TEATRIKANDO

TEATRIKANDO

Por Benjamín Bernal, presidente de la APT

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Parejas vemos, tríos no sabemos, en el Wilberto Cantón

Un guión disparatado sirve para divertirnos dos horas: Emireth Rivera interpreta una chica que cae por casualidad en ese salón de belleza, Maru Dueñas es la dueña y sabe manicure pero no peinar, dato importante; Luisa Muriel es la ayudante en general, excelente desempeño y voz; José Luis Guarneros, Gerson Martínez, Alfredo Barrera y Betthoven Arbelaez son los representantes del sexo débil, sí, porque en esta ocasión las damas se llevan el triunfo al final.

Entrevisté a Emireth y me dijo que era una obra dedicada a proclamar la equidad de género; respetar a las féminas, estoy de acuerdo, pero la divertida comedia que vi sólo nos entretiene, le voy a contar un poco: la dueña de un laboratorio de belleza necesita tratamientos y embellecer su pelo, cuando la están atendiendo entra un asaltante novato de aires femeninos, quien sí sabe peinar; medio tenso en su desempeño, llega el esposo de Emireth; el cónyuge de Luisa Muriel entra y se arma la rebambaramba. Si todo eso es un discurso feminista: la gente no iría, pero si le cuento que Alfonso Paso escribía con ese estilo de situaciones forzadas, para carcajearse, seguro que sí compra boleto, también si le quitaran media hora ganaría en agilidad. La puede ver en el Teatro Wilberto Canton.

Vimos Hamlet en Bellas Artes

Vino la compañía de Andrea Baracco, Italia, para dar vida a un texto que todo mundo conoce, para mostrar su punto de vista peculiar, cambia escenas, simplifica textos, una montaña rusa gigantesca nos apantalla (claro, mediante multimedia) para que reflexionemos, sí, así es la vida, subimos, bajamos, sentimos miedo, pero también un poco de placer. Lanzan Luz contra el público, ropa contemporánea, piernas gigantescas proyectadas. En algunos momentos Hamlet camina con pasos sin ritmo y con bufonesco rostro, grandes telas transparentes sirven para proyectar imágenes que inquieten al asistente mexicano, ellos hablan en italiano y sobre la boca escena hay letreros con las traducciones, breves. Dura dos horas, realmente es atractivo el famoso parlamento que inicia “Ser o no ser” se escucha casi al final.

Ofelia yacerá casi desnuda tras de unos paneles transparentes, en tanto hay una lucha simbólica, nunca entrecruzan las espadas para dar paso a las muertes secuenciadas de los contendientes y la reina.

Buen trabajo que dio sólo dos funciones, después estará en Monterrey: Sólo ocho actores, Lino Musella, Eva Cambiale, Paolo Mazarelli, Michelle Sinisi, Andrea Trapani, Woody Neri, Livi Castiglioni y Gabriele Lavia logran la magia de renovar un texto que (dicen ellos) ha subyugado a los grupos y actores, que siempre esperan algo muy parecido a un modelo. En efecto lo logran. Busque en Internet, hay reportajes acerca de su trabajo que es muy visual. Lo malo es que en breve veremos algún clon por parte de nuestros directores posmodernos.