MEDIDA POR MEDIDA (SHAKESPEARE FRENTE A FRENTE)

MEDIDA POR MEDIDA (SHAKESPEARE FRENTE A FRENTE)

Por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografías de Ale Mostra

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Tercera llamada, inicia la función, entran los actores, dan paso a una coreografía violenta, erótica, entre gemidos, el éxtasis, música en vivo; llega la catarsis, el ambiente adquiere un tono romántico. Es el preámbulo de Medida por medida, de William Shakespeare, en el marco de una temporada denominada Shakespeare frente a frente, en donde se incluye la reposición de Ricardo III, ambas bajo la dirección de Mauricio García Lozano. La primera: “la historia de una justicia que intenta ser ciega, la historia de una tentación irresistible, la historia de un amor apasionado…”; la segunda “es una obra sobre las alianzas impúdicas que se establecen para alcanzar cualquier trono”. (Programa de mano).

Medida por medida transcurre en Viena. Claudio embaraza a su novia Julieta. Existe una ley no aplicada en muchos años, la pena de muerte a quien fornique. El duque Vicentio se va a un supuesto viaje y le otorga amplios poderes a Ángelo, lo nombra su Delegado; éste condena al joven, sin embargo, él comete el mismo delito, tratando de chantajear a Isabela, hermana de Claudio, su virginidad a cambio de una vida.

El poder obliga a quien lo ocupa a ser un tirano; el libertinaje se burla de la justicia; leyes estrictas sin aplicar; un duque usa a otro para aplicar la ley sin que él se desprestigie; una cosa es la tentación y otra caer en ella; perdonar con frecuencia causa dolor sin querer… Son algunas de las premisas planteadas por el Cisne de Avón en este texto, inmerso en varios aspectos de la psicología del poder y la sumisión obligada de los súbditos, sin embargo, hay mucho humor, una comedia para la meditación y, por contradictorio que parezca, para sufrir.

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Mauricio García Lozano, un pilar de la dirección en el ámbito nacional, se caracteriza por ser propositivo, arriesgado y osado, en ocasiones irreverente, siempre con alternativas diferentes, es una garantía en cada montaje. Ubica la anécdota entre el tiempo real en que acontece y el presente, a la postre es intemporal, lo importante es la presentación de los valores intrínsecos del texto. Música en vivo y coreografías finas respaldan el conjunto oral. Escenario tipo pasarela; un templete ubica un tugurio, vestuario casual, se puede decir contemporáneo; la escenografía, mesas y sillas (en un momento pasan a ser percusiones). Relativamente pocos elementos le bastan para una gran puesta en escena, esas que transcurren más rápido que un suspiro. Un gran director, cuando cuenta con un soberbio texto, sabe, intuye, percibe y decide; el broche de oro son los actores, como en este caso; los desplaza por todo el escenario, el ritmo siempre rico y acorde a la emotividad de los personajes, apoyado con una “sencilla” iluminación. Nuevamente nos sorprende en forma grata, un triunfo más en su fructífera carrera. Moderniza, para bien, un clásico que no ha perdido vigencia.

Lo acompañan en esta aventura de comedia negra los actores: Harif Ovalle, Constantino Morán, Daniel Haddad, Leonardo Ortizgris, Carlos Aragón, Ricardo Esquerra, Pablo Chemor, Haydée Boetto, Miguel Santa Rita, Ilse Salas, Paula Watson y Ximena Romo. A todo el grupo se le reconoce su entrega y esfuerzo, sin embargo, destacan Ximena, Carlos, Constantino, Harif y Haydée.

La temporada Shakespeare frente a frente, incluye Medida por medida y Ricardo III, ésta se llevará cabo hasta el 25 de septiembre (se alternan las obras) en el Teatro Julio Castillo (Ciudad de México) hasta el 25 de septiembre, de jueves a sábado a las 19:00; domingos, 18:00 horas. En el mes antes citado habrá algunas funciones a las 12:00 horas, además de las ya mencionadas.