INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA (DRAMATURGIA POSMODERNA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

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Llega la invitación, el elenco lo integran Antón Araiza y Pedro Mira, dos histriones, en principio razón por sí misma válida para asistir al teatro La Capilla. La obra se intitula INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA, raro y a la vez sugestivo, escrita por Camila Villegas, dirigida por David Jiménez Sánchez.

 

Un texto muy a lo que hoy está de “moda” entre algunos de los dramaturgos cuyas edades oscilan entre los 30 y 45 años de edad, por ubicarlos en un grupo generacional. Autores que rompen o se apartan de todos los convencionalismos, géneros y normas tradicionales. Textos que rebasan la capacidad de comprensión -como es mi caso, lo reconozco-, nos es difícil entender estos nuevos modelos o tendencias, no sé si de vanguardia, es más no hay forma desde mi perspectiva para clasificar lo concebido por Camila. Subtitule la presente nota “DRAMATURGIA POSMODERNISTA, ¿por qué? Porque una vez leí en algún libro, no recuerdo en cual, que posmoderno es todo lo incomprensible para el común de la gente. Me ubico entre ellos, simplemente no entendía cuál es la trama, no me quedó claro cuál es la relación entre los dos personajes y un largo etcétera.

 

La sinopsis expresa “INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA: ¿qué sucede cuándo la desaparición de un amigo tiene efectos en la memoria de los que se quedan? Un homenaje al ausente. ¿Qué recordamos de aquéllos que no volvieron, que simplemente desaparecieron?”

 

Camila brinca de un tema -por llamarlo de alguna forma- a otro con singular alegría y no encontré el hilo conductor, lo más seguro es que ninguno. Lo mismo se habla de la Fórmula Uno (automovilismo), de los pilotos, los premios ganados por ellos, los fatales accidentes o de las características particulares como por ejemplo cómo se comportan los neumáticos según las condiciones de la pista. De repente aparece Papá Pitufo en el sueño de uno de los personajes. De igual forma empiezan hablar de un viaje al que desean invitar a sus vecinas. Ora vuelta de tuercas, dos tipos viajaron en el tren de aterrizaje en aviones diferentes, uno murió y otro no, por qué… El broche de oro es un inventario a una invisible covacha, llena de objetos disímbolos, la preocupación: falta un llavero recuerdo de Acapulco. Me permito relacionar todo lo anterior porque no encuentro conexión entre cada uno de los “temas” abordados. Insisto, tal vez esta generación de dramaturgos (as) ya me supero.

 

Dicho lo anterior, el planteamiento de dirección. sin caer en una contradicción- es acertado, explota las cualidades actorales de Antón Araiza y Pedro Mira al máximo, por cierto ambos espléndidos; incluso hay dos coreografías muy bien logradas. Excelente ritmo, deja todo el peso del montaje sobre quienes están en el escenario. Para no variar, siguiendo las tendencias actuales, no hay escenografía, todo se limita a una banca, a la distancia de madera, sólo eso. Por ello da risa cuando en el programa de mano hay un crédito para el escenógrafo, no creo le haya dolido la cabeza para limitarse a poner una banca, bueno hay que qué reconocerle alfombró el escenario.

 

En fin, INSTRUCCIONES PARA JUGAR DE MEMORIA se presenta únicamente tres semanas, hasta el 3 de julio, los viernes a las 20:30, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas, en el teatro La Capilla, Ciudad de México.