DE LAS MUESTRAS A LAS FERIAS (I)

Por Julieta Orduña

 

delirantes

Delirantes.

El pasado mes de noviembre se tuvo una cartelera muy atractiva en cuanto muestras y ferias culturales se refiere, ya que se calendarizaron dos eventos importantes uno nacional, en materia de teatro que es la Muestra y el otro internacional en la línea de la literatura, como es la Feria del Libro. De esta manera, me di la oportunidad de asistir a ambos eventos tan importantes para la agenda cultural del país.

Con relación a la 38 Muestra Nacional de Teatro, en esta ocasión fue en la ciudad de León, Guanajuato, la programación del 23 de noviembre al 2 de diciembre  estuvo integrada por obras ganadoras de las muestras regionales, en las cuales se incluyó Aguascalientes con Estudio de una depresión, la propia y la de los más cercanos, ganadora de la región centro occidente. Estados como Yucatán, Durango, Jalisco, Ciudad de México, Quintana Roo, Sonora, Baja California, Oaxaca, Querétaro, Puebla, Tamaulipas, Durango, Chihuahua, San Luis Potosí, Nayarit, Chiapas, Veracruz y por supuesto el estado anfitrión Guanajuato se dieron cita en varios espacios escénicos como: El  Centro Cultural Ecológico, Teatro del Bicentenario, Caja Negra, Teatro Aurora, entre otros.

Mi viaje a esta muestra solo fue breve pero con dos días tuve suficiente para darme cuenta de la teatralidad que en este momento se está proyectando en el país. Han sido muchas ediciones en que he tenido la oportunidad de asistir a este tipo de muestras y he sido sorprendida por el buen manejo de multimedia acompañado de una sincronización del uso de tecnología en iluminación y sonorización.

Los trabajos que se programaron los días 24 y 25 fueron la mayoría con temática de derechos humanos, delincuencia como fue el caso de Sie7e , del estado de Quintana Roo, escrita y dirigida por Saúl Enríquez,  donde el teatro del cuerpo, la acrobacia, y un reparto de actores y actrices jóvenes denunciaron la vida marginada que varios niños viven en la calle, un lenguaje que fue digerido perfectamente por los jóvenes que ovacionaron este trabajo, en mi opinión solo faltó proyección del manejo de voz ya que en un teatro con capacidad de más de 300 butacas, en ocasiones no se escuchaba en los más lejanos lugares. Ese mismo día, 24 de noviembre, una de las obras más esperada El inspector del genial Nikolai Gógol, dirigida por el reconocido director David Olguín fue presentada en el Teatro Estudio del Bicentenario. La obra data de un siglo XIX en la Rusia zarista donde en un pequeño pueblo se desata una revuelta por la aparición de un tal inspector quien pondrá orden en esta sociedad. Sin duda, la adaptación fue muy singular ya que la preparación de los actores fue muy al estilo de ese siglo, la manera hasta de actuar, gesticulando y en ocasiones gritando. Lo que si cansó fueron los 135 minutos con un intermedio, y para muchos noveles actores  no gustó esta adaptación prefiriendo las puestas no históricas y que se conectaran con su propia existencia.

Siguiendo con la crónica de ese día, Trans, pieza documental sobre la identidad de género, de las más aclamadas, el autor es Bruno Ruiz y la dirección de Luis Rodríguez, ¿por qué nos asusta la palabra transexual? ¿Entendemos y apoyamos a aquellos que lo externan? Es así como esta puesta se convierte en un verdadero documento escénico de investigación, apoyado por estadísticas, fuentes y testimonios de viva voz de personas que sufren esta discriminación. Una chica modelo que ha sido invitada a dar un discurso ante un congreso y es ovacionada, mientras que otra es asesinada por tener esa condición sexual. En un espacio intimista donde solo dos personajes se confrontan, con un discurso entre filosófico y poético acompañados de multimedia y un gran manejo corporal, dan pauta a la reflexión y a la discusión de este complejo problema social. Sin duda, una gran obra que merece recorrer no solo toda la República sino varios países llevando la bandera de justicia y libertad.

Siguiendo con esta pasarela de obras, el domingo 24, una de las pocas obras infantiles que se incluyen en la programación de la muestra, Uma de papel, escrita y dirigida por Marcela Castillo, un trabajo creativo, donde el papel  se convierte en el protagonista de la historia, y se hace un reconocimiento a aquellas muñequitas de papel quienes varias pequeñas de hace algunas décadas jugaban con ellas. El argumento de la historia pareciera simple pero es tan pedagógica que llega al interior de cualquier infante e incluso a los adultos que tenemos todavía esa alma. Uma es una pequeñita que experimenta varios sentimientos como tristeza, coraje, alegría, vergüenza y todo esto se proyecta con base en colores donde la iluminación es fundamental. El manejo de los títeres, los materiales de cada uno de ellos es producto de un equipo altamente especializado en  teatro para niños. Esta obra al igual que Trans es digna de que sea vista en varios puntos del país y dejar a un lado la creencia que el teatro infantil es bobo y solo hay botargas, Uma no es el caso ya que es una producto de calidad donde las niñas y niños disfrutaran al máximo esta belleza escénica.

el inspector

El inspector.

La función penúltima de este día fue Los Delirantes, con temática gay, escrita y dirigida por Juan Carlos Franco. Tres historias, tres tiempos (1901, los años 60 y la modernidad) se entrelazan en una historia un tanto compleja ya que los tiempos de pasado y presente se unen y de ahí radica el valor de esta obra donde la homosexualidad  sigue torturada por la censura, discriminación y el no respeto.

Todas las funciones de los días 25 y 26 de noviembre tuvieron una buena respuesta de espectadores, aunque hay que aclara  que la mayoría eran participantes  e invitados de la MNT y el público quedó como ya es costumbre, quedó excluido dejándoles un boletaje corto  para ellos. Obras con un cupo de menos de 20 personas y con solo  una o dos funciones hicieron el descontento de los teatrófilos que al ver anunciada una muestra se preguntan ¿la muestra es para nosotros o para los participantes? En fin, la próxima será en la Ciudad de México y como siempre esperemos que esta sea más incluyente para los espectadores. En la próxima entrega mi vista a la Feria Internacional del Libro.