MUNDO KILLER

MUNDO KILLER

Por Eugenia Galeano Inclán

mundo-killer1

Si nos va bien, todo lo vemos hermoso, pero si nos va mal, nos sentimos en la oscuridad. Lo cierto es que en la vida hay de todo. En los noticieros hay más noticias malas que buenas. En ocasiones lo que escuchamos nos parece tan deplorable, que no nos queda más que sentirnos afortunados de no sufrirlo en carne propia. Sin embargo, por más que tratemos de abstraernos, el mal existe y es una realidad en nuestro país y en muchos otros lugares. Lo aconsejable es mantenernos bien informados para evitar, en la medida de lo posible, que los nuestros caigan en células de malvivientes o que sean víctimas de éstos.

El destacado dramaturgo Alejandro Román, uno de los mexicanos más galardonados por su capacidad creativa, se ha especializado en captar universos aciagos. Sus textos son de excelente factura. Delínea a sus personajes en forma minuciosa, dejando ver cómo piensan y proporcionando referentes de su entorno, con lo cual el espectador percibe el por qué de su actuar. Por lo general, son seres en situación límite, a causa de faltas de oportunidad por las circunstancias que los rodean, sin propósitos firmes para salir de donde están. No han recibido educación, se sienten marginados y, por consiguiente, ven la vida de otro modo. Simplemente están en la jungla de asfalto y su consigna es matar o morir.

Alejandro, hombre culto y sensitivo, ha escrito sobre feminicidios, secuestros, desaparecidos, narcotráfico y mucho más. En una de sus más recientes entregas, denominada Mundo killer (Mundo asesino), los personajes son cuatro: René, Leonardo, Paula y León.  René es travestido, actúa como stripper -bailarín que se desnuda- y se prostituye. Su proxeneta es Leonardo. Entre ellos no existe amor, lo que prevalece es el sexo. Mientras más hombres haya en la vida de René, mayor será la ganancia para Leonardo. Si acaso hay algo que le pudiera molestar es que en ocasiones René apesta.

Paula y León son pareja. Para obtener ingresos, él le entra a todo, igual roba que mata, secuestra o vende drogas. Si algo les llega a sobrar, ellos lo consumen y esa es su “felicidad”. Carecen de aspiraciones. No ven el trabajo como algo para construir un futuro. En todo caso, esperan recibir alguna herencia.  El lenguaje es altisonante -no podría ser de otra manera, pues se perdería autenticidad-. Los cuatro hablan de sus excesos, incluso de orgías. Es su forma de vida. En cuanto a sus fechorías, lo ven como algo natural, no dan importancia alguna a la vida ni a la muerte. Comentan que en ocasiones han matado por accidente, tan sólo porque en un momento dado se les pasa la mano.

A cargo de la dirección escénica de Mundo killer se encuentra Guillermo Navarro, proveniente de Veracruz, cuya trayectoria ha sido no sólo en México sino en Francia, donde participó en la celebración del trigésimo aniversario del teatro de Versant, convocado a realizar tres coproducciones. Navarro también es reconocido en el campo de la docencia. Su labor de dirección para Mundo killer es impecable, aprovecha a fondo el espacio y diseña coreografías acordes con el relato. Aun cuando la superficie es de poca dimensión, se aventura a introducir cambios, invirtiendo la escenografía.

El dispositivo escénico y audiovisual es creación de Pablo Romero. Si bien, la escenografía refleja el entorno en que viven los parias, con el cambio que introduce el director, el público -a muy corta distancia- puede ver claramente que la supuesta cama no es sino un taburete triangular con ruedas. Esto propicia que el espectador salga de la ficción y, peor aún, si llega a suceder algún accidente, como caerse de la cama tan pequeña, pudiera provocar carcajadas en lugar de asombro. En cuanto al multimedia, éste hace que el montaje sea visualmente atractivo, toda vez que está muy bien diseñado.

mundo-killer2

Con el vestuario se repite el hecho de abandonar la ficción. En general, es apropiado, pero se nota cierto descuido, como, por ejemplo, en unos burdos parches en un pantalón que porta León. Sabemos que los jóvenes prefieren traer los pantalones desgarrados que parchados.

El elenco está conformado por Domingo Mijangos (René), Mauricio Vázquez (Leonardo), José Ángeles Cástulo (León),  Pilar Castillo (Paula) y Diego Cervantes (participación especial). El trabajo corporal de todos es acertado. En el área del histrionismo, destaca Domingo Mijangos, quien interpreta a su personaje en forma convincente.  Mauricio Vázquez  y  José Ángeles Cástulo cumplen con su labor, pero les falta expresividad. A Pilar Castillo, quizás, la traicionan los nervios, pero su desempeño resulta plano. Ninguno de ellos tres utiliza adecuadamente una de las más importantes herramientas del actor, que es la voz. No la modulan en absoluto. Diego Cervantes está bien en su participación.

La producción ejecutiva fue encomendada a Yazmín Jáuregui y los textos de Alejandro Román tienen gran valor humano y antropológico. Hay cosas que no quisiéramos que existieran, pero es mejor ir a verlas al teatro que en la vida real. Atrévete a confrontarte con el mal y acuda a ver Mundo killer.  El relato despertará tu interés de principio a fin.

Mundo killer se presenta los domingos a las 19:00 horas en el Espacio urgente 2 del Foro Shakespeare ubicado en Zamora número 7, colonia Condesa -cerca de la estación Chapultepec del Metro-, Ciudad de México. La temporada concluye el domingo 26 de septiembre de 2016.