LA BELLEZA

Por:   Eugenia Galeano Inclán

la belleza

 

La pregunta ¿en qué consiste la belleza? jamás ha podido responderse.  Lo que a alguien le parece bello a otro le puede parecer feo.  Si se trata de arte, cualquier pintura o escultura que se tome como ejemplo no es del gusto de todos. Habrá quienes digan que es lo máximo cuando otros dirán que no les agrada.  En la vida pasa igual.  Cada persona tiene sus preferencias.  No se puede hablar de una belleza universal.

 

Algunos ven la belleza en el arte, otros en la naturaleza.  En cuanto a los individuos, por lo general, las mujeres valoran más los atributos que el físico de sus pretendientes, en tanto que los hombres tienen gustos diversos, igual las prefieren rubias o morenas, esbeltas o regordetas, de luenga caballera o de cabello corto, de tez blanca u oscura,  femeninas o masculinas, elegantes o casuales.  En fin, para todo hay gustos.  Incluso, hay algunos que se apasionan por personas distintas al resto del mundo, aquellas que tienen ciertas características particulares.  Tal es el caso del personaje creado por David Olguín para su más reciente puesta en escena LA BELLEZA.

 

Casualmente llegó a manos de David Olguín un artículo sobre Julia Pastrana (1834-1860), una mujer sinaloense que padecía del síndrome de hipertricosis lanuginosa, que consiste en el nacimiento de vello en cuerpo y rostro.  Al leerlo, quedó tan impactado que procedió a investigar lo referente a Julia y aspectos del padecimiento.  Tras su exhaustiva investigación, David escribe una narrativa donde entremezcla los hechos reales con ficción y, para el montaje, crea un concepto integral enmarcado en la cosmovisión teatral.

 

Por su parte, Gabriel Pascal comprende perfectamente el concepto de David Olguín y crea una escenografía que permite al espectador ver lo que pasa entretelones, situarse en el escenario, descubrir algunos secretos teatrales.  Así mismo, su diseño de iluminación es formidable.

 

El texto de LA BELLEZA atrapa al espectador de principio a fin.  Además de ser una historia fascinante, los parlamentos con tintes poéticos son fluidos y precisos, englobando un amor profundo y sincero.

 

El empresario Theodore W. Lent queda prendado de Julia Pastrana desde el momento en que la conoce.  Lo paradójico es que, mientras que públicamente anuncia su espectáculo en forma que pudiera ser ofensiva para Julia, como “Welcome (Bienvenidos), horrorícense ante la indescriptible, La mujer simio, La más fea del mundo”, en la intimidad siente un amor tan intenso que podría considerarse locura.  Si se refiere a Julia, dice: “es única, singular, especial … y la quiero como es”.  Dado que Julia lucía como primate, Charles Darwin se entrevistó con ella para examinarla y, conforme a su teoría, determinar si ella era el eslabón perdido.   De cualquier forma, Julia experimenta la felicidad.  Su fama va en ascenso, se siente segura en el escenario y tiene el amor de Theodore.  A una condesa alemana que era una de sus mejores amigas y confidente, Julia le dijo que Lent era el único hombre que la había amado por lo que era.

 

La labor de dirección por parte de David Olguín es extraordinaria, fluidez de movimiento, acción y pausas acertadamente alternadas, utilización precisa del espacio escénico.  Formidable su idea de intercambiar géneros -los protagonistas masculino y femenino son interpretados por una actriz y un actor, respectivamente-.

 

El elenco ofrece una sorprendente calidad histriónica en todo momento.  Laura Almela se transforma en Theodore Lent y está verdaderamente sublime en los monólogos donde expresa en todo su esplendor el entrañable amor que profesa a Julia, mientras que Mauricio Pimentel encarna a Julia Pastrana y a Marie Bartel, desplegando toda una gama de emociones e inculcándoles una gracia femenina que muchas mujeres quisieran tener.  Rodrigo Espinosa da muestra clara de su versatilidad dando vida a diversos personajes.

 

El resto del equipo creativo lo conforman:  Rodrigo Muñoz en diseño de vestuario,  Rodrigo Espinosa en diseño sonoro,  Rafael Rosales en coreografía,  Emmanuel Varela en asistencia de dirección,  Alita Escobedo y Brenda Vaca en asistencia de escenografía e iluminación,  y  Celso Martínez Flores en la atención de diversos aspectos técnicos.

 

El espectador encuentra en LA BELLEZA un montaje excepcional, una historia de amor inolvidable, donde queda claro que no importa el físico sino la atracción que una persona ejerce sobre otra.  Un texto cautivante de excelente factura concebido por uno de los más distinguidos creadores teatrales de nuestro país, en su plena madurez creativa.  Interpretaciones comprometidas, convincentes e inolvidables.  Un equipo de creativos muy integrado en beneficio del proyecto.  Quedan muy pocas oportunidades para ver LA BELLEZA, ya que su temporada está por concluir en esta semana, así que ¡corra a verla!

 

LA BELLEZA se presenta jueves y viernes a las 20:30 horas,

sábado a las 19:00 horas,  y  domingo a las 18:00 horas, en el

TEATRO EL MILAGRO,

ubicado en Milán número  24, colonia Juárez, Ciudad de México.

La temporada concluye el domingo 10 de abril de 2016.