MUSEO DEL PADRE TOÑO

Texto por Julieta Orduña Guzmán

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12189750_507119476114438_3592361556885656785_nSon varios los recientos que albergan piezas, objetos, pinturas, esculturas y demás, y que son llamados Museos. Uno de ellos es el del Padre Toño, un sacerdote que hizo historia no solo en el gremio religioso sino también en la ciudad de Aguascalientes por su labor apostólica a favor de la niñez. Fundó escuelas, un orfanatorio y esto hizo que fuera recordado por varias generaciones, e inició contando brevemente parte de su legado.

En la calle Rayón se construyó, en la que era una vecindad, una Escuela, lo anterior en un barrio bravo donde vivían pandillas y familias desintegradas. Todo esto inició con la ayuda de un sacerdote, Antonio Hernández Gallegos, quien al ser trasladado a Roma tuvo en aquel lugar la inquietud de regresar a Aguascalientes y formar un orfanatorio, ya que fue inspirado por la obra que hacían los salesianos a favor de la humanidad. Su plan era evangelizar a los niños que vivían en su barrio y darles catecismo. Así  comenzó a edificar un centro catequista y una escuela primaria, la cual  se conoció como el Oratorio Festivo San Tarciso, después  se convirtió en la Escuela de San Tarciso.

¿Por qué se le denominaba Oratorio Festivo San Tarciso? Debido a que cotidianamente se organizaban obras de teatro y se invitaban a participar a los grupos del barrio de Guadalupe como de El Encino, de entre los que figuraban el grupo Temperancia. Uno de los primeros actores de aquel tiempo en los 40 fue el padre Adrián Luévano Carrillo quién representó a San Felipe de Jesús, quien además de sacerdote era teatrero y tenía la Academia Comercial Carrillo; se le conocía también porque traía una marioneta llamada Marraqueta. En este oratorio se proyectaban películas de diversas series como El zorro, Viruta y Capulina, El gordo y el flaco, y las películas de Joselito, y había una cartelera constante, todo con el fin de apoyar a sus niños. En diciembre, las posadas eran muy especiales, ya que además de rezar el rosario y ejecutar los cantos, al final se realizaban concursos de diversos juegos y se les otorgaban regalos a los pequeños.

MUSEO PADRE TOÑOEl padre Toño, como le llamaban todos con mucho cariño, fundó también la escuela San Tarciso y tres escuelas más: Santa Inés y Los Santos Ángeles, pero la más conocida y que todavía sigue en pie con 64 años de existencia: La Ciudad de Los Niños, edificada en un casco de la Hacienda de la Cantera, que data del siglo XVII. En este espacio se tuvieron hasta 300 niños y fue un ejemplo para varias ciudades como Guadalajara y Monterrey. Fue el 3 de marzo de 1953 cuando fundó la Ciudad de los Niños.

El padre Toño tuvo vocación por ayudar y fundó la Caja Popular para apoyar al necesitado. En su misión sacerdotal tuvo los cargos de canónigo, vicario general y obispo de Tabasco. Actualmente es Siervo de Dios y está  en proceso de Canonización.

Si quieres conocer más acerca de este gran personaje, visita El Museo del Padre Toño, que está ubicado en Rayón 416, entre Matamoros y Pocitos, zona Centro, para mayores informes el teléfono es: 449 976 4161.

Fuente consultada: Charla de Francisco Javier López, director del Museo del Padre Toño.