MI CENA CON ANDRÉ

Texto y fotos por  Eugenia Galeano Inclán

 P1120808

 

Varias producciones teatrales que alcanzaron la fama han sido trasladadas a la pantalla para convertirse en clásicos cinematográficos. En el caso de MI CENA CON ANDRÉ el proceso es a la inversa, es decir, una película es llevada a escena.

 

La Sociedad de Críticos de Cine de Boston (BSFC, por sus siglas en inglés para Boston Society of Film Critics) otorgó dos premios al film MI CENA CON ANDRÉ en 1982, como “Mejor película americana” y como “Mejor Guion”.  Fue escrita y protagonizada por la dupla formada por Andre Gregory y Wallace Shawn.   En su momento, se supo que el guion fue concebido en base a vivencias de cada uno de los autores y que ellos no hicieron sino interpretarse a sí mismos, toda vez que hasta utilizan sus propios nombres.  Sin embargo, ellos rebatieron esto, diciendo que les gustaría filmar una segunda versión, donde intercambiarían sus personajes.  El director de la película fue Louis Malle (1932-1995), quien es uno de los cineastas franceses más destacados del siglo XX, toda vez que llegó a ganar una Palma de Oro en Cannes y un Oscar.

 

Para el montaje que ahora se presenta en México, el guion de MI CENA CON ANDRÉ fue traducido puntualmente por Rodolfo Obregón.

 

El estructurado texto versa sobre la complejidad de la mente humana.  Lo que iba a ser una simple charla entre dos conocidos se torna un diálogo filosófico.  Esto viene a reforzar aquello de que cada cabeza es un mundo.  Dado que los dos protagonistas se dedican a la escena, la narrativa está conformada por constantes referencias teatrales y explora diversos aspectos de la interrelación entre la vida y el teatro.

 

El ser humano está en constante desarrollo y, por ende, su estilo de vida y sus convicciones van evolucionando con el tiempo.  Bajo ciertas circunstancias, la vida puede cambiar en un momento.  Por ejemplo, cuando se va un ser querido, se sufre una pérdida importante, se termina una relación laboral o amorosa, surge una enfermedad, o cualquier alteración relevante.  También puede ser el resultado de la búsqueda de algo, sea a través de afiliarse a otra religión o cambiar costumbres.

 

Tras tiempo de no verlo, un día Wally recibe una llamada de André para invitarlo a cenar.  Wally acude a la cita con el gusto de volver a ver a André, un afamado director teatral, con quien alguna vez trabajara.  Es un hombre que lleva una vida sofisticada, su trabajo lo ha llevado a viajar a casi todo el mundo, incluso, ha fincado su residencia en varios países, todo lo cual le suma experiencias.  Se ha codeado con importantes personalidades, como Jerzy Grotowski  –director escénico polaco, figura representativa del teatro vanguardista del siglo XX–, de quien es amigo personal.  ¿Quién no querría tener el deleite de escuchar a André?  Su charla es amena.  Igual puede hablar de su trabajo en Polonia, que del desierto del Sahara, de una expedición al Monte Everest, o de su convivencia con Kozan, un monje budista del Japón.

P1120845

Sin embargo, a Wally, no deja de inquietarle un poco por qué lo invitó André.  Sus personalidades son muy distintas, él lleva una vida tranquila y bastante estable.  Si bien es dramaturgo, para incrementar sus ingresos, ha aceptado trabajos de corrección de estilo, editoriales y de traducción.  Le encanta estar en su hogar y disfrutar los placeres simples de la vida, como usar una cobija eléctrica cuando hace mucho frío.

 

Si te interesa conocer la conversación completa entre André y Wally, tienes una cita en MI CENA CON ANDRÉ.

 

Boris Schoemann y Manuel Ulloa Colonia decidieron aliarse para la puesta en escena de MI CENA CON ANDRÉ.  Comparten escena y dirección.  Ambos salen airosos de los dos retos que se impusieron.  Se unieron en este proyecto con el propósito de abordar, “desde sus respectivas trayectorias el hecho teatral, como una comunidad efímera, donde actores y público comparten una cena y una historia entrañable“.

 

También es un encuentro entre Francia y México, toda vez que Boris Schoemann, actor, director y docente, nació en Francia y radica en México, en tanto que Manuel Ulloa Colonia, director, actor, editor y traductor, nació en México y, tras graduarse en la Ciudad de México, vivió 5 años en Francia, donde continuó sus estudios.

 

Cada uno de ellos ofrece al espectador un trabajo histriónico de calidad.  Su físico retrata fielmente a los personajes.  Boris se convierte en el director aventurero, mientras que Manuel en el joven asentado que no gusta de arriesgarse demasiado.  Logran el balance idóneo.  En particular, Boris Schoemann está genial, sobre todo, porque siendo André quien más habla durante la cena, imprime a su personaje una amplia gama de matices en voz y expresión.

 

Acompaña a Boris y a Manuel, en breves apariciones, Ignacio Rodríguez, quien, además, les brinda asistencia en la dirección.

 

Daniel Bretón aporta asesoría artística.  Pilar Boliver, encargada del diseño de arte, hace una transformación total de foro a restaurante sobrio y elegante.  Edgar Sánchez hace el diseño de iluminación.  Guadalupe Terrats tiene a su cargo la producción y relaciones públicas,  Enrique Saavedra se dedica a difusión y prensa,  el video es obra de Coizta Grecko y Humberto Ibarra,  y  la foto fija de Luis Alberto Castillo.

 

Es una producción de Le miroir que fume  y  Los Endebles con el apoyo de la Fundación Bancomer.

 

Una original puesta en escena, donde el espectador va a ver teatro y, si así lo desea, a cenar, mientras escucha lo que conversan André y Wally, interesantes anécdotas, variados temas que oscilan entre lo mundano y lo espiritual, entre lo cual hablarán de libros, trabajos, gente, países, costumbres y, por supuesto, de su gran pasión:  el teatro.  Lo cierto es que cada quien es el protagonista de su propia vida y tiene el derecho a vivirla como mejor le parezca, en tanto guardemos respeto a los demás y sus convicciones.  Anímate y ve a cenar con André y Wally.

 

MI CENA CON ANDRÉ

se presenta los jueves a las 20:30 horas en la

SALA NOVO

-al fondo del inmueble donde está el Teatro La Capilla

ubicado en Madrid número 13 -casi esquina con Centenario-

Coyoacán, Ciudad de México.

La temporada concluye el jueves 4 de mayo de 2017.