EL SECRETO PARA ANOTAR GOLES

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Foto cartel promocional

Secreto para anotar golesEl entorno se transforma paulatinamente, lo que ayer estaba vedado a las niñas y solo reservado a los varones, ha permitido que ellas incursionen en actividades hasta hace poco tiempo consideradas nada o poco femeninas. Una de ellas, el deporte, algunas disciplinas les eran negadas, como el fútbol, ya no digamos el boxeo.

Francisco Ibarra -autor y director- nos presenta a una niña, estudiante de secundaria, cuyo sueño es jugar fútbol. Claro, encontrará la reticencia de sus compañeros de escuela, los niños le hacen el fuchi, solo una amiga la alienta e impulsa, porque, curiosamente, la misma Karina, nombre de la protagonista, no cree en ella misma, vive la autodiscriminación, sin embargo, las circunstancias le pondrán una prueba, todo se resumirá en ganar o “morir”. Por fortuna, las cosas han cambiado y hoy día México cuenta con un gran número de ligas para niñas y adolescentes, y una profesional desde hace varios meses, con gran aceptación del público futbolero.

El texto es muy sencillo, tal vez hasta simple, en su estructura dramática, lineal, hasta cierto punto superficial, toques de humor, rasgos o aspectos morales, reivindicación de los derechos -en este caso de la niñez- y un final feliz más que predecible, más bien inmerso en la obviedad. Ignoró por qué se presenta en un horario para adultos, el público ideal serían los infantes como su público natural, en fin, cada quien sus estrategias.

Como director, Ibarra hace más atractiva su dramaturgia. Una coreografía de principio a fin, vistosa y efectiva, acompañada por percusiones, alientos y teclado eléctrico en vivo. Todo lo anterior se convierte en una fiesta, claro, en el escenario. Prescinde de una escenografía, iluminación básica, vestuario típico de niños deportistas: pantaloncillo corto, zapatos tenis, calcetas.

Cuatro actores: Daniela Bustamante, Carmen Rosas, Esteban Piña y Kevin Arnoldo. Hay que reconocerles su dedicación y entusiasmo, se entregan, con facilidad interpretan varios personajes, el esfuerzo físico con el que son exigidos está basado en su juventud y profesionalismo, bien desde esa perspectiva, en lo actoral hay algunas limitaciones, sin embargo, captan las intenciones de la dirección; hay un trabajo de conjunto, le dan vida, alegría y sentido a la dramaturgia.

Una breve temporada -esto ya parece pleonasmo, al menos en la Ciudad de México-, El secreto para anotar goles se presenta en Carretera 45 Teatro, Juan Lucas de Lassaga 122, colonia Obrera, metro San Antonio Abad, hasta el 19 de noviembre, los sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.