ENTRE LA BESTIA Y UN CIELO REPLETO DE ESTRELLAS

Texto por Eugenia Galeano Inclán

 

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El presidente del país vecino ha puesto en boga el tema de los migrantes a causa de sus fuertes declaraciones, pero la historia de estos data de hace siglos. Son seres que en forma valiente optan por buscar destinos alternos para tener lo que ellos consideran un futuro prometedor. No importa la edad que tengan ni si son solteros o ya tienen una familia por la cual responsabilizarse. Algunos intentan la vía legal, pero como es casi imposible conseguir permisos para trabajar del otro lado de la frontera, no les queda otro camino que cruzar ilegalmente, lo cual tampoco es fácil porque cada vez es más costoso. Juntan todo lo que pueden, ya sea ahorrando de sus ingresos o pidiendo préstamos a familiares y conocidos, y se embarcan en su aventura. Contactan a un “pollero” -persona que se compromete a cruzarlos y por más ilusiones que lleven en su mente y corazón, no tienen ni la menor idea de cuál será su destino. En tanto que unos mueren en el intento, otros son abandonados en el extranjero o ni siquiera llegan a cruzar la frontera. Los vehículos en que los trasladan son de todo tipo, pueden ser cajas de camiones de carga, cajuelas de automóviles o el tren que coloquialmente es llamado “la bestia”. En cualquiera de estos casos, el viaje no será nada cómodo, van hacinados, les falta el oxígeno, no tienen agua para calmar la sed. Debido a que no cuentan con pasajes, suben a la bestia estando ésta en marcha -si llegan a caerse, pueden morir, herirse o quedar mutilados-. Uno no se explica cómo es que están dispuestos a correr riesgos tan graves.

Lo cierto es que miles de personas pasan al otro lado en busca de una mejor remuneración, aunque sea trabajando en los campos de cultivo, de sol a sol, o en fábricas donde igual se les explota, a sabiendas de que son indocumentados y no tienen forma de buscar defensa alguna. Al final de sus largas jornadas, no les queda más que contemplar el cielo repleto de estrellas y convencerse a sí mismos de que han tomado una buena decisión y pronto podrán ofrecer una mejor vida a sus seres queridos.

El grupo teatral In Praeséntia aborda el mundo de los migrantes en su más reciente propuesta intitulada Entre la bestia y un cielo repleto de estrellas. In Praeséntia fundado en 2014 por Édgar Quevedo y Mariana Arocena, tiene como propósito conformar una plataforma de creación que les permita la experimentación, exploración e investigación en el ámbito de las artes escénicas, teatro, danza, canto, performance, entre otras.

La dramaturgia de Entre la bestia y un cielo repleto de estrellas es de Édgar Quevedo, actor, bailarín, nacido en Ciudad de México, cursó estudios de actuación para teatro en la Universidad Veracruzana y en El Círculo Teatral. Además de Édgar Quevedo, colaboraron en la creación del montaje: Mariana Arocena -nacida en Ciudad de México, egresada de la carrera de Teatro de la Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo, Uruguay-. Roberto Mauricio Chi Pisté -nacido en Mérida, Yucatán, bailarín y coreógrafo-. Sandra Galeano -nacida en Montevideo Uruguay, actriz, mimo y bailarina, egresada de la Escuela de Teatro Puerto Luna de Montevideo, Uruguay-.

Los creadores de Entre la bestia y un cielo repleto de estrellas la definen como “un grito de denuncia, un repertorio de cuestionamientos a la aparente civilidad de las sociedades contemporáneas, un ejercicio para pensar la ‘otredad’ como reflejo de uno mismo. El relato principal será fragmentado constantemente por disgresiones y reflexiones sobre las condiciones en que viven y mueren miles de migrantes alrededor del mundo, así como sobre algunos acontecimientos históricos y cotidianos”.

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La anécdota versa sobre Lamia, una mujer que se siente rebasada por un vacío existencial. Ha luchado con todas sus fuerzas por conseguir lo que anhela, pero en ese camino le ha tocado sufrir tanto que considera como única opción salir por la puerta falsa. Cuando está a punto de suicidarse, pensando: “la filmación de mi vida se rebobina cuadro por cuadro”, vislumbra un nuevo horizonte. Su viejo amigo, Ernesto, llega a la ciudad para asistir a una conferencia sobre medicina forense y migración. Con este inesperado reencuentro, Lamia no solo salva su vida, sino que también conoce a Ernesto, un migrante que ha salido huyendo de su país a causa de la miseria y el abuso de poder.

Entre la bestia y un cielo repleto de estrellas es un proyecto donde convergen teatro, danza, música y multimedia. Se basa –fundamentalmente- en las habilidades teatrales y dancísticas por parte de los intérpretes. El diseño coreográfico va de la mano con el relato. Uno a otro se complementan para retratar el sentir íntimo de todo migrante, tras los horrores que atraviesan, como engaños, abusos, cansancio, hambre, sed, agresiones, abandonos y hasta violaciones, si logran sortear la muerte. La brusquedad de las caídas, al estilo danza butoh, propician que el espectador aprecie la dimensión de los múltiples golpes que recibe esta gente en busca de mejorar sus condiciones. Siempre con la esperanza de que “mis ojos dejarán de volverse agua… mis pies dejarán de ser raíces… revisaré más los escombros de mi pasado”.

Un concepto integral que es el resultado de la estructura del texto, la coreografía, la música, las imágenes y la ejecución escénica por parte de los creadores.

Los intérpretes que vemos en escena son: Mariana Arocena, Sandra Galeano, Roberto Mauricio Chi Pisté y Édgar Quevedo. Los cuatro brindan un formidable trabajo histriónico y una impresionante corporalidad. La sincronía que logran en todas las coreografías es algo digno de verse y más aún cuando a alguno de ellos le corresponde integrarse al grupo.

El equipo creativo está conformado por: Édgar Quevedo en dramaturgia y dirección, Roberto Mauricio Chi Pisté en diseño coreográfico, Malinali Ríos Vargas en diseño de iluminación y vestuario, Alephsus Valdés en música original y diseño sonoro, Lol-Ha Gutiérrez Bárcenas en producción ejecutiva y como facilitadora, Hill Díaz en diseño y realización de audiovisuales, La Fábrica en realización de escenografía, Gerardo Farías en el diseño de las sillas, Pamela Rendón Echeverría en relaciones públicas y prensa, Sofía Dorantes es Community Manager y Daniel Olivares en fotografía.

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Composición, grabación y mezcla del tema de la obra: Alephsus Valdés. Alessia Leiré, voz principal; charango y coros: Óscar Aburto; coros: Arwen Moemi, Tania Shoung, Shadé Ríos, Víctor de León, Roberto Mauricio Chi Pisté, Sandra Galeano y Mariana Arocena; grabado en: Zelman Nochlin Estudios.

De Teatro El Milagro, José Antonio López Hernández, jefe de foro y Celso Martínez Flores, técnico. La producción es de In Praeséntia arte escénico en colaboración con Territorio Cultural, A. C., Foráneo Danza y Ehecatl Teatro.

Un original proyecto interdisciplinario, donde el elenco tiene el reto de dominar tanto la palabra como la corporalidad. En ocasiones, el espectador, por distracción, se pierde algún corto fragmento de texto, pero con la contundencia de las imágenes que ofrece In Praeséntia no existe la posibilidad de que esto ocurra. ¡No te pierdas este trabajo realizado con talento, disciplina y compromiso! Apresúrate porque la temporada es muy breve.

Entre la bestia y un cielo repleto de estrellas se presenta jueves y viernes a las 20:30, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas en El Teatro El Milagro, ubicado en la calle Milán número 24, colonia Juárez, Ciudad de México. Las localidades tienen un costo de $250.00 pesos. Para personas con credencial vigente: $120.00. Viernes del espectador, estudiantes de teatro, maestros de teatro y vecinos de la colonia Juárez: $80.00 pesos. Reservaciones al correo: difusión@elmilagro.org.mx. La temporada concluye el domingo 9 de septiembre de 2017.