UN MINUTO ES POCO. HASTA LUEGO AL MAESTRO SALVADOR GALLARDO TOPETE, EL HIJO

Texto y fotografía por Ana Leticia Romo García

 

 salvador gallardo_bellas

Llegó la invitación, anote el día y asistí a la hora indicada, sabía a lo que iba, todo estaba previsto y bajo control, pero cuando a través de las bocinas escuche su voz, todo lo planeado se fue al caño e inmediatamente mis ojos empezaron a derretirse por  esa voz que nunca pensé volver a escuchar, la voz de un hombre entregado, dedicado a compartir sus conocimientos, libros y poemas, un hombre integro, humilde, gigante. Me refiero al gran poeta y narrador, el maestro de tantas y tantas generaciones, Salvador Gallardo Topete, el hijo, como se presentaba a sí mismo ante sus muchos estudiantes de los cuales yo fui una de las afortunadísimas en poder aprender de él, el amor por las letras, la poesía y la “varia invención” como llamaba a sus talleres de creación literaria. Por el, incursione en las letras y más acotado, en  el cuento y la poesía.

 

El evento por fin empezó, la tortura de su voz cambio por un video de su semblanza y algunas palabras de personajes como  David Huerta remembrando aquel fabuloso curso de poesía del 2012 en el Sabinal, donde el maestro Gallardo se inscribió como alumno, y recordé cuando el mismo Huerta fue el primero en reconocer que el maestro no era él, sino Gallardo. El video continuó con las palabras de Nestor Duch-Gary, reconociéndolo como decente y centrado; después vino la lectura de diversos escritos del maestro en labios de sus más allegados, por supuesto no podía faltar Claudia Santana, Eduardo López, Ilse Díaz, Arturo Villalobos, Angélica Martínez para terminar con la intervención de su hijo Salvador Gallardo quien habló de el último libro inédito de su padre “Lecciones de permanencia”, título por demás sugestivo del inmenso legado que dejó el maestro a las letras de Aguascalientes.

 

Así Salvador Gallardo Jr. para terminar nos regalo una frase de su padre “No digo adiós, sino hasta luego para poder regresar”. Yo lo amaba demasiado, hoy en ese sentido adiós de todos los que lo quisimos tanto, me di cuenta de por qué lo quería tanto, era un hombre generoso, decente, inteligente, simpático, congruente, tenaz, trabajador, paciente, entregado y con el alma grande, de esas que no se pueden apreciar más que en la convivencia como me sucedió, o al escuchar su voz silente eternamente viva en sus cuentos y poemas, por eso cuando al final el gobernador Martín Orozco pidió un minuto de aplausos en ese digno homenaje luctuoso, yo inconforme como siempre, me pareció y me sigue pareciendo que un miserable minuto, es demasiado poco para alguien como él. Nunca adiós, sino hasta luego maestro del alma.

 

El maestro Gallardo falleció el pasado 19 de Enero del 2017.

Que su recuerdo permanezca y su trayectoria viva por siempre.

Comparto de él dos poemas.

 

Y SI EL AMOR NO FUERA

Y si el amor no fuera

sino la sombra de una sombra.

La imagen de un espejo capturada

por los espejos del agua,

el ademán apenas insinuado

de un pájaro sin alas,

la ceniza de un fuego no iniciado…

Y si el amor si fuera

no sombra de la imagen,

sino sustancia en sí

capaz de reflejarse:

no ademán, sí pájaro con alas:

no ceniza, sino llameante fuego.

4 de abril l991

 

PORQUE ES PRECISO QUE EL DOLOR MUERDA

 

Porque es preciso que el dolor muerda

con sus fauces hediondas de lagarto

para que nos sepamos vivos aún,

aún sufrientes de esta carne envejecida.

Porque es preciso que pasen los días,

horas, minutos y segundos,

-como un largo desfile de húmedas hormigas

acarreando verdes nervaduras

de destrozados vegetales-,

para que el deseo despierte al esqueleto

de su fatal modorra,

en donde se anticipa el sueño de la muerte.

Barcelona 22 de abril 1993