber en tu casa está la mentira y a la vuelta de la esquina la verdad. Expresar: “quería morir por ti, no vivir contigo”. No tengo ni la más remota idea si los poemas sean producto de experiencias personales o meros actos de inspiración, lo cierto el tema de la soledad es recurrente.

 

Lo poético es apoyado con acertados y bellas canciones y sin ser estrictamente coreografías, pasos de baile, rumba y tango, entre otros. El escenario se engalana con temas como: QUÉ LÁSTIMA, DE MIS HUMEDADES, SOÑABA EN MI, BAÚL DE LUNA, YA NO CAUTIVA, ALQUIMIA…

 

Beatriz Cecilia es versátil, actúa, canta, baila, declama -no es lo mismo que recitar-, llena el espacio escénico, se desplaza con soltura, con gracia, con elegancia; tiene mucho que explotar y lo hace. Rompe la cuarta pared, la cercanía con el espectador rompe la formalidad, hay un contacto personal, se enriquece el espectáculo. Los poemas escritos en una ensaladera, en el periódico, en las servilletas, en cartas, recurso, bien, lo malo es que los lea cuando es la autora. Sin necesidad se apoya con el multimedia- muy mal producido por cierto-, recurso innecesario cuando, a fuerza de ser repetitivo, ella por sí misma llena el espacio.

 

Si el vino es poesía embotellada y el ser humano el único animal que bebe sin tener sed, le basta la soledad para hacerlo, DE MIS HUMEDADES VENGO es una buena oportunidad para disfrutar de un Cafe-concert, los sábados a las 21:15 horas, en Casa Actum (Coyoacán, Ciudad de México), hasta el 5 de marzo.