SALOMÉ (SUBVIERTE EL CONOCIDO RELATO BÍBLICO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen de SALOMÉ, producción del National Theatre Live

Una de las mujeres más conocidas de la antigüedad es Salomé, protagonista de uno de los episodios siempre presentes en el consciente o subconsciente de los cristianos, aún de quienes no profesan las diferentes vertientes de esta(s) religión(es). La historia la condena por haberle pedido la cabeza de Juan El Bautista en una charola de plata a Herodes, a cambio de complacerlo con la interpretación de una danza y, tal vez, algo más.

SaloméEn el teatro la versión más conocida y representada es la de Óscar Wilde. La que hoy nos ocupa es la de Yaël Farber, originaria de Sudáfrica, reconocida como una gran directora y varias veces galardonada por sus propuestas. Si bien la historia de Salomé ha sido contada desde varias perspectivas, ahora acontece en un ámbito subversivo: “Una nación desértica invadida. Una huelga de hambre. Una chica cuya misteriosa danza cambiará el rumbo del mundo. Esta nueva versión subvierte el conocido relato bíblico, situando a la mujer que llamamos Salomé en el centro de una revolución”: Programa de mano.

Farber, apoyada con la dramaturgia de Drew Lichtenberg, basa su relato en diferentes fuentes y crea la suya propia. Hay mucho de política, de la esclavitud de un pueblo, de la opresión…, sin embargo, algo que en apariencia sería un tema secundario y es de vital importancia, es el teje y maneje, negociaciones entre los miembros del sanedrín y los jerarcas romanos, unos ceden, los otros imponen. Una serie de puntos de vista, lo cierto es que estamos frente a lo subjetivo que puede ser la Historia; una Salomé respetada y al mismo tiempo despreciada. Por otra parte, en realidad hay muchas incógnitas sobre el personaje, inclusive no se conoce su verdadero nombre y se especula sobre su destino final. La propuesta, proyectada en el marco de la Temporada 2017-2018 del National Theatre Live, con sede en el Lunario (Ciudad de México) es, desde una óptica, revolucionaria, cuyo epicentro es Salomé. Interesante texto y excelente puesta en escena; el primero causó polémica al final entre los asistentes; el segundo convenció a la mayoría.

Farber se rodea de un reparto multinacional, de hecho predominan los diálogos en inglés, pero algunos son en otros idiomas, esto no representó mayor inconveniente porque se proyecta con subtítulos. Una escenografía mínima, iluminación inmersa en la penumbra, luz directa al foco escénico, así se logra el encuentro de ideas mediante imágenes plásticas, que recuerdan a Rembrandt. Es lamentable que haya muchas tomas netamente cinematográficas, diluyen la magia del teatro. Escenas en un entorno circular en su mayoría, una metáfora de la última cena. En muchos casos lo político y lo religioso con un lenguaje poético, tanto oral como escénico. Hay dramatismo sin exabruptos, un ritmo constante, desplazamiento por el entarimado similar. La musicalización y las coreografías fundamentales, además de cantos místicos y percusiones en vivo.

Una versión, reiterando polémica, la puesta en escena brillante a pesar de la penumbra. Los teatrófilos agradecidos con estas oportunidades para conocer y apreciar las producciones del National Theatre Live. El Lunario albergará las proyecciones de la presente temporada con Ángeles en América 1 (diciembre 3 de 2017 y enero 15 del 2018), Ángeles en América 2 (enero 28 y 29 del 2018), Yerma (febrero 11 y 12) y ¿Quién le teme a Virgina Woolf? (marzo 11 y 12).