EL ÚLTIMO ENCUENTRO (LA EXTINCIÓN DE LOS MÁS VALIOSO, QUIZÁ: LA AMISTAD)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imágenes tomadas de Fecebook, página de la CNT

 

El último encuentro

Nadie puede negar, lo más noble que puede existir entre dos seres humanos es la amistad. Sin embargo, hay muchas causas o razones por la que se puede extinguir, a pesar de ser lo más valioso que se pueda tener y gozar.Nada como la amistad, más cuando ésta surge desde la infancia. Una de esas causas puede ser el amor por la misma mujer, llegar hasta la traición, porque se debe aceptar, la razón no reconoce el lenguaje de la pasión.

 

A partir de la novela LAS VELAS SE CONSUMEN (en castellano se intituló EL ÚLTIMO ENCUENTRO), del húngaro Sándor Márai, tenemos la versión teatral de Salvador Flores. Dos amigos, se conocieron cuando tenían diez años de edad, se reunen después de 41 años de ausencia de uno de ellos. Nini, la nodriza del general Henrik será testigo de lo que pesa el silencio. Va a consumarse el último encuentro, Henrik conoce la realidad, ahora quiere saber la verdad de boca de su amigo Konrad., éste intentará justificar el pasado recurriendo al presente.

 

Como suele suceder cuando se adapta una novela al teatro, se emplea mucho la narrativa, esto es, hay que ubicar al espectador en el entorno donde se desarrollará el fondo de la historia. Sin embargo, llega el momento esperado, la confrontación -prudente y elegante-, cada uno expone sus argumentos con un lenguaje de caballeros, de una amistad no extinguida del todo. Un deleite literario, en este caso dramatúrgico.

 

Salvador Flores asume la dirección al frente de integrantes de la Compañía Nacional de Teatro (CNT). Opta por una cadencia pausada, cada frase, cada palabra quedan perfectamente nítidas, no hay motivo para no captar la esencia de la ideas externadas. No hay mucho desplazamiento escénico, más bien es mínimo. Apoyado en excelsos diseños de escenografía e iluminación de Gabriel Pascal, la puesta es de una exquisitez digna de toda alabanza, aunadas al vestuario concebido por Estela Fagoaga.

 

El último encuentro2

 

Martha Verduzco -nodriza y al tiempo narradora- demostrando su calidad como actriz, un “fantasma” testigo de un pasado que culminará en un encuentro efímero. Luis Rábago y Juan Carlos Remolina, espléndidos, apoteóticos, un enfrentamiento, no sólo de personajes, de histriones. Luis ni mandado a hacer para caracterizar personajes con clase, su personalidad le facilita este tipo de roles, bien podría ser miembro de la nobleza de cualquier corte. Por su parte Juan Carlos cada día mejor, en cada puesta se supera, su dominio del quehacer teatral es ya indiscutible. Mariana Giménez otra realidad consagrada, breves intervenciones le bastan para demostrar sus dones actorales. Rodrigo Alonso, David Calderón y Ricardo Leal se “sacrifican”, mueven la escenografía, sirven la cena y las bebidas, no hablan y, sin embargo, enriquecen el montaje.

 

Producción de la CNT, EL ÚLTIMO ENCUENTRO, en una nueva temporada, se representa en la Sala Héctor Mendoza (Coyoacán, Ciudad de México), los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas, hasta el 31 de enero.