UN GRITO QUE LO ARRASE TODO (ESTUDIO TRANSVERSAL SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO Y LOS MITOS DEL AMOR ROMÁNTICO)

Texto y foto por Sylvia M. Ríos Casanova

 un grito

Una puesta en escena con un título tan poderoso, con una buena difusión, gracias ahora a las redes sociales, un tema doloroso y lamentablemente vigente, la expectativa por ver esta obra era muy alta. Y la actriz Yadira Torres Briseño inundó con su energía, no solo el escenario donde -por el formato de la obra- nos congregamos, sino que llenó con su voz y el mensaje todo el recinto del Foro La Puga, terminando por opacar hasta el ruido del tránsito de los vehículos de la calle.

 

El público, expectante, acompañó cada palabra y cada acción que en voz de la protagonista nos recordó las diversas formas en que aún hoy en día las mujeres que deciden ser dueñas de su vida y sus acciones, y viven fuera de los cánones socialmente establecidos son agredidas, violentadas, insultadas y asesinadas. Aquí es donde radica el punto central de su grito, del uso del megáfono, para decirnos a todos que la muerte de su hermana no puede quedar en la más terrible impunidad y que tras años de una lucha incesante se logra la reapertura del caso por violencia de género, y es ahí donde la voz se alza y nos muestra el acta que reabre este caso tipificado como un “suicidio”. Yadira hace una pausa, y en silencio coloca el acta junto a otras pertenencias que antes nos mostró de su hermana Yovanna.

 

Cómo explicar una condición tan brutal como la violencia de género, el feminicidio, aunado a una sociedad patriarcal. El montaje, con la participación -en momentos- del público, nos muestra un mosaico muy ilustrativo de algunos de los factores como el cine, la televisión y hasta las inocentes caricaturas que han cumplido con el condicionado social durante años, en el papel que la mujer insumisa tiene que cumplir y que bajo mi observación causó, entre algunos espectadores, incomodidad y nerviosismo.

 

Yo esperaba un final con un grito atronador, pero después de decantar con los días el mismo, éste se vuelve totalmente congruente, las mujeres viven y celebran la vida, tienen las riendas de sus acciones, ya no serán lo que otros quieren que sean y, quizá sea así la mejor manera de honrar y recordar a Yovanna.

 

Un grito que lo arrase todo de la dramaturgia de Noé Morales Muñoz, quién comparte la dirección con Yadira Torres Briseño; en la asistencia de dirección: Mar Ayesha Alaniz. En la asistencia técnica, Xico Domínguez, y partitura corporal de Lucía Bayona, con un excelente trabajo en multimedia y audio de Miguel Alain, y en realización Ángel Ortiz. Un reconocimiento en especial a los gráficos en diseño de cartel: Humberto Rincón y diseño de postales, Emilio Cázares. Finalmente, el vestuario, muy apropiado, fue realizado por Ma. del Rosario Luna García.