LA SEMILLA

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

Desde nuestra niñez asociamos la semilla con vida. Esto se debe a que, para que los niños tomen mayor conciencia de la naturaleza, en las escuelas acostumbran hacer el ejercicio de que cada niño experimente el sembrar una semilla -por lo general, en un vaso-, la cuide, la riegue y compruebe cómo comienza a crecer una plantita.  Conforme crecemos, nos damos cuenta de que las semillas no solo se relacionan con las plantas sino con la vida en general de muchas especies del reino animal, incluidos, desde luego, los humanos. A través de múltiples investigaciones, la ciencia ha logrado determinar, incluso, el ADN, y hoy en día se sabe mucho más de sus componentes.

P1160948Así mismo, ya sea en literatura o en pláticas, la gente suele referirse metafóricamente a la semilla de alguien, tanto por aspectos físicos como circunstanciales. Por ejemplo, ciertas familias tienen una cierta predisposición a sufrir enfermedades, o bien, son propensos a sufrimientos. En el caso de enfermedades, obviamente, se debe a la genética heredada. En cambio, si se tratara de accidentes, es común achacarlo al karma y, por el contrario, si se trata de actividades delictivas se atribuye a hogares disfuncionales o simple falta de educación o cuidado.

De cualquier modo, toda semilla es el punto de partida de algo. También de la inspiración. En el caso de La semilla, a Édgar Chías le bastó tener conocimiento de una noticia fuera de lo común. Se trataba de una abuela y su nieto que se encuentran sin saber del parentesco que los une, dado que no se conocen, luego se enamoraron y deciden coronar su amor con un hijo. Algo bastante extraño que a cualquiera impactaría, pero que en la mente de Édgar Chías provocó el deseo de desarrollar una historia. Si ya era extraño que conforme a la clásica tragedia griega, Edipo desposara a su madre, resulta más sorprendente el amor entre abuela y nieto.

El texto de Édgar Chías aborda un universo básicamente femenino. Las protagonistas son abuela, madre, hija y una socióloga interesada en el caso. El único actor complementa la trama cuando se requiere de un elemento masculino. Tanto el relato como la estructura cautivan al espectador. La estructura que utiliza Édgar Chías es similar a la de las series, es decir, va proporcionando información poco a poco mediante entregas. Sin orden cronológico, el tiempo va y viene entrelazándose. Toca al público estar atento para captar el panorama completo y lograr una mejor comprensión. Se supone que en el caso de La semilla, ésta consiste en un estigma que hace que las mujeres de esa familia se enamoren de quien no deberían. Sin embargo, la hija parece estar determinada a romper la tradición y comenzar a partir de cero, despojándose de su pasado, aun cuando esto implique romper todo tipo de lazos. El relato abarca diversos temas como el uso de la tecnología, el amor, la pasión, la infidelidad, el abuso infantil, las relaciones familiares, las decisiones personales y los momentos claves para sucumbir o escapar.

P1160951Como de costumbre, Édgar Chías da gran relevancia al sentir interno de sus personajes, el cual delinea meticulosamente con su fina pluma. En cuanto al montaje, para cualquier director es un reto traducir a lenguaje teatral lo escrito por Édgar, en virtud de que es un autor que no incluye acotaciones, dando por igual libertad y dificultad a quien lo lleve a escena. En lo que respecta a La semilla, Gabriela Ochoa no solo vence el reto sino que se perfila como una de las mejores directoras de escena en México por su formidable trabajo de dirección. Enmarca el relato en un entorno atemporal en tres planos, donde la acción se dimensiona, añade ejercicios corporales fuera de lo común que llegan hasta a poner de cabeza a alguien del elenco, y las escenas fuertes las maneja con tal delicadeza que el espectador se percata de lo que sucede, sin necesidad de presenciar algo chocante o grotesco.

La acción comienza cuando una mujer completamente desnuda camina por una carretera. ¿Qué le habrá ocurrido a esta joven para atreverse a salir a la calle sin siquiera vestirse?  Se revelará más tarde que se trata de Olinda, una chica que estuvo estudiando un tiempo en el extranjero y cuando regresó a su casa ciertas circunstancias hicieron que se enterara de “la huella… el testimonio de los errores de otra generación”. En un momento dado, piensa para sí que “el tren de tu vida y la mía se impactaron y descarrilaron”. 

El elenco está conformado por: la bella Surya Mcgrégor, interpretando a dos personajes, la socióloga y la abuela; Mahalat Sánchez encarnando a la sensual madre,  Raúl Briones como los personajes masculinos y la hermosa Sofía Sylwin dando vida a Olinda, la joven tierna con tremenda fuerza interior. Las tres actrices hacen gala de sus dotes histriónicas y corporales, en tanto que Raúl hace bien su trabajo, pero, quizá por su personaje, ocupa un plano alterno sin lucimiento.

El resto del equipo creativo lo integran: Jesús Hernández en diseño de escenografía y de iluminación, Mario Marín del Río en diseño de vestuario, Genaro Ochoa en música original y diseño sonoro, Carolina Garibay en asistencia de dirección, Miguel Romero en producción ejecutiva, Axela Valadez en asistencia de vestuario, Idalí Osnaya y Josué Cabrera en asistencia de producción, Edmundo Luján en difusión y relaciones públicas,  Elda Mar y Campo Escénico en realización de vestuario; Macedonio Cervantes, Eusebio Cervantes, Jaime Lule, Leonardo Ramírez, Roberto Águila, Rodolfo Cruz, Juan Carlos Cruz, Jorge Ramírez, Luciano Martínez, Jaime Mejía, Noé Hernández, Iván Cervantes y Campo Escénico en realización de escenografía; Passo de Gato en pintura escénica,  Jessica Alvarado en administración de TeatroSinParedes.

P1160952La semilla es presentada por la Secretaría de Cultura,  Conejillos de Indias, Teatro en la Margen y TeatroSinParedes.

Entérate de todo lo que Olinda descubre acerca de su familia en esta original historia escrita por Édgar Chías, experimentado y talentoso dramaturgo, bajo la dirección de la sensible Gabriela Ochoa, mientras disfrutas de las entrañables actuaciones de tres hermosas mujeres: Surya Mcgrégor, Mahalat Sánchez y Sofía Sylwin, acompañadas de Raúl Briones. Saldrás con la esperanza de que se puede romper con todo aquello que te lastime si tienes la intención de renacer. Teatro de calidad realizado por un extraordinario equipo. ¡No te la pierdas! Apresúrate, solo quedan unas cuantas funciones.

La semilla se presenta jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 horas,  y domingos a las 18:00 horas en el Teatro El Granero Xavier Rojas del Centro Cultural del Bosque ubicado en Paseo de la Reforma y Campo Marte, sin número, Bosque de Chapultepec -atrás del Auditorio Nacional-, Ciudad de México. La temporada concluye el domingo 15 de octubre de 2017. Las localidades tienen un costo de $150.00 pesos; para Gente de Teatro: $45.00. Jueves al Teatro: $30.00, Viernes al Teatro en bici: $45.00 pesos. Descuentos acostumbrados con credencial.