LOS PURITANOS (Ópera)

Por: Eugenia Galeano Inclán

Fotografía de  Blendaboy Graphis y cartel promocional 

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Por lo general, acostumbramos hablar sobre la obra musical de los compositores, pero, a veces, vale la pena, conocer ciertos datos de su vida personal.  Vincenzo Salvatore Carmelo Francesco Bellini (1801-1835), quien acortó su nombre para ser conocido profesionalmente como Vincenzo Bellini, nació en un entorno musical.  Vincenzo Tobia, su abuelo, se ganaba la vida como agricultor, pero era un apasionado de la música, tanto que se convirtió en violinista aficionado y tocaba su instrumento en cuanta reunión se lo solicitaran.  Heredó a su hijo Rosario Bellini su pasión y éste se convirtió en organista profesional.  Cuando nació Vincenzo Bellini, tanto el padre como el abuelo le impartieron sus primeras lecciones de música desde muy temprana edad.

 

Vincenzo Bellini no tardó en convertirse en niño prodigio.  Cuentan sus biógrafos que al año y medio de edad podía cantar un aria completa, que a los dos años comenzó a estudiar teoría musical, a los tres inició sus lecciones de piano, instrumento que llegó a tocar con soltura dos años después, es decir, a los cinco de edad.  Gracias a que se supo de sus sorprendentes avances, el duque de San Martino le otorgó una beca en el Colegio San Sebastián de Nápoles, Italia, donde cursó estudios de armonía con Giovanni Furno, de contrapunto con Giacomo Tritto y composición con el célebre Nicola Zingarelli.

 

Vincenzo Bellini compuso música sacra, de cámara, un concierto para oboe, sinfónica y otros géneros musicales.  Sin embargo, fue la ópera la que le dio fama.   Su primera ópera fue “Adelson e Salvini” en 1825, cuyo éxito fue rotundo y, a raíz de éste, Domenico Barbaja, director del Teatro de San Carlos de Nápoles y de La Scala de Milán, encargó a Bellini que produjera más obras.  Probablemente, su ópera más conocida es “Norma“, sobre todo, porque en una de sus reposiciones fue protagonizada por la afamada cantante María Callas.

 

Los expertos dicen que las óperas de Bellini son representativas de la pasión romántica.  Se sabe que Bellini sirvió de inspiración a otros célebres compositores, como Verdi y Wagner en el aspecto operístico, mientras que en el ámbito instrumental a Chopin y Liszt, entre otros.  Quizá por su sensibilidad y conocimientos Vincenzo Bellini hubiera sido el más grande compositor de todos los tiempos, pero lamentablemente la vida no le duró tanto para serlo.  La obra que cerró su ciclo creativo fue LOS PURITANOS (I puritani), con libreto de Carlo Pepoli, basada en Têtes rondes et cavaliers (Cabezas redondas y caballeros) de Jacques-François Ancelot y Joseph Xavier Saintine, misma que fue estrenada en París en el Théatre Italien (Teatro Italiano) el 24 de enero de 1835.  Unos cuantos meses después, Vincenzo Bellini perdió la vida tras una breve enfermedad, el día 23 de septiembre de ese año, teniendo tan solo 34 años de edad.

 

A pesar de su corta vida, Vincenzo Bellni es reconocido como un insigne compositor y destacado melodista. La ópera es una de las disciplinas musicales que más trabajo demanda.  De principio, se requiere de     un texto, luego los parlamentos con arias y recitativos, algunos coros para apoyar a los intérpretes, la composición musical y la orquestación.  Cada melodía debe ser interpretada por un cantante con determinada tesitura,   Así mismo, se debe mantener la continuidad de la acción dramática y combinar los cuadros con precisión y las voces con armonía.

 

La trama de LOS PURITANOS es un triángulo amoroso.  Riccardo está muy enamorado de Elvira y regresa del campo de batalla dispuesto a conquistarla, pero al llegar se entera de que Elvira está por casarse con Arturo.  Tras un malentendido, la boda no se celebra.  Elvira pierde la razón por el amor que profesa a Arturo,  La acción se desarrolla en una época en que estaba de moda Escocia, con todo su romanticismo, aunado a sus brumas y castillos tenebrosos.  Cromwell había derrocado a Carlos I, último rey de la dinastía Estuardo, así que al drama romántico que viven los protagonistas, se le suman los conflictos social, político y religioso que privan en esos momentos.  Se sabe que los partidarios de Cromwell practicaban un protestantismo extremo que, en aquel entonces, se definía como 2puritanismo”.  De ahí el título de esta ópera.

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Los personajes son:  Elvira –soprano– (hija de Lord Valton, enamorada de Arturo).  Lord Arturo Talbot –tenor– (novio de Elvira, Capitán, partidario de los Estuardo),  Sir Riccardo Forth  –barítono– (coronel, líder Puritano y enamorado de Elvira),  Sir Giorgio Valton –bajo– (tío de Elvira, coronel retirado, Puritano),  Enrichetta de Francia –mezzosoprano o soprano– (viuda de Carlos I, fugitiva de Cromwell),  Sir Bruno Robertson –tenor– (oficial Puritano, amigo de Riccardo),  Lord Gualterio Valton –bajo– (padre de Elvira, Puritano, Gobernador del Castillo de Plymouth),  y  el Coro (soldados, Puritanos, habitantes del castillo y otros).

 

Aun cuando Vincenzo Bellini concibió la expresión lírica demandando gran precisión y agilidad vocal, así como la utilización de marcadas y variadas coloraturas, el elenco mexicano superó el reto y sorprendió a la audiencia con su magistral interpretación.  Leticia Altamirano (Elvira),  Javier Altamirano / Alessandro Luciano (Lord Arturo Talbot),  Armando Piña (Sir Riccardo Forth),  Rosendo Flores (Sir Giorgio Valton),  Isabel Stüber Malagamba (Enrichetta de Francia),  Enrique Guzmán / Edgar Gutiérrez (Sir Bruno Robertson),  y  José Luis Reynoso (Lord Gualterio Valton).  Los Covers o Suplentes son:  Angélica Alejandre (Elvira),  Hugo Colín (Lord Arturo Talbot),  y  Oscar Velázquez (Sir Riccardo Forth).

 

El diseño de escenografía de Luis Manuel Aguilar es muy acertado, provee el ambiente propicio, práctica y ofrece ciertas variantes.  La espectacularidad escénica reside en el diseño de vestuario por parte de Brisa Alonso, a quien con esta encomienda se le dio la oportunidad de tener un lienzo de mayores dimensiones para plasmar su arte.  En esta ocasión, Brisa pudo echar mano de oropeles, gasas, sedas, linos, rasos, mantas, brocados, apliques, complejos bordados, y hasta hojalateó armaduras, sin dejar de lado los múltiples detalles, como botonaduras y demás.  Brisa Alonso desplegó su creatividad en todos los atuendos de dama y de caballero.  Combinó telas y colores en forma impresionante.  La elegancia y vistosidad alcanzadas son incomparables.  La talentosa Brisa no se ciñe por esquemas ni se impone límites, sin embargo, realiza una exhaustiva investigación para determinar tendencias y modo de la época de que se trate.  Igual confecciona un traje varonil en tonos vivos que provee vuelo a una falda sin necesidad de un miriñaque metálico.  Prueba de ello es que Elvira, enfundada en su suntuoso vestido de novia, puede hincarse, correr, o arrojarse al suelo, sin denotar rigidez alguna por el vestuario.  Definitivamente, Brisa es una de las mejores diseñadoras de vestuario en nuestro país.

 

El resto del equipo creativo está integrado por:  Srba Dinic, director concertador,  Ragnar Conde, director de escena,  Carlos Arce, diseño de iluminación,  Gabriel Ancira, diseño de maquillaje y peluquería, Orquesta y Coro del Palacio de Bellas Artes,  Christian Gohmer, director huésped del coro,  Bertha Coutiño, producción,  Rogelio Riojas-Nolasco, asistente musical,  Gilberto Gamboa,  Sergio Vázquez y Ángel Rodríguez, pianistas y maestros internos,  César Velázquez y León Felipe Tapia, maestros internos,  Hilda Pamela Garduño, asistente de dirección de escena,  Francisco Méndez Padilla, traducción y supertitulaje.

 

LOS PURITANOS se estrenó en México en el Teatro Principal en febrero de 1843.  Se volvió a representar en el Palacio de Bellas Artes hasta mayo de 1952 y recientemente a finales de mayo de 2016.

 

El desempeño de los artistas mexicanos dedicados al  bel canto es extraordinario.  Varios de ellos son constantemente contratados para plazas importantes en todo el mundo y representan a México con mucha dignidad.  Nos sentimos muy orgullosos de ellos.  Esperamos que LOS PURITANOS sea repuesta en un futuro próximo.  De cualquier forma, es grato saber que el Palacio de Bellas Artes siempre ofrece una cartelera amplia y atractiva.