ESTO NO ES DINAMARCA (INSPIRADA EN HAMLET DE SHAKESPEARE)

ESTO NO ES DINAMARCA (INSPIRADA EN HAMLET DE SHAKESPEARE)

Por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imágenes bajadas de la página de Ocho metros cúbicos (compañía) en Facebook

esto no es Dinamarca1

Edgar Chías, dramaturgo siempre dispuesto a sorprendernos, nos pone frente a una obra, Esto no es Dinamarca, inspirada en Hamlet, de William Shakespeare. Una analogía con tintes poéticos entre la realidad de la tragedia del príncipe y, sobre todo, la situación social que lo rodeaba y la del México contemporáneo. Sangre, traiciones, humor negro, fuerzas políticas defendiendo e imponiendo sus intereses particulares sin importar sobre quiénes se pase o transgredan sus derechos.

El dramaturgo en forma clara, asienta, no hay compromisos por parte de los miembros del ente sociopolítico en ambos casos. Retoma del Cisne de Avón, a las brujas deformes, feas, beodas y apestosas, quienes adquieren un carácter simbólico en el ámbito contemporáneo. Si bien el lenguaje es poético, en varios momentos es escatológico. Se asume un destino trágico sin una explicación lógica de la desgracia, se sobreentiende que el mal en su forma más depurada es siempre la destrucción. Lo nuevo será lo viejo sin que nadie pueda decir y viceversa. Los personajes shakesperianos, en particular Hamlet, ocupan su lugar en el entorno mexicano. Seres con vacíos existenciales, enfrentan que no siempre lo justo y la justicia tienen empatía.

Se entiende que en el México actual no hay seguridad, menos estado de derecho, un país perdido en un laberinto, en apariencia, sin salida, el crimen organizado haciendo de las suyas, los intereses económicos por encima de los ciudadanos. Sin embargo, Chías, a pesar de sentenciar que el orden es sólo una buena intención, considera hay un dejo de esperanza.

esto no es Dinamarca2

David Jiménez es el encargado de darle forma escénica a la imaginación dramatúrgica. Minimalista su propuesta a partir de una estructura sin forma específica, pero con un movimiento con sentido, puede ser todo o nada en el imaginario colectivo. Un espectro, un ser momificado, ¿el futuro estado de la humanidad?, sobreviviente del caos, sentado en la primera fila, impávido, ¿espectador o protagonista? Cada una de las escenas poseen características plásticas, imágenes pictóricas; el desplazamiento escénico es mínimo pero efectivo, la oralidad tiene un peso específico, la carga del contenido en el elenco. Hay números coreográficos, dentro de lo catastrófico hay instantes de alegría, tal vez porque el ser humano a final de cuentas, como especie, no se derrota. Se reconoce que David se distancia de lo convencional para bien de la propuesta y de los espectadores.

Antón Araiza, David Gaitán, Andrea Celeste Padilla, Aldo González y Raúl Villegas, en ocasiones son los personajes de Shakespeare, en otras, mexicanos debatiéndose en su fatal devenir. Integrados como equipo, su trabajo redondea las intenciones, hechas realidad, de Chías.

La compañía Ocho metros cúbicos concluyó con este montaje su residencia en el Museo Universitario del Chopo. A partir del 22 de agosto y hasta el 27 de septiembre, Esto no es Dinamarca se representará en la sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, Ciudad de México, a las 20:00 horas, los lunes y martes.