EN CASA EN EL ZOO (EL TALENTO DE EDWARD ALBEE)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 Imagen de Ítari Marta tomada de la página de Facebook del Foro Shakespeare

 En casa en el zoo1

 

Un hombre (Peter) con una vida tranquila, realizado como persona, felizmente casado, padre de dos hijas, buena posición económica es obligado a meditar por su esposa (Ann) sobre su forma de hacer el amor; más tarde por un desconocido (Jerry) un encuentro casual con éste, tiene una confrontación por una banca del parque, sin antes un intercambio de ideas; ambos, esposa y desconocido, cambiarán toda su perspectiva existencial y se verá involucrado en…

Este personaje (Peter) surgió de la genialidad de Edward Albee, catalogado como el dramaturgo vivo más representativo de los Estados Unidos. En su origen, bajo el título EL CUENTO DEL ZOOLÓGICO (1958), narra el encuentro de dos personajes con diferentes idiosincrasias, formas de ver la vida, esto a fin de cuentas los lleva a entablar una polémica, centrada, en forma sutil, por momentos velada en otras abierta, digamos en el subtexto, sobre la desigualdad social y la deshumanización. Interesante ignorar en aquellos años y muchos después por qué Peter en vez de alejarse, escucha e intercambia posiciones con Jerry.

 

En 204, Albee escribió una presecuela intitulada HOMELIFE. esta segunda parte se convirtió en el primer acto y la concebida en 1958 en el segundo. En conjunto ahora se les identifica como EN CASA EN EL ZOO, donde los protagonistas enfrentan situaciones límite, al borde de la demencia, juego de ideas, temas van y vienen, se adentran en el absurdo. El texto de Albee, reunidas las dos partes, se presenta por primera vez en México, bajo la producción del Foro Shakespeare. Comedia negra, Peter salta del mundo civilizado al de la barbarie. Cabe comentar, el dramaturgo agrega un personaje en la precuela, Ann, la esposa.

 

La traducción y dirección son de Víctor Weinstock, cercano en forma personal con el autor, muestra una amplia identificación con la obra, una propuesta que permite a los personajes violentarse, tranquilizarse, tomar aire y reiniciar la lucha bestial, producto de la naturaleza animal del ser humano. Víctor forma parte, al menos en este caso, de los directores que saben la importancia de la palabra, pero ésta no sería nada o no tendría ningún valor sin la emotividad, él lo sabe y conduce a sus actores por ese puente que no permite los exabruptos sino la necesidad de caracteres fuertes y débiles en forma casi simultánea. Opta, en el primer acto, por un espacio íntimo, elegante y sobrio, las paredes en colocadas en forma triangular con relación a la audiencia, unos cuantos muebles; el espacio se abre para dar paso al parque en el segundo acto, sin embargo la acción tiene desplazamientos reducidos, lo cual favorece el montaje, el movimiento no se convierte en un distractor. El diseño de escenografía es de Patricia Gutiérrez y el vestuario -alusivo a los años setenta del siglo XX- de Adriana Pérez.

 

Ahora bien, quiénes encarnan a estos entes que se desenvuelven entre arenas movedizas y tierra firme: Ítari Marta, Odiseo Bichir, y Bruno Bichir. Excelente conjugación, cada uno embona con el texto, con la psique de los seres aprehendidos en el escenario, sus actuaciones se agradecen, permanecen en el recuerdo. En particular da gusto el caso de Bruno, se apartó del “hombre simpatías” y asume con toda seriedad a Jerry. Odiseo es apto para cualquier género, sin embargo, los roles de carácter se le dan en forma natural como en esta ocasión, gran participación en los dos actos. Ítari en lo mejor de su trabajo escénico y, comentario al margen, muy guapa en su caracterización.

 

EN CASA EN EL ZOO se representa en el Foro Shakespeare, foro principal (Ciudad de México), viernes 20:30, sábados 20:00 y domingos 18:00 horas.