LA ESPERA (TESTIMONIO DE CUATRO EX CONVICTOS)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Fotografía tomada de la página de Facebook de la Compañía

Teatro, más bien dramaturgia testimonial no es novedad, sin embargo, en La espera lo sorprendente es asistir a la escenificación de la confesión pública de cuatro ex convictos, quienes desnudan sus almas, aceptan en forma abierta su culpabilidad, espiritualmente están tranquilos y han encaminado sus vidas en el marco del quehacer teatral. Un cuarteto cuyos actos delictuosos estuvieron inmersos en la violencia, misma de la cual fueron víctimas durante la privación de su libertad.

la esperaRobo de automóviles, violación, homicidio… sin embargo, la esperanza, la espera, por ejemplo del día en que se recobrará la libertad, para ellos, según su testimonio, este estado puede producir alegría, inclusive, hay quienes llegan a “amar” la prisión; creer que el amor es un lugar a donde se puede llegar y a pesar de eso estar consciente que delinquir es perder lo que se tiene y lo que se quiere. Quedar sin familia, perder o alejado de la esposa e hijo, sufrir la marginación en el más estricto sentido del término.

Conchi León, responsable de la dramaturgia y la dirección, comenta: “Esta obra es una historia de libertad, de espera, de esperanza. Un grito que traspasa todos los muros porque el teatro nos permite eso, hablar de la verdad por muy siniestra que ésta sea”. No hay amarillismo, hay sinceridad, no hay morbo, hay comprensión, no hay condena, hay reivindicación. El texto está cimentado en el monólogo, cada uno narra sus antecedentes, las circunstancias, el delito cometido, las penalidades físicas y, sobre todo, saber que habrá un mejor porvenir. Obvio, hay momentos en que interactúan, son compañeros del mismo destino, ahora camaradas en el escenario.

Como directora, Cochi opta por el minimalismo, solo emplea objetos en forma simbólica: trompos -juguetes- que representan que la vida gira y ellos con ella; un vehículo y un carrito, padre e hijo… Deja abierta la idea: ¿qué hacer al salir libre? La respuesta tanto o más dolorosa que la misma prisión, la incertidumbre total. Se le debe reconocer a León su habilidad para hacerlos actuar, darles confianza, perder el miedo al escenario y enfrentarse al público describiendo su devenir delincuencial. No los obliga a tal o cual actitud, explota su sensibilidad, la toma de conciencia y su arrepentimiento; los convierte en actores, cautivos antes, cautivadores ahora. Ellos son Javier Cruz, Ismael Corona, Feliciano Mares y Héctor Maldonado.

Ahora bien, cómo llegaron al teatro. El Foro Shakespeare, por iniciativa de su directora, Itari Marta, patrocina un programa de rehabilitación en el penal de Santa Martha Acatitla consistente en la formación de actores internos y externos de manera profesional a través de talleres teatrales y pedagógicos generando puestas en escena de impacto social, abiertas al público interno y externo. Cinco antiguos reclusos formaron la Compañía de Teatro Penitenciario, uno de sus resultados es la obra que hoy nos atañe, recomendable en muchos sentidos, entre otros el reconocimiento de su valor y capacidad de reivindicación.

La espera los espera en el Foro Shakespeare, Espacio Urgente 2 (Ciudad de México), lunes, martes y jueves a las 20:30 horas.