A P L A U S O S A LO MEJOR DEL TEATRO EN 2016

Texto por Eugenia Galeano Inclán

 Esperamos que en el 2017 haya tan buen teatro como en el año que acaba de terminar. Galería Teatral considera oportuno hacer un repaso de las obras vistas en 2016, a fin de dar un reconocimiento a las mejores del año.

aplausos

En general, vemos que quienes quieren hacer buen teatro y se esfuerzan lo suficiente, logran su objetivo. Las producciones tienden a ser más sencillas y prácticas de lo que eran antes. Ha cobrado importancia un nuevo recurso para conseguir financiamientos a través de la plataforma de fondeadora, que permite a cualquier persona aportar dinero para un proyecto determinado. Muchos grupos mantienen y refuerzan su propio lenguaje de hacer teatro, otros buscan implantar innovaciones, y hay muchos jóvenes con talento que desean dar a conocer su visión teatral. El teatro ya no es utilizado sólo como entretenimiento sino que conlleva temas sociales, se basan en hechos reales, o bien, son pensados como herramienta de prevención, todo lo cual es muy loable.

Comencemos por el mayor reto actoral que es el Monólogo:

Algunas historias, que Laura Almela modestamente presentó como su ejercicio personal mientras no trabajaba, en realidad es una clase magistral de histrionismo, una representación entrañable, donde Laura lleva de la mano al espectador a recorrer distintos estados de ánimo y entornos. Algo excepcional y maravilloso. Quienes tuvimos el privilegio de presenciarlo, jamás lo olvidaremos.

Delirio: escrita por Verónica Musalem, dirigida por Víctor Carpinteiro e interpretada por Ángeles Marín. Una radiografía del sentir íntimo de una mujer que padece depresión. Impactante y sensibilizador.

Las penas saben nadar, de Abelardo Estorino (1925-2013), uno de los más reconocidos dramaturgos cubanos, bajo la acertada dirección de Óscar Rojas e interpretada en forma entrañable por Milleth Gómez, a través de cuyo texto se dan a conocer los sentimientos más íntimos, las frustraciones y los logros de una mujer que ansía llegar al estrellato. Un proyecto bien logrado. Aquéllos que pretendan ahogar sus penas en alcohol, tendrán que tomar en cuenta que Las penas saben nadar.

Satisfaction: dirigida por Ángel Luna, escrita e interpretada por Carmen Zavaleta. La autoconfesión de una mujer de mediana edad, que hace un recuento de sus vivencias. Aun cuando el tema es serio y muy personal, la forma en que está narrada divirtió a todos.

#no soy gorda!: una obra que es prueba fehaciente de que para el monólogo es fundamental quien lo interpreta; escrita por una novel dramaturga, queda incluida en este reconocimiento gracias al magnífico trabajo de Paola Izquierdo, quien lució su capacidad histriónica, su presencia escénica y su gracia natural.

En el rubro de Teatro Homenaje, debemos mencionar tres producciones:

Yo soy Chavela: concebida, diseñada, escrita y dirigida por Raúl Serrano, por medio de  la cual presenta un testimonio vívido del sentir de Chavela Vargas, la famosa cantante popular, compartiendo sus recuerdos, desde su niñez hasta su fallecimiento.  Maravillosamente interpretada por la primera actriz y cantante Laura Cortés, quien dejó de lado su natural femineidad y belleza para transformarse en Chavela, la mujer recia, de voz aguardientosa.

Remedios para Leonora: una conversación imaginaria entre Remedios Varo y Leonora Carrington, escrita por Estela Leñero, dirigida por Gema Aparicio e interpretada por Gabriela Betancourt como Remedios y Bertha Vega como Leonora. Un viaje onírico y poético para rendir homenaje a dos grandes artistas plásticas.

El árbol, de la autoría de Elena Garro, dentro del marco de celebraciones a los 100 años de su nacimiento. Con esta obra el reconocido actor Miguel Romero incursionó en la dirección escénica y lo hizo en forma destacada, al igual que la labor de las actrices Mahalat Sánchez, así como Ángeles Cruz y Myriam Bravo (alternando funciones).

En el formato de Teatro de poca duración, Microteatro México mantiene el liderazgo absoluto, gracias al talento, dedicación y empeño de Alejandra Guevara Castillo y Andrea Novelo. Varios otros han tratado de hacer producciones en este formato, pero no han podido siquiera igualarlo.

En cuanto a producciones de gran formato, las más sobresalientes son:

Pequeños zorros, de la autoría de Lillian Helman, en una versión de Luis de Tavira y José María de Tavira, producida por Teatro UNAM, con un gran elenco conformado por Arturo Ríos, Juan Carlos Vives, Yulleni Pérez Vertti, Pedro de Tavira Egurrola, Stefanie Weiss, Raúl Adalid, Ana Clara Castañón, Rodolfo Guerrero, Marisol Castillo y José Antonio Becerril Cal, bajo la impecable dirección de Luis de Tavira y con espectacular escenografía e iluminación diseñada por Alejandro Luna.

Dublín: escrita por Michael West, adaptada y dirigida por Fernando Bonilla, interpretada acertadamente por Omar Medina, Yuriria del Valle, Alejandro Morales, Juan Carlos Medellín, Mario Alberto Monroy  y  Sonia Couoh. Fernando logró un montaje de gran espectacularidad, aplicando atinadamente diversas técnicas teatrales y varios géneros.

La chunga, del insigne escritor y dramaturgo Mario Vargas Llosa, bajo la dirección de Antonio Castro, con un elenco de primera línea integrado por Dolores Heredia, Roberto Sosa, Jorge Zárate, Alfonso Cárcamo, Édgar Parra y Estephany Hernández, la espléndida escenografía de Adrián Martínez Fraustro y la artística iluminación de Víctor Zapatero.

Días en mayo, de la autoría del dramaturgo inglés Ben Brown, dirigida estupendamente por Lorena Maza, con una muy original escenografía diseñada por Sergio Villegas, al igual que la iluminación.  Un momento crucial en la historia de Inglaterra interpretada por Sergio Zurita como Winston Churchill, al lado de Luis Miguel Lombana / Héctor Bonilla,  José Carlos Rodríguez, Fernando Bonilla, Pedro Mira,  Miguel Conde,  Nicolás Sotnikoff y Juan Carlos Beyer.

En Teatro Cabaret, merecen nuestro reconocimiento:

Angelique: concebida y dirigida por Eduardo Castañeda, trasladó al público a un bar de la Ciudad de México en el año de 1959. Protagonizada magistralmente por Muriel Ricard y musicalizada por Geo Enríquez (dirección musical y teclados), David Iracheta (percusiones) y Alonso López (contrabajo).

Te amo, el musical, de la autoría de Marisol Gasé y Ana Francis Mor, que presenta en forma dinámica lo que siente la mujer actual ante el amor. Dirigida por Ana Francis Mor y estelarizada por Marisol Gasé, acompañada de Ro Velázquez (música original), por Mike Sandoval (contrabajo) y Pedro García (guitarra).

En el ámbito musical hubo fabulosas producciones, entre las que vimos, destacan:

Ayolante, un hada en el congreso: original de Gilbert & Sullivan, producida por Óscar Mantilla y cuya versión para México fue realizada por Álvaro Cerviño, quien hizo la traducción y la adaptación, además de asumir la dirección escénica. Enrique Ángeles, Tomás Castellanos, Carlos Fonseca,  Carlos Velasco, Jonathan López, Ricardo Maza,  Agustín Ocegueda, Gabriel Navarro, Italo Londero, Omar Cervantes, Daniel Mancilla, Darío Olivares, Edwin Calderón, Óscar Dávila, Horacio Mendoza, Joel Bernal e Irving Martínez aportaron su atinado trabajo histriónico y corporal y, para deleite del público, sus variadas coloraturas y registros vocales. En la música Carlos Ramírez / David Arontes (piano), Rogelio Franco (contrabajo), y Óscar Peralta (percusiones). Carlos Ramírez en dirección musical y arreglos; Manu Martínez en coreografía y David Arontes en dirección vocal. Un concepto integral muy bien logrado por un equipo de profesionales comprometidos y talentosos.

La jaula de las locas: concebida por Harvey Fierstein, en una esplendorosa producción de Juan Torres y Teatro de Primera, bajo la atinada dirección de Matías Gorlero, con un formidable elenco conformado por Roberto Blandón, Mario Iván Martínez / José Antonio López III, Moisés Suárez, Maru Dueñas, Israel Estrada, Rogelio Suárez, Jimena Parés, Carlos Pulido, Brenda de Arrigunaga, Pablo Rodríguez, Eduardo González, Augusto Fraga, Luigi Vidal, Dulce Patiño, Tanya Valenzuela, Marilú Garcialuna, Patty Ibarra, Mayco García, Claudio González y Gilbero Recorder. Reinicia temporada el 20 de enero de 2017.

Rent: original de Jonathan Larson. Un musical que ha sido galardonado con el premio Tony al mejor musical y el premio Púllitzer por drama, es presentado en una nueva versión en México, bajo la muy destacada dirección de Diego del Río y con una espectacular escenografía diseñada por Jorge Ballina e iluminación de Matías Gorlero, con un elenco de jóvenes talentosos y comprometidos: Kike Jiménez, Rodolfo Zarco, Gimena Gómez, Daiana Liparoti, Paloma Cordero, Iker Madrid, Luis Carlos Villarreal, José Sampedro, Diego Medel, María Chacón, Jerry Velázquez, Anais Loz, Mauricio Romero, Karen Espinoza, Sebastián Treviño y Ma. Elisa Gallegos. Continúa en cartelera, así que ¡No te la pierdas!

En lo que respecta a Ópera, Los puritanos, original de Vincenzo Bellini, cuyo montaje en México fue realizado por Srba Dinic, director concertador; Ragnar Conde, director de escena; Carlos Arce, diseño de iluminación; Gabriel Ancira, diseño de maquillaje y peluquería, con la Orquesta y coro del Palacio de Bellas Artes, bajo la batuta de Christián Gohmer, director huésped del coro, y con un elenco de experimentados cantantes: Leticia Altamirano, Javier Altamirano / Alessandro Luciano,  Armando Piña,  Rosendo Flores,  Isabel Stüber Malagamba,  Enrique Guzmán / Édgar Gutiérrez y José Luis Reynoso. Como Covers o Suplentes fungieron Angélica Alejandre,  Hugo Colín  y  Óscar Velázquez. El colorido y fastuoso vestuario fue diseñado por Brisa Alonso.

Con Reencarnaciones-ventana del tiempo, José Bravo dio una verdadera cátedra de la disciplina Butoh. Ante un lleno total, José presentó una variada muestra de danza butoh, ejecutando él los movimientos con magistral precisión.  En cada cuadro hubo cambios significativos, incluso en el vestuario, mediante elementos que José incorporaba sobre el escenario. En cuanto a la musicalización, también se nota la intervención de José, puesto que no fue todo al ritmo de la acostumbrada música oriental, sino que en un cuadro el sonido asemejaba una marcha y otro tenía cierto toque de sensualidad. Lo cierto es que llegó al corazón de los espectadores.

Varias propuestas con sello de originalidad, como, por ejemplo:

La arquitectura del silencio / Homenaje escénico a Andrei Tarkovsky, que conmovió a todo aquel que la presenció. Cuando creíamos que ya habíamos visto todo y que nada nos sorprendería, surge el Teatro de la tersura, un concepto creado y desarrollado por Agustín Meza, fundador y director de la Compañía de Teatro El Ghetto. Se trata de un dispositivo escénico contemporáneo, radical y liminal que explora el silencio como metáfora artística, a través del lenguaje de la tersura. Un estudio escénico donde lo invisible se hace visible. Una propuesta estética que rescata los fundamentos teóricos y artísticos de Andrei Tarkovsky, para ofrecer nuevas posibilidades, con el fin de revolucionar y transgredir los límites y las convenciones del teatro. Diseñado para un público de pocos espectadores, con un elenco conformado por Genny Galeano, Alejandro Obregón, Diana Lara Santoyo / Irma Malena Monterrubio, Beatriz Juan Gil, Rodrigo Vargas, Lola Barajas, Raúl Eduardo, Ángeles Flores e Ixchel Villeda Lara.  Al acudir al teatro, uno espera ver una historia compuesta de problemas, logros o alegrías ajenas, pero en La arquitectura del silencio se vive algo personal e íntimo, uno participa activamente y, por lo tanto, el sentir individual aflora ante un poema escénico tendiente a explorar ciertos laberintos de la memoria y de lo ausente. Algo inefable que rompe con la barrera entre artista y público. Cada espectador es conducido por un arquitecto escénico hacia un recorrido de caminos inexplorados y sentimientos olvidados. Un teatro que combina espiritualidad, magia, mística, memoria y sensaciones de manera entrañable. Esta obra aún no ha sido presentada en la Ciudad de México, pero esperamos pronto la puedan ver.

Proyecto sutil (o de la infinitesimal indiferencia), de la autoría de Édgar Chías, quien brinda un fiel retrato del sentir de las víctimas de un atentado. Producción de Teatro UNAM, bajo la acertada dirección de Diego del Río, con la notable labor histriónica de Sophie Alexander Katz, Kaveh Parmas y Raúl Villegas.

Esto no es Dinamarca, de la autoría de Édgar Chías, inspirándose en Hamlet, un asombroso montaje que muestra que William Shakespeare no ha perdido vigencia, a través de ejercicios escénicos impactantes y nada fáciles de olvidar. Una producción de la Compañía Ocho Metros Cúbicos, A. C. -8m3-, bajo la extraordinaria dirección de David Jiménez Sánchez y la muy atinada labor histriónica y corporal de Antón Araiza, Agustín Arévalo, Fernanda Aragón, David Gaitán, Aldo González, Margarita Lozano,  Andrea Celeste Padilla Gutiérrez y Raúl Villegas.

Oír aullar una vez a los lobos: escrita y dirigida por José Alberto Gallardo, con entrañables interpretaciones por parte de Jessica Sandoval y Juan Carlos Vives. La original escenografía y la iluminación a cargo de Jesús Hernández, en tanto que el entorno idóneo es creación de Rodrigo Castillo Filomarino, en composición musical y diseño sonoro. Producción de Un Teatro Alternativa Escénica.

Do not disturb. La justicia es ciega (el concepto de justicia está en reconstrucción): concebida por Jessica Sandoval Miranda partir de Medea y Antígona. En tanto que Medea tomó la justicia en sus manos, Antígona primero desobedeció a la justicia y luego huyó de ella. Un proyecto de gran originalidad, para cuyo espectacular montaje se intervino todo un inmueble. Bajo la dirección de Sebastián Sánchez Amunátegui.  Como ejecutantes participaron: Patricia Marín Escutia (Medea), Gabriela Guerra Woo (Antígona), Marco Aurelio Nava Esquivel, Raúl Mendoza, Dilery Sánchez y Bernardo Benítez. Parte fundamental en el proyecto es el diseño sonoro y la composición creada por Rodrigo Castillo Filomarino.

Disecciones, con texto escrito por José Alberto Gallardo y coreografía diseñada por la Rossana Filomarino. El trazo es sobresaliente, conjuntando diversas técnicas dancísticas. La interpretación es del propio José Alberto Gallardo, acompañado por Rodrigo Castillo Filomarino, ejecutando en vivo instrumentos como guitarra, teclado o ecualizador electrónico, además de haber creado una composición musical vibrante que brinda relieve a cada movimiento.  Un espectáculo completo donde la danza, lo acústico y lo visual convergen para disfrute del espectador.

Sensatez y cautela, de Ramiro Galeana Mellín, quien comanda la Compañía Escena Doble, cuyo objetivo principal es tener un lenguaje propio y contundente que permita el encuentro real con el espectador, a fin de propiciar el diálogo e intercambio de ideas. Una propuesta muy sugestiva. Si bien los personajes son cuatro, todos son uno y uno son todos. Ambas historias están interrelacionadas. No se ajusta a un relato convencional, va del presente al pasado sin orden cronológico. Poco a poco van apareciendo piezas y toca al público ir uniéndolas, cual si fuera un complejo rompecabezas. Es así como el espectador queda inmerso en un universo de metaficciones. Rogelio Obregón y Ramiro Galeana Mellín conforman el elenco.

Fancy Lupe, de la autoría y bajo la dirección de Pepe Romero, fundador de la Compañía de experimentación teatral y performática Naif Psicodelia. Una propuesta muy irreverente, pero bien lograda como concepto integral. La pieza teatral de performance, con estética psicodélica, aborda temas como el fascismo, la manipulación política mediante la fe, la identidad de una nación, el fanatismo, el uso que se da a los íconos y símbolos religiosos, el lucro económico, la violencia y la represión. Actuaron: Alan Balthazar, Mariano Ruíz, Emilio Bastré y Pepe Romero.

La cría, de la autoría y bajo la dirección de Carlos Talancón. Una historia de suspenso, bastante inquietante, con actuaciones muy intensas por parte de Emmanuel Morales y Miriam Balderas, con breves apariciones de Javier Sánchez. El diseño sonoro creado por Rodrigo Castillo Filomarino es esencial para proveer el entorno idóneo a través de la resonancia de tétricos acordes.

Desdémona (réquiem por el deseo), de la autoría y bajo la dirección de Luis Santillán, a partir de Otelo de William Shakespeare. Dado que  Luis Santillán se caracteriza por recrear universos femeninos en su obra, resulta lógico que el rol protagónico se lo dé a la mujer del Moro y no a él.  Integraron el elenco:  Ingrid Bravo,  Lorena de la Parra, Darling Lucas, Ixchel de la Rosa,  Montserrat Mundo y María Figueroa. Lo original en este montaje fue la incorporación de un escenario acuático.

En Teatro con temática de interés general, cabe mencionar:

Los náufragos, de la autoría de Guillermo León, inspirada en La Nave de los locos, bajo la dirección de David Psalmon. Producción de Colectivo TeatroSinParedes. Una interesante historia que nos hace ver desde otra perspectiva a quienes llamamos locos y que nos lleva a la reflexión: Si los locos buscan la utopía, ¿por qué nosotros no lo hacemos?, ¿por qué no tratamos de, al menos, mejorar nuestro entorno? Un texto analítico que abre ventanas a la esperanza. Un montaje muy bien logrado.  Actuaciones entrañables de Sergio Ramos, Beatriz Luna, Regina Flores Ribot, Indira Pensado, Josué Cabrera y Karim Torres.

El ventrílocuo, del escritor canadiense Larry Tremblay, que versa sobre una pareja de hermanos que se aman y a la vez se envidian, y cuyo eje central es la manipulación.  Dirigida estupendamente por Adrián Vázquez y con acertadas interpretaciones de Rafael Balderas y Estefanía Ahumada. Producción de Los Tristes Tigres y Estefanía Ahumada.

Del manantial del corazón de la autoría de Conchi León, producida por Sedeculta, Fondo Municipal para las Artes Escénicas y la Música, Sa’as Tun, llegó desde Yucatán con un colorido mosaico integrado por conceptos y vivencias cotidianas de la cultura Maya. Addy Teyer, Mabel Vázquez, Estrella Borges, Lourdes León y Conchi León conformaron el elenco. Cuando un hijo fallece, el agua de las lágrimas de la madre sale Del manantial del corazón lastimado.

Con respecto a teatro de denuncia o de concientización, destacaron:

La última palabra, del connotado autor argentino Luis Agustoni, dirigida impecablemente por Angélica Aragón y un destacado elenco integrado por Roberto D’Amico, Pablo Perroni, Víctor Huggo Martín y Adriana Llabrés. Un jurado delibera sobre la sentencia que darán a una mujer víctima de violencia doméstica que terminó por asesinar a su marido.

Juguetes bajo la tierra, de la autoría de Israel Ugalde, bajo la dirección del autor y de Jorge Santoro, cuya temática es el secuestro. La narración es a partir de cinco perspectivas distintas. Una obra inquietante sobre una realidad que no quisiéramos estar viviendo. Acertadas actuaciones de Jorge Santoro,  Israel Ugalde, Kary Karmona, Joselyn Paulette / Mónica Retana, Viko Tapia y Alex Zego / José Remis.

Obediencia simulada, de la autoría de Mario Ficachi, bajo la dirección de Sergio Cuéllar. Tres personajes de ficción de diferentes épocas coinciden en un determinado lugar. Tras conversar, se dan cuenta de que tienen en común haber fingido obedecer fielmente las órdenes de sus superiores y esto les causa remordimiento. De pronto, un joven los interrumpe, se mofa de ellos y les dice que dejen de lamentarse, pues lo que han hecho o dejado de hacer no tiene relevancia alguna. Se presenta como Santiago y le gusta que lo llamen Shago, pero todos lo conocen como “El Pozolero“. Con crudeza total refiere detalles de su oficio. Convincentes actuaciones por parte de Ricardo Valdivia, Guillermo Navarro, Gilberto Dávalos y Eugenio Rubio.

Las nuevas generaciones dieron muestra de su compromiso y pasión por el teatro.

Amoramor, de la autoría de Bárbara Perrín Rivemar, dramaturga y actriz tijuanense de 22 años, fue utilizada para el examen de titulación de la generación 2011-2016 de la Casa del Teatro de la Ciudad de México. Un texto muy complejo sobre la historia de dos familias. La narrativa alternaba tiempo pasado y presente -cual acertijo- para que poco a poco se fuera desentrañando la madeja de los lazos de unión entre los Báez y los Padella. Dirigidos por Hugo Arrevillaga, los jóvenes Óscar Alexander, Priscila Arrieta Plascencia, Julio Bustillo Toledo, Ingrid Cruz Cebada, Frida de La Torre, David Grimaldo, Rodrigo Llanos, Susana Meléndez, Iván Mondragón Vallejo, Stephano Morales, Aurora Nemegyei, Emmanuel Ortega, María Pérez Castellá y Edith Toral, mostraron su capacidad y entrega.

Ángeles en América: original de Anthony Kushner, fue la elegida para la titulación de los alumnos de la ENAT -Escuela Nacional de Arte Teatral-, Cuauhtémoc Lara Razo, Efrén García Aguilar, Nick Angiuly, Paola Castillo, Alfonso Cervantes, Eduardo Treviño, Andrés Ros, Roberto Pichardo, Yunnuen Contreras Ayala, Ignacio Aragón y Raquel Arriojeda. Dirigidos magistralmente por Miguel Flores; los jóvenes hicieron un formidable trabajo en un texto complicado que versaba sobre diversos temas.

La nostalgia de las pequeñas cosas, de la autoría y bajo la dirección de Ángel Luna, con las actuaciones de Andrés Torres Orozco, Xóchitl Galindres, Florencia Ríos y Aldo Barhego. El estructurado texto describe un lugar utópico donde se puede encontrar todo lo perdido, sea tangible o intangible, mientras habla de las relaciones humanas, el amor, el desamor, la familia, los apegos. Un montaje muy dinámico y aleccionador.

Asatia. Vaca 35 Teatro en Grupo, con el apoyo del Programa México en Escena y el auspicio del Teatro El Milagro, abrió una convocatoria para un apoyo a jóvenes denominado “La Vaquita”.  Asatia, del Colectivo Berenjena resultó la ganadora. El texto es un fiel retrato de la vida actual de los jóvenes. Entre diversos temas resalta la importancia de saber a qué se quieren dedicar. Paula sueña con ser una cellista destacada, pero se empeña tanto que va perdiendo mucho en el camino. Los jóvenes actores Verónica Bravo y Eduardo Orozco dieron vida a los personajes, además de ser quienes integran al colectivo Berenjena. Un gran trabajo de equipo y una historia muy conmovedora.

El kame hame ha, de la autoría de Jaime Chabaud, bajo la estupenda dirección de Rocío Carrillo, es el examen de los jóvenes estudiantes del diplomado de teatro impartido en El Círculo Teatral. La historia de un niño de la calle que fue reclutado por el crimen organizado cuando apenas tenía 8 años. Por su afición a las caricaturas Dragon Ball Z, le llaman el Saiyajín. Al cumplir 14 años, teme que lo maten y se imagina un duelo épico como en su historieta favorita. El elenco está conformado por Abdullah Hernández, Carlos Padilla Leñero, Érika Estefanía Retiz Quintero, Iram González, Jesús Lozano, Karla Castellanos, Néstor Lacunza, Saúl Mendoza y Sergio Hernández. Apasionado trabajo de los chicos.

En Teatro para niños, dos producciones muy bien logradas que, curiosamente, coinciden en honrar nuestros orígenes.

Salimos del mar y soñamos el mundo, dramaturgia de Felipe Rodríguez, bajo la impecable dirección de Nora Manneck; el elenco conformado por: Asur Zágada, María José Vargas, Erick Israel Consuelo, Juan Acosta, Bruno Benítez, Bernardo Benítez y Adrián Alarcón, con Ataz Urieta y Miguel Pérez Enciso en suplencias, dieron vida a personajes graciosos, para reflejar con una estética muy precisa, la cultura, costumbres y magia de los huicholes.

Tezcatlipoca on line, de la autoría de Kenia Abril Lara y Alfredo Macías Rubio, y  producida por la Compañía Té de Artes Escénicas, brindó un acercamiento a las culturas náhuatl y tolteca, mediante un ingenioso montaje con libros pop-up, hermosos títeres, música original y algo de multimedia. Kenia Lara (la coautora) funge como presentadora y animadora, en tanto que Amaranta Getino y Juan Pablo Vargas manipulan a los títeres. Una delicia para los pequeñines.

El Teatro también se festeja.

Para Eliza: es la obra más emblemática del Movimiento Teatro Intimo para Departamentos, comandado por Xavier Villanova. Para Eliza, de la autoría y bajo la dirección de Xavier Villanova, con las actuaciones de Laura Camés (Eliza) y Paula Vrelly (Elena). Al considerar Xavier que Para Eliza había cumplido su cometido, decidió cerrar su ciclo a casi tres años de haber sido representada por vez primera. Se llevó a cabo la develación de la placa conmemorando 100 funciones, tras la cual hubo un grato convivio para despedir a Para Eliza.

Se llevó a cabo una función especial para develar la placa de 100 representaciones de Bambis dientes de leche, un monólogo escrito e interpretado por Antón Araiza, por medio del cual cuenta algunas de sus vivencias personales y, sobre todo, su anhelo de hacer teatro, mismo que tuvo desde temprana edad. La dirección es de David Jiménez Sánchez.  Producción de Ocho Metros Cúbicos, A. C. -8m3-. Los develadores fueron Sabo Romo -músico y productor-, César Tapia -subcoordinador de Enlace de los Estados de la Coordinación Nacional de Teatro-,  y  Óscar Uriel -conductor de televisión y productor-. Básicamente, Antón llevó a cabo este evento para expresar su agradecimiento y lo cierto es que resultó entrañable. Entre los asistentes hubo cariño, admiración y hasta alguna que otra lágrima ante un hombre que ha sabido sembrar amistades en lo personal y en lo profesional. Afortunadamente, Bambis dientes de leche continuará presentándose. Pronto hará una nueva temporada.

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