NOVO EN EL MICTLÁN (RAPSODIA DRAMATIZADA A PARTIR DE LA POESÍA DE SALVADOR NOVO)

NOVO EN EL MICTLÁN (RAPSODIA DRAMATIZADA A PARTIR DE LA POESÍA DE SALVADOR NOVO)

Por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen bajada de la página de Facebook del DramaFest

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Salvador Novo -icono de las letras y el arte nacionales- fallece y su espíritu se ubica en la entrada del Mictlán, el inframundo precolombino, desde ahí, con un cuerpo viejo y horrible como él mismo expresa, con un traje elegante como acostumbraba y sin desprenderse de su amor por la poesía, sin escrúpulos desde ese submundo maldice y se despoja de sus poemas. En su calidad de alma en pena, acompañado por su sombra, con ironía refiere que ese lugar -por espantoso- pareciera fue diseñado por Diego Rivera. Arremete, como era frecuente en la vida real, contra una serie de contemporáneos y alaba a su amigo Xavier Villaurrutia. En medio de recuerdos se disfraza, se asume como la Coatlicue, todo lo anterior acompañado por boleros, género romántico arraigado en los mexicanos. Estamos frente a una rapsodia dramática a partir de la poesía del polémico escritor.

Este viaje ficticio fue concebido por Luis Felipe Fabre (México), bajo el título Novo en el Mictlán, estrenada en el marco del DramaFest 2016, encuentro internacional de dramaturgia contemporánea. Los franceses Benjamín Lazar y Thomas González -con esa ortografía aparecen sus nombres en el programa de mano- son los responsables de la puesta en escena. Si bien ya hemos dado cuenta de la modalidad, no está por demás recordar que los textos de dramaturgos mexicanos son dirigidos por oriundos del país invitado -en este caso Francia- y viceversa, como lo acotamos en este espacio con relación al montaje George Kaplan, con el que se inauguró la presente edición.

Un texto imaginativo, parte de la personalidad de Novo, da paso a las características del carácter que tantas enemistades y detractores le granjeó, como el respeto de un importante número de personas. Destaca la carga de humor negro, ahora sí que ni muerto cambió su idiosincrasia, al menos desde la perspectiva de Luis Felipe. Obra original, se alimenta de algunos hechos biográficos, el resto es creatividad dramatúrgica, exhorta al espectador a caminar por un mundo hipotético pero, si vale la expresión, factible. El único pero, es el uso y abuso de la palabra mierda, se expresa en innumerables ocasiones, se desgasta por sí misma y llega el momento en que es chocante para los espectadores.

Los directores capturaron con precisión la esencia, tanto de la obra, el personaje y el Mictlán. Sin embargo, durante la hora, aproximadamente, de la representación, el tono de voz de Novo no cambia, es monorítmico. Jesús Hernández (escenografía y utilería) recrea el inframundo como si fuera parte del canal del desagüe, tubos oxidados por los que circula la materia fecal; una excelente combinación de lo realista y el simbolismo; arriba, en un segundo nivel escénico, los excusados, desde los cuales proviene la mierda en la que se encuentra Novo. Una iluminación de Patricia Gutiérrez que, sin ser estrictamente penumbra, sí tiende hacia la oscuridad, posible característica del submundo.

Este monólogo, en realidad es lo que es, es interpretado por Tito Vasconcelos, quien sale avante, tiene tablas, experiencia inobjetable en los escenarios, siempre acompañado -como su reflejo- de Pedro Kominik. Música en vivo: Iñaki Yurief, Nieves, Liber Terán y Efrén Díaz engalanan con la interpretación de hermosos boleros.

Novo en el Mictlán, poema dramático, se representa en el teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México) del 5 al 28 de agosto, los viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.