PARÁSITOS (UNA SÁTIRA CÓMICA)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografías de Ale Nostra

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La necesidad del ser humano por poseer en ocasiones lo lleva a realizar cualquier cosa para obtener bienes materiales, a tal grado de perder el sentido de la realidad. El dramaturgo inglés Philip Ridley es autor de PARÁSITOS, definida como una sátira cómica. Plantea un tema oscuro y escabroso producto de una gran imaginación como es… indigentes. Las acciones de un matrimonio, como por arte de magia, van transformando una casa que les fue obsequiada, las mejoras se van dando, son hechos sobrenaturales. Ésta va transformándose hasta convertirse en una mansión lujosa, no en el escenario en términos realistas sino en la imaginación de los espectadores.

 

Cito: “Una pareja ordinaria -Julia y Oliver- reciben una propuesta extraordinaria por parte de una figura -Miss Dee- encantadora demoniaca. Ellos arrancan una serie de actos monstruosos con el fin de tener una mejor vida. Con este texto

 

Philip Ridley apela a la entraña del espectador hablándole de frente y cuestionándole ¿cómo reaccionarías tú ante una propuesta conveniente pero importantemente dañina para tu moral? (Programa de mano) Cierto, los personajes traicionan sus valores éticos y morales para satisfacer sus deseos y tener más y más, reiterando, bienes materiales. Una comedia cargada de humor fino, negra por la temática y su tratamiento.

 

Buena estructura, tópicos tratados con profundidad, salvo hacia el final -la acción se lleva a cabo en una fiesta infantil- cuando curiosamente los actores dan lo mejor de sus potencialidades y los diálogos se vuelven intrascendentes, eso sí inmersos en el humor. Una ficción, no sucede en un lugar específico. El texto inicia con los personajes dirigiéndose al público directamente, narran cómo adquirieron la propiedad, en varias escenas vuelven a repetirse este tipo de rompimientos.

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Miguel Santa Rita -director y responsable de la traducción- guía al trío de actores. Adrian Martínez- su crédito es la escenografía- optó por un espacio vacío, minimalista, sólo una “pared” y dos sillas; la iluminación -Roberto Paredes- de lo más sencilla; el vestuario -Mario Marín del Río- casual. El director todo lo deja a la imaginación del público, los objetos no están físicamente todo es sugerido. Opta en una escena por romper la cuarta pared, en honor a la verdad sin ningún sentido. Se le debe reconocer destaca y da prioridad al trabajo de su reparto. Excelente trazo y desplazamiento, buen ritmo y tono.

 

Regina Blandón, Alberto Guerra y Mónica Dionne integran el elenco. Los dos primeros perfectamente conjuntados, la comedia les va bien, lo más importante, valga lo obvio, la actúan, convierten lo que en principio, para o bien o para mal, podría calificarse como teatro comercial, en una puesta de calidad que invita a pensar y no por ello reír durante toda la función. Mónica maravillosa, un encanto de personaje, sus intervenciones son mínimas pero fundamentadas en el histrionismo que la caracteriza.

 

PARÁSITOS, teatro creativo y propositivo, se representa en el Teatro Helénico, Ciudad de México, los miércoles a las 20:30 horas, hasta el 7 de diciembre.