¡QUÉ SU FERIA ES UN PRIMOR!

Texto y foto por Julieta Orduña

La vida es risa

la vida_que su feriaComo cada año, A Escena presente en la Feria Nacional de San Marcos y en esta edición estaremos informando de los eventos culturales y de espectáculos durante las tres semanas de esta verbena. Yo inició esta columna comentando una de las obras de Anónimo Teatro, La vida es risa, con sketches de Antón Chéjov, quien además de ser escritor y dramaturgo ruso fue médico y en uno de sus relatos cuenta una anécdota  de un  dentista con nula experiencia que hace padecer a una de sus víctimas, un pobre hombre que le aterra ir al doctor y sí de dentistas se trata más (¿y a quién no?). Muy divertida estuvo la dramatización a cargo de esta compañía, al igual que la historia de una sra., que al parecer abusa de su criada al pagarle lo mínimo sin contarle sus días laborales, sin embargo, se lleva un chasco al final, ya que la empleada le da una lección que ni el púbico se esperaba. Fueron cinco microcomedias dirigidas por David Nava, experimentado director que hace poco dirigió la obra El Método. Recomendable ir al teatro y esta es una buena opción, Casa Corazón ofrece una cartelera para todas las edades, todos los días, a partir de las 21:30 horas en  la calle Carranza esquina Guerrero, con la recomendación de reservar, ya que es cupo limitado, ¡No se las pierdan!

Proyecto Julio César: La misma miseria de nuestra común incongruencia.

Me encanta la feria porque es la oportunidad de ver teatro de otras latitudes, es decir, aquel que lo hacen en otros estados, países y no por ser malinchista, pero es muy sano y conveniente ver otros productor foráneos y hacer un análisis de lo que se hace aquí. La cartelera del teatro Morelos está de lujo, con propuestas vanguardistas y obras premiadas, por lo que inicie viendo la primera obra programada: Proyecto Julio César, autor Luis Eduardo Yee y dirección de Sixto Castro Santillán, un proyecto basado a partir del original de Shakespeare y además con varias aristas actuales que son las notas de los desaparecidos, tanto de Ayotzinapa, Gro., como de los miles anónimos que no se cuentan y se registran en la historia. Sin duda, esta exploración que inició como una necesidad en la Escuela Nacional de Arte Teatral se convirtió en un gran proyecto nacional, donde Castro lanza la convocatoria a los estudiantes de teatro para participar en esta creación colectiva que, sin duda, en cada estado es diferente y logran que el público salga satisfecho, con una reflexión de esta amarga realidad. Con un teatro completamente desnudo donde se ven los cables, telones, el paso de gato, estructuras, así lo concibió el director y sin duda es el mensaje idóneo que se debe dar: crudo, sin apariencias y lo que es un México en una total miseria, pero con una juventud ávida por un cambio total. Un proyecto que sin duda recorrerá muchos sitios de la República y así debe ser el teatro social.

Angélique

Ver teatro cabaret en esta ciudad no es muy frecuente, hace algunos ayeres se tuvo una buena cartelera pero como todo en la vida ya pasó, pero en esta feria se tuvo la oportunidad de ver un gran espectáculo de este género en el teatro Morelos,  Angélique, interpretado por Muriel Ricard, con dramaturgia y dirección de Eduardo Castañeda y dirección musical de Gilda Méndez. La historia de esta actriz-cantante es interesantísima y nos traslada desde un país a otro Francia-México, y con sorpresivos arreglos y actuaciones nos va llevando a las culturas de los países. Angelique tiene raíces americanas, africanas y europeas, y el tema de la migración es fascinante, ya que en un tono pícaro y agudo hace reflexionar acerca de esa constante discriminación que se tiene y los prejuicios raciales que siguen abundando, si eres negro, blanco, amarillo o qué se yo. Con un toque poético, bohemio y sensual Angelique al final nos da una lección a los asistentes hacia un país más incluyente, en un tema que ahorita está a flor de piel con los inmigrantes que siguen pisando esta tierra de bronce.