BULBERRY (TEATRO DE CIENCIA FICCIÓN)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Reza el manifiesto de la última humanidad, año 3028: “…El individualismo, la falta de conciencia y la evolución tecnológica se han juntado para separarnos…”. La sentencia suena interesante, despierta la curiosidad de cómo o por qué se llega a la hecatombe, más si es la premisa de una obra publicitada como teatro de ciencia ficción. Ignoro si por pudor, prudencia o descuido, el volante no contiene crédito de autoría de Bulberry.

Antes de entrar de lleno al tema, me pregunto: ¿Es ético escribir sobre un texto del cual no entendí casi nada? Es obvio, no fue por ignorancia o falta de atención, simplemente no escuché la mayor parte, dos actores sin voz, susurraban, aun cuando la puesta es el aire libre, no hay excusa que los justifique. Entre lo poco que capté, más bien escuché, la humanidad y nuestro planeta están a punto de sucumbir; un científico -más joven que la juventud- ha encontrado una forma de inmunidad, algo así como la inmortalidad para quien se somete al tratamiento, en este caso una muchachita. Se habla de una destrucción, un viaje a otro planeta para la preservación, los bolcheviques -digamos los malos- tras… Lo cierto, una dramaturgia pobre en imaginación, desgastada, sin interés alguno, con todos los requisitos para pasar al olvido, reiterando en favor de quien sea el autor(a), la mayor parte no la oí.

Stephanie León es mucho lo que hace como directora, de hecho visualmente hay cierto atractivo mediante una estructura con iluminación propia (foquitos tipo navideños). Sin embargo, valga la expresión, es directora no maga, no puede transformar en actores a dos jóvenes carentes de la menor idea del escenario. Manuel Delgado Piazola y Lenday Gámez, el primero plano, sin entonación, sin emotividad, sin volumen de voz, sin todo lo que se quiera agregar; la segunda, por el estilo, digamos que sus deficiencias son menos alarmantes pero igual de peligrosas para el fracaso rotundo.

En fin, Bulberry, un atentado contra la salud -física y mental- por presentarse al aire libre con el clima gélido que azota a la Ciudad de México, áreas verdes del Centro Nacional de las Artes. Las próximas funciones del 8 al 10 de diciembre a las 20:00 horas.