100 VIOLETAS PARA LA ESPERANZA

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

Es curiosa la forma en que se producen los giros de la vida. En esta ocasión la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, mediante la Coordinación del Sistema de Teatros es la que da un giro sorpresivo al reunir en el Concierto 100 Violetas para la esperanza a tres extraordinarias mujeres que han dedicado su vida al arte y al amor.  Aun cuando las tres provienen de distintos lugares y de diferentes épocas, el verlas reunidas en un escenario es maravilloso. Ellas son: Esperanza Iris, Violeta Parra y  Tania Libertad.

P1150479Uno de los teatros más emblemáticos de nuestra capital, ubicado en pleno Centro Histórico, es el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, el cual además de formar parte de los recintos administrados por el Sistema de Teatros, en el año de 1987 fue proclamado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO  (por sus siglas en inglés: United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization), en español: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Este foro está cumpliendo 99 años, así que con el Concierto 100 Violetas para la esperanza se da inicio a los festejos que conmemorarán su centenario.

María Esperanza Bonfil Ferrer, cuyo nombre artístico fue Esperanza Iris, nacida en Villahermosa, Tabasco en 1888 y fallecida en 1962 en la Ciudad de México. Esperanza Iris fue una afamada cantante, vedette, actriz y una verdadera estrella en el género de la opereta. Inició su carrera a temprana edad y a pulso se fue ganando el cariño y respeto del público. A lo largo de su trayectoria recibió múltiples reconocimientos. En Brasil la llamaban La Reina de la Opereta o la Emperatriz de la Gracia. En México fue declarada Hija Predilecta, en tanto que en España recibió una condecoración de manos del Rey Alfonso XIII. Estelarizando La viuda alegre hizo numerosas giras por varios países.

En 1918 construyó su propio teatro, originalmente llamado Teatro Iris, mismo que hoy conocemos como Teatro de la Ciudad Esperanza Iris. Ella y su esposo (más de 20 años menor que ella) no solo utilizaban el recinto para sus producciones artísticas, sino como casa-habitación, pues vivían en los altos del inmueble.

Violeta del Carmen Parra Sandoval, mejor conocida como Violeta Parra, quien naciera en Santiago de Chile en 1917 y falleciera 50 años después. Violeta Parra fue cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista. Está considerada como una de las principales folkloristas de América y una de las mayores divulgadoras de la música popular de su país. Realizó investigaciones exhaustivas del folklore visitando regiones rurales. Muchos chilenos la consideraban como la voz de los marginados. Violeta Parra tuvo un trágico final. A los 50 años se enamoró perdidamente de un joven de 20 años. Cuando el romance terminó, ella no pudo superar su tristeza y se quitó la vida. Si viviera, en este año estaría cumpliendo 100 años, así que 100 Violetas para la esperanza también es un homenaje a esta destacada mujer. Varios de sus temas fueron incluidos en el Concierto.

Violeta Parra fue una mujer muy apasionada que compuso canciones de amor y desamor, pero también algunas referentes a causas sociales. Sin duda alguna el tema que la proyectó a la fama y con la que se le recordará eternamente es  Gracias a la vida, un auténtico poema hecho canción. En el año de 1998 el gobierno chileno le otorgó en forma póstuma la medalla Gabriela Mistral, una de las más altas distinciones.

La tercera mujer de esta grata reunión es Tania Libertad, quien lució espectacular sobre el escenario. Tania Libertad de Souza Zúñiga nació en Chiclayo, Perú y comenzó a cantar en público desde los 5 años de edad, lo que le permitió iniciar su carrera artística con tan solo 7 años de edad. En el año de 1980 llegó a México y lo adoptó como propio. Desde ese entonces reside en nuestro país y está nacionalizada como mexicana. Su arte ha sido ovacionado en las salas más prestigiadas del mundo entero. Tiene en su haber más de 50 años de trayectoria, ha vendido millones de discos y se ha hecho acreedora a innumerables galardones y reconocimientos, entre los que destacan ser Artista de la UNESCO por la paz, Embajadora Iberoamericana de la Cultura, la condecoración de Comendadora por parte del gobierno peruano, la Orden de Río Blanco por el gobierno de Brasil, ser Huésped de Honor de la ciudad de Buenos Aires, Argentina, integrante de la World Music, y ganadora del Grammy Latino a la Excelencia Musical, entre otros muchos.

P1150467Tania Libertad nació con una garganta privilegiada y se ha esforzado por educar su voz, mejorarla, pulirla y mantenerla en óptimas condiciones. Tanto la potencia de su voz como los registros que alcanza son incomparables. Conmemoró su vigésimo aniversario de vida en México lanzando al mercado su disco Alfonsina y el mar, XX años. De hecho, Alfonsina y el mar es una de sus canciones más representativas. En 2012, Tania Libertad celebró su medio siglo de carrera musical, ofreciendo dos conciertos en el Palacio de Bellas Artes, en los cuales, como era de esperarse, se agotaron las localidades. Así mismo, lanzó a la venta el álbum: Tania, 50 años de Libertad, y realizó una amplia gira.

100 Violetas para la esperanza dio comienzo en el momento en que Tania Libertad apareció en el escenario elegantemente ataviada, portando un vestido negro largo y un blusón de tela chiffon decorado con flores de colores pintadas a mano y bordado en fina pedrería.

Tania Libertad deleitó a los asistentes entonando diversos temas de la autoría de Violeta Parra: Gracias a la vidaVolver a los 17, La lavandera, Qué he sacado con quererteMe gustan los estudiantes, Los pueblos americanos, así como Cardo o ceniza, uno de los ocho temas que Chabuca Granda realizara, en honor de Violeta Parra, a su fallecimiento. La última estrofa de Cardo o ceniza dice: “tanto amor y avergonzada” y, al respecto, Tania bromeó con el público diciendo que la elegiría como su epitafio.

Así mismo, interpretó temas de diversos autores, como: Cucurrucucú paloma, de Tomás Méndez; No soy de aquí, de Facundo Cabral; Fallaste corazón, de Cuco Sánchez; Cielo rojo, de Juan Záizar; Honrar la vida, de Eladia Blázquez; ¿Qué nos pasó a los dos?, de José Escajadillo, compatriota de Tania; Paloma negra, de Tomás Méndez; Urge, de Martín Urrieta; Y nos dieron las diez, de Joaquín Sabina; Por debajo de la mesa, de Armando Manzanero, entre otros.

Al finalizar el repertorio programado, los espectadores aclamaron a la grandiosa cantante y, desde luego, corearon el clásico “otra, otra, otra…“.  Tania volvió a aparecer y no solo cantó otra, sino que abrió el momento de las complacencias y pidió al público que le indicaran qué tema querían escuchar. Ante las múltiples peticiones, Tania amablemente cantó varias canciones, entre las que estuvieron un aria operística  El pastor, de los Cuates Castilla, y Mi amor por ti, de Miguel Pous, para luego cerrar con su gran éxito: Alfonsina y el mar, música de Ariel Ramírez y letra de Félix Luna, la cual cantó a capela, inundando con su voz el majestuoso Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

Cabe mencionar lo admirable del profesionalismo de Tania Libertad, al hablar se le notaba un poco ronca, pero al cantar su voz sonaba igual de magnífica que siempre.

P1150497Tania Libertad se encargó personalmente de la producción general de 100 Violetas para la esperanza. Mireyda Garza se hizo cargo de la coordinación general y Mili Vega fue la asistente.

Los músicos que acompañaron a Tania Libertad fueron: Sonia Cornuchet en dirección musical, teclados y coros; Caridad Herrera en teclado y coros, y Juanchi Vásquez en percusiones y cajón.

El equipo creativo estuvo conformado por Mario Alberto Martínez como ingeniero de sala y monitores, Octavio Victoria a cargo del stage, Mili Vega en el prompter, José María Serralde en imágenes y video, Jesús Giles y Gabino Guillén en iluminación, y Ángel Ancona, como Coordinador del Sistema de Teatros, fue el responsable de diseño.

Algunos de los temas musicales fueron acompañados de cuadros dancísticos en los que Danza Capital colaboró con una participación especial. El equipo de Danza Capital lo integraron: Carmen Ruíz, Alberto González, Gabriela Puebla y José Ortiz en coreografía de parejas, Carmen Ruíz, Xanath Jaimes, Yaely Estrada y Gabriela Puebla en danza mujeres. La coreografía fue de Cecilia Lugo.

100 Violetas para la esperanza fue un magno Concierto que permanecerá en la mente y en el corazón de quienes tuvieron la oportunidad de presenciarlo. Tania Libertad y su voz brillaron a más no poder. Se presentó el viernes 26 y el sábado 27 de mayo de 2017 en Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, ubicado en Donceles número 36, Centro Histórico, Ciudad de México.