MEDARDO TREVIÑO TRIUNFA EN EL ENCUENTRO AMANTES DEL TEATRO (ALEJANDRO LUSTRIAL OVACIONADO EN SIN SOMBRERO Y CON GUARLAPAS)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto del face Festival

 

 

Sin sombrero

 

Inició el XXVII Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro, con un triunfo rotundo de Medardo Treviño como autor y director de SIN SOMBRERO Y CON GUARLAPAS. Transcribo un fragmento de la nota que publiqué en su momento -estreno en la Ciudad de México-: “Un extraordinario monólogo donde el hecho dramático brilla por sí solo, una estructura impecable que oscila entre lo convencional y lo propositivo. Transita por varios géneros en forma imperceptible. No hay exageraciones, no hay azotes ni golpes de pecho, es un teatro emanado de una realidad, no es una copia de ésta llevada al escenario, es una interpretación dramatúrgica, un hecho artístico, un espejo estético de la sociedad norteña. Un autor en plena madurez, representa el desarrollo relevante de la dramaturgia en las entidades federativas, no son obras localistas o regionales, es un tema universal inspiradas en particularidades. Una obligación abrir esas ventanas y ver a través de ellas la riqueza teatral en la República Mexicana -en este caso Tamaulipas-, un ejemplo es Medardo. Lo interesante de esta ocasión es que Alejandro Lustrial estuvo impresionante en la forma de representar el monólogo, es increíble cómo se va transformando de un joven adolescente en un viejo decrépito, un verdadero histrión del escenario. A fin de cuentas, la ovación, muchos de pie, fue conmovedora, tanto para el actor como para el público.

 

En realidad la inauguración, esto es la primera función, estuvo a cargo de Gabriel Retes, quien es el responsable de la adaptación y dirección de TRAINSPOTTING, LA VIDA EN EL ABISMO, de Irvine Welsh. Para los amantes de la cinematografía, recordarán la memorable película. El maestro Retes gozará de mucha fama, sin embargo su adaptación dejó mucho que desear y su dirección más. Un lenguaje vulgar, sus actores arremeten en forma grosera contra el respetable. Una propuesta que bien se podría ubicar en la década de los setenta del siglo pasado. Sus actores con altibajos, sólo Vicente Flores y Fernando Juvenal con momentos acertados, el elemento femenino para llorar.

 

Procedente de Acapulco, Guerrero, Manuel García Campos representó HUEHUETLATOA, un unipersonal “donde se incorpora la tradición ancestral de los rituales de la montaña de la citada entidad federativa y como base de la historia el cuento cómo el HUITZIZLLI (colibrí), adquirió los colores tornasol y la ligereza del viento”, de Arturo Meza Rodríguez. Narrativa, bien lograda, apoyada en un excelente movimiento corporal, de hecho en ocasiones se trata más de una coreografía que de teatro.

 

Un gran texto es RIÑÓN DE CERDO PARA EL DESCONSUELO, de Alejandro Ricaño, sin embargo la representación de Xalapa, Veracruz, la compañía DesenCajados, no pudo llevarlo a buen término. Iván Chimal y María Bravo con grandes problemas de dicción y de voz, sobre todo la segunda, mucho entusiasmo, pocos resultados.

 

Lo que en verdad fue un desastre fue la participación de la compañía Formación Actoral Al Trote, representando al estado de Aguascalientes, con NI PRINCESAS NI ESCLAVAS, de Humberto Robles y “dirección” de José Claro Padilla”. Un texto que pretende ser comedia, digamos como género, con “chistes” de lo más trillado, tratado de incluir aspectos contemporáneos de la política y acontecer nacional. La dirección, paupérrima, nada de imaginación, no hay trazo, bueno no hay nada. Tres muchachas que no tienen nada que hacer en un escenario teatral, tal vez en teatro-cabaret: Jenetzi Sema, Ivone Gallegos y Anayeli Campos, buenas intenciones, malas actuaciones.