ESTAMOS ANTE LA CARENCIA DE UN LENGUAJE QUE TODAVÍA ESTAMOS BUSCANDO… ALFREDO VARGAS

Por Julieta Orduña

 

El 12 de septiembre se publicó en este diario la entrevista al crítico de teatro Noé Morales, acerca de las  obras de Aguascalientes presentadas en la pasada Muestra Estatal de Teatro, material que generó diversos comentarios entre la comunidad teatral local. Por ello tuve una conversación con el maestro Alfredo Vargas, director del grupo Linterna Teatro y maestro  de teatro en la Universidad de las Artes, sobre su postura respecto de las declaraciones de Morales.

Alfredo Vargas: Me interesa fijar una postura de carácter personal acerca de la figura de Noé Morales, quien se ha caracterizado por tener mano firme respecto al teatro, lo cual es altamente positivo, la cuestión es ver dónde yo tengo la capacidad de visualizar analíticamente el trabajo de los otros y dónde queda mi propio trabajo, digamos, como una especie de contraste, y es ahí donde yo encuentro la contradicción, porque no se puede ser juez y parte.

Julieta Orduña: Juez y parte, ¿se refiere a que Noé es dramaturgo, director y crítico?, entonces ¿no se pueden ejercer estas tres actividades a la vez?

No digo que no se pueda o se deba, me parece que es más complicado para evaluar objetivamente las obras, no lo estoy diciendo como un sesgo de censura o descalificación, pero me parece que tendríamos que revisar el trabajo propio de Noé y ver esos aspectos críticos y analíticos acerca de su propia obra, para podernos sentar en ese mismo banco.

Nos comentó Morales que era la primera vez que veía trabajos de Aguascalientes, que su panorama solo fue la Muestra Estatal de Teatro, entonces, ¿fue aventurado que comentará que le faltaba rigor al teatro en Aguascalientes?      

Yo he sido jurado para algunos trabajos fuera de Aguascalientes, y lo primero que se debe hacer al tener el compromiso de evaluar es entender el contexto, saber qué es lo que sucede, saber si todo lo que estoy observando es parte de la teatralidad del lugar, de la región o solamente estoy viendo un muestreo, una parte. No tuve ocasión de participar con una nueva puesta en escena por cuestión de derechos de autor, y el primer trabajo que hice aquí fue Geishas o Estudio para un crimen sobre Las Criadas, de Jean Genet, que fue una de las tres obras que representó a Aguascalientes en la pasada Muestra Nacional de Teatro, y considero que estamos haciendo un trabajo con un nivel de exigencia que hacía mucho no se trabajaba de esta particular forma en Aguascalientes.

Noé  comentaba que lo más rescatable del repertorio de la muestra estatal fue el trabajo del teatro universitario.

Las generalidades no nos sirven, solo disminuyen las cosas, hubo una falta de investigación, de rigor, y el jurado no tuvo el cuidado de ver qué documentos o qué referentes había respecto al trabajo teatral de Aguascalientes. Tenemos un estudio que hizo de manera detallada la maestra Luz Emilia Aguilar Zinser, ella en su exposición “Teatro y Teatralidad de Aguascalientes”, de la Muestra Nacional de Teatro, pintó  una especie de mosaico  de nuestra teatralidad. El problema central es de fondo, tenemos un país muy grande, una geografía distinta en cada lugar y así lo estoy experimentando yo en mi encuentro en Aguascalientes. Una de mis premisas, desde que vine aquí hace cuatro años, es aspirar a que desde aquí se haga el mejor teatro del país, desde este lugar; a que las formas de producir el teatro, tanto en su parte de producción, actualización temática, en los contextos en los que estamos, sí se puede realizar con un nivel importante que nos permita ir elevando nuestra calidad  teatral y hacer un trabajo que nos oriente a generar un mayor público.

¿Qué recomendaciones haría para acerca más al público al teatro?

Hay iniciativas que se están abriendo y que están generando un movimiento para la formación de públicos, pero lo que me preocupa más y lo comentó Luz Emilia y la propia Coordinación de Teatro, que hay un teatro encapsulado en Aguascalientes, es decir, hay poca relación hacia el exterior y esto es una realidad. Mi pregunta es,  ¿cuál es el teatro que uno tiene que hacer?, ¿cuál es el buen teatro que se debe hacer? Y creo que aquí está el problema.

Primero tenemos que entender que Aguascalientes tiene que encontrar su propia teatralidad, como en Yucatán y ahora en Jalisco, es decir, tenemos que encontrar nuestro propio lenguaje y generar nuestro propio público y ampliarlo, y creo que hay bastante interesado en ver teatro pero no lo hemos sabido acercar, otra consideración que veo es la poca participación de los medios impresos, es decir de los diarios, prácticamente no se reseña, no se lleva un seguimiento de lo que está sucediendo en el ámbito del teatro en Aguascalientes, no se le da un seguimiento a las universidades que en este caso  en  particular realizan la formación de las nuevas generaciones de teatro, no solamente a lo que hacen los egresados, también a los espacios temáticos que se van abriendo como las conferencias que se organizan, muestras, talleres, etc. Podemos ampliar nuestra visión como críticos y como analistas del teatro en Aguascalientes y volvemos a  lo mismo de siempre,  que desde el centro, desde una visión mesiánica, vienen a iluminarnos y decirnos lo que nos hace falta, lo que necesitamos. El hecho de que haya diferentes actores  que son ahora muy cercanos a la Coordinación Nacional de Teatro y tienen el aval de dicha coordinación, lo cual es muy saludable, no elimina este sesgo centralista.  Y lejos de que se dé un intercambio de ideas, de experiencias, lo único que genera son resistencias y eso es lo que hay que romper.

Qué hay acerca del trabajo del periodista que se involucra en la cultura, y del artista, ¿por qué aparece el ego al recibir una crítica por parte de este profesional?, y no la humildad.

Hay que aprender mutuamente, tenemos que empezar a convivir desde otro lugar, nosotros tenemos que estar abiertos a los comentarios, sin este filtro, sin este prejuicio de decir “tú no tienes esta solvencia de decir que mi trabajo vale o no”, pero si no establecemos este diálogo y marcamos de manera fundamental una separación entre el ejercicio periodístico, que es sumamente valioso porque es el que va hablar al posible público que pueda interesarse en ver lo que está sucediendo en el teatro, en particular de Aguascalientes,  y lo que puede ser una visión crítica, alguien que pueda analizar el fenómeno de un montaje. Necesitamos abrirnos en ambos sentidos. Es fundamental que entendamos que nosotros como creadores necesitamos a los medios para que hablen de nuestro trabajo  en el sentido que sea, también necesitamos que los medios  entiendan que nos necesitan a nosotros  para que su existencia  tenga un sentido en las páginas culturales; con esto el beneficiado es el público. Nosotros hacemos debates para que este público se vaya interesando en nosotros.

Qué opinión tiene acerca de la comunidad teatral de Aguascalientes, ¿se da una convivencia laboral entre ustedes?

Se están haciendo esfuerzos pero todavía sesgados, aislados, como no nos comunicamos no nos entendemos en el plano contextual, estético, vamos buscando nuestras formas de trabajo y a partir de eso buscamos acercarnos al otro. Tenemos que ir estableciendo  estos puentes de comunicación, estemos o no estemos en la misma sintonía o en la misma búsqueda creativa. Tenemos que entender que necesitamos forzosamente ir ampliando nuestros referentes y esos no vienen todos del centro, de la Ciudad de México, sino que hay que generar los nuestros y tratarnos con mayor respeto, ese es el problema. Aunque esto sucede en todos lados y en México sucede, lo que pasa es que somos un medio donde son muchos los intereses, tenemos un pastel muy reducido y todos queremos comer de ahí y lo único que podemos hacer es arrebatarnos ese pastel, podría haber un equilibrio y las instituciones tendrían que trabajar desde otro lugar, por ejemplo, una institución como el ICA no tendría que tener sesgos o estarse cuidando demasiado y eso también es un problema porque va generando  esta rispidez en la relación de la comunidad en lugar de democratizarla, en realidad lo que está haciendo es contrapuntearla más.

¿Y qué aportación se da al hacer una evaluación de las obras en las Muestras Estatales de Teatro?

Es sano que se evalúen, la aportación tiene que venir de la mano de mesas de reflexión, invitar actores y directores importantes en Aguascalientes, como los maestros Concepción Macías, Jesús Velasco, a dialogar con los que nos van evaluar, que no es malo pero sí hace falta que la gente que venga a evaluar tenga una trayectoria importante, meritoria, no estoy diciendo que los jurados anteriores no la tengan pero son gente muy joven y ellos mismos también están en un proceso de desarrollo de sus propios trabajos, y entablar con el próximo jurado una dinámica de trabajo. Tenemos dos clases de teatro, los que vienen del centro  y los que estamos fuera del centro.

A manera de conclusión, qué nos diría sobre las declaraciones de los jurados respecto a los trabajos de Aguascalientes en la Muestra Estatal.

Tendríamos que hacer un llamado a la Coordinación Nacional de Teatro a dialogar y conversar con ellos acerca de nuestra situación actual, tenemos dos universidades con carreras de teatro  que están trabajando arduamente en sus procesos académicos y que necesitamos su apoyo. Necesitamos que haya espacios críticos en los medios, espacios de reseña, de periodismo  cultural  que impulse el trabajo del teatro local.  Y lo mismo sucede con las instituciones con el IMAC  y el ICA, las dos tienen que converger mejor, unir esfuerzos sin depender del color de la administración de cada una, no pueden hacerse a un lado en la parte del fomento y de la promoción del teatro. Sí lo hacen  pero me parece que hay que revisar su desempeño, tiene que producir más teatro porque no se está produciendo, y los espacios que tenemos son muy reducidos,  ya lo dijo el maestro Fernando de Ita, que los espacios no se deberían de rentar para la gente de teatro. El teatro en Aguascalientes sí tiene un rezago temático pero no necesariamente con las vanguardias que ahora se están suscitando  en otros lugares.  Si nos jactamos que estamos haciendo teatros emergentes, experimentales, llevados a otros terrenos de dramaturgias y conceptos escénicos, yo solamente preguntaría, ¿quiénes son esas figuras preponderantes mexicanas que están llevando el teatro mexicano fuera de nuestras latitudes? Hay  por supuesto ejemplos pero son aislados, no estamos haciendo diferencia, no estamos haciendo una teatralidad en América Latina  para decir que en México hay tal y cuales figuras que están marcando diferencia, no es verdad. El teatro en Argentina está mucho más evolucionado y tiene figuras determinantes, y están con un pie constantemente en España, Alemania, Inglaterra y otros lugares, algo que no sucede con los artistas mexicanos. Creo que en general estamos ante la carencia de un lenguaje, que todavía estamos buscando pero no tenemos tampoco que ceñirnos a una forma de teatralidad, la diversidad nos puede hacer mucho más fuertes.