EL MÉTODO

Texto y foto por Julieta Orduña

el metodo

Como parte de una beca del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico (PECDA), se propone lleva a escena El método, de Jordi Galceran, el director  David Nava, quien también es adaptador de esta dramaturgia, ofrece al espectador una historia real, que se vive todos los días, esa búsqueda de trabajo y alcanzarlo cueste lo que cueste. Las empresas se basan en esto y algunas de ellas deciden jugar con los aspirantes confrontándolos y poniéndolos a prueba, como es el caso de la empresa sueca Dekia, con un gran reconocimiento internacional, que decide contratar a una persona que no sea tan “común” y que logré superar las pruebas un tanto incómodas y poco éticas para llegar a la meta, ser director de esa plaza.

Tres hombres y dos mujeres son los aspirantes que llegan a la final -por así decirlo-, y empieza el juego donde se reúnen en un cuarto con una mesa y cuatro bancos muy modernos, se anexa una salita donde se sirve el café, curiosamente separada por unos barrotes, dando la impresión de que es una cárcel y lo mejor: un elevador, que es el protagonista de la historia, el cual se abre y cierra con un sonido muy especial, una luz que sube y baja, según la intensidad del clima que va desarrollando la historia. La escenografía corrió a cargo de Alan Paniagua, reconocido en el medio teatral por su creatividad, la delicadeza del manejo de materiales y su preparación como arquitecto en el manejo de espacios.

Jordi Galceran es un dramaturgo español, que además es guionista y traductor, y ha sido reconocido por su obra El método Gronholm, escrita en el 2003 en un solo acto; Anónimo teatro la adaptó con intermedio y parecieran dos actos, lo cual hace que el montaje sea más ligero y nos queden ganas de ver el final de la trama que, por cierto, es muy sorpresivo.

Cuatro histriones en escena: Iris Flores y Omar Pacheco, quienes dirigen una escuela de teatro y tienen trayectoria no sólo en teatro, sino en televisión; Sergio Alfonso Alonso, que desde jovencito sobresalió en varias puestas en escena con diversos grupos y ahora se ha convertido en director y actor experimentado, y el primer acto:  Fernando López o Ammán, como algunos lo conocen, quien en cada proyecto que le proponen hace suyo el personaje e indudablemente se transforma, dándole calidad a cada montaje. Los cuatro, excelentes, y dirigidos por David Nava, quien se ha distinguido por llevar obras de contenido social, fuertes, intensas y en esta ocasión aunque pareciera más ligera, no lo es, porque confronta al espectador con esos personajes que vemos a diario y que quizá seamos uno de ellos, y que la ambición y el poder están siempre tocando nuestras mentes.

El método estará todo el mes de febrero, los viernes a partir de las 21:00 horas, con un costo muy cómodo para cualquier bolsillo, y además en la compra de una bebida, se incluye una cena. ¡No se la pierdan, teatro de calidad para un fin de semana!