LA CANTANTE CALVA (IONESCO EN VERSIÓN ESPAÑOLA)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de testro

Imágenes de La cantante calva, a cargo de Estudios zero teatre

Cantantecalva1Eugéne Ionesco, dramaturgo con reconocimiento universal, autor de El rey muere, Rinoceronte y La cantante calva, por mencionar algunas de las más relevantes, es uno de los más destacados representantes del teatro del absurdo -lo que en apariencia es contrario a la razón- y pareciera ser eso, lo cual no es correcto porque se necesita una buena dósis de inteligencia y manejo de la palabra para incursionar con éxito en este estilo.

Es probable que en México la obra más conocida y representada de este autor sea La cantante calva. Con tan solo tres funciones en la Ciudad de México -lamentablemente unos cuantos teatrófilos los elegidos- fue sede de una versión española a cargo de la compañía Estudio zero teatre procedente de Palma de Mallorca, bajo la dirección de Pere Eme Mestre. Una propuesta más que afortunada, explota en forma idónea el humor especial de Ionesco; con el acento y algunas palabras propias de la península Ibérica. La puesta es jocosa, siempre la hilaridad a partir de la formalidad, los actores inmersos en esa seriedad provocadora de la alegría del espectador. La representación se dio en una pequeña superficie -Carretera 45 Teatro-, por tanto, de manera intimista, teatro de cámara, contacto personal con los integrantes del elenco, una impecable, pulcra y certera dirección, siempre pendiente del más mínimo detalle, la esencia del texto de principio a fin.

cantantecalva2El reparto integrado por talentosos actores: Pepa Ramón, Dominic Hull, Lourdes Erroz, Imma Villalonga, Xim Vidal y el propio Pere Eme Mestre. Todos un trabajo de conjunto, cada uno aportando sus particulares dotes histriónicos, sin embargo, la participación de Pere es cautivadora, en especial por su expresión facial, tiene algo -en el buen sentido- para provocar humor fino, por momentos es el foco escénico.

Un detalle especial, muy bien logrado, con exquisitez, es el cierre de la puesta en escena: en unos cuantos segundos, en cámara rápida, se representa la obra completa, el gozo del público es innegable e indescriptible.

Un atinado acierto de Carretera 45 Teatro y de su director artístico, Antonio Zúñiga, en programar y dar cabida a compañías internacionales como Estudio zero teatre.