VISITA A LA 38 MUESTRA NACIONAL DE TEATRO 2017 (MNT)

Texto por Marcela Mondragón

Mi primer experiencia en la Muestra Nacional de Teatro (MNT), misma que se llevó a cabo en la ciudad de León, Guanajuato, ha dejado una puerta abierta que incita al deseo de aprender y conocer más de todo aquello que se mueve tras bambalinas; en ella pude entender cuál es el objetivo del teatro, que por décadas ha significado una forma de expresión, y sin duda, como método de comunicación, del que muchos han sacado partido para ampliar, no solo su horizonte político e intelectual, sino cultural y artístico.

En este lugar aprendí (entre muchas cosas), que 38 años se dicen fácil, sin embargo, este número representa una historia en la producción escénica en México; así mismo, que la MNT está conformada por una extensa comunidad teatral con un objetivo en común, pues como representantes del teatro mexicano, han decidido partir de las problemáticas y situaciones que aquejan a nuestro país, y apoyarse de la belleza de la expresión teatral para unirse en el grito de un mensaje, que luego se convierte en ese diálogo que parece difuminarse en las generaciones de la actualidad.

Para ello, es necesario hablar un mismo idioma, compartir instrumentos intelectuales y artísticos y ponerse de acuerdo en los temas que se tratarán; este encuentro fue pensado con el fin de identificar entre productores y actores las deficiencias que podrían evitar lograr su cometido, pues es por lo que muchos trabajan incansablemente; en esta muestra leí -mediante la propaganda repartida entre el público- cuál era su meta: “Dar sentido discursivo al teatro para que dialogue con el público, haciendo uso de los instrumentos que le son propios: la escena y la poesía”.

De esta forma llegamos a la presentación de 38 puestas en escena con diversos temas de impacto pensado para todas las edades; la ciudad de León, Gto. fue testigo durante diez días de un reflejo del México que vivimos hoy. Presenciamos talleres, foros de discusión, espacios abiertos para la construcción del diálogo, mismos que sirvieron para documentar una propuesta ensayística, que servirá de aporte a la MNT en los temas a tratar en lo subsecuente.

Para finalizar, algunas de las obras que visitamos con el equipo de A Escena fueron: Sie7e, El inspector, Trans, UMA y Los delirantes; todas con un tema específico, que van desde la corrupción de los gobernantes y los conflictos de la infancia, hasta los problemas de equidad de género.

Este evento ha respondido a algunas de mis dudas acerca del trabajo que se realiza desde la logística, al análisis reflexivo y crítico de las obras que se exponen, así como la propuesta del mensaje proyectado. Es increíble ver el talento mexicano y el trabajo exhaustivo que se desempeña en cada ensayo.

Por mucho tiempo adopté la idea de que el acceso al teatro era demasiado costoso, sin considerar que mucho del trabajo que ahí se realiza tiene un valor incalculable, haciendo de lado aquello que va más allá de la butaca. México tiene un gran talento, el teatro adquiere otro significado para mí, pues en cada puesta en escena, el público recibe un mar de información representado en un diálogo hecho poesía, una escenografía y un mensaje que busca unificar criterios, resiliencia, sororidad y justicia, entre muchas cosas más.

Para despedirme, puedo decir que la comunidad teatral ha adquirido una gran responsabilidad de comunicar a través del entretenimiento, sin embargo, aunque hay un trabajo extenso de investigación en la elaboración de cada obra, nos corresponde como público elegir con qué verdad nos quedamos, pues a mi punto de vista no podemos dejar una carga tan pesada a merced de terceras fuentes, pues “Nada sustituye lo que la historia, los libros, las investigaciones y algún reportaje periodístico puedan aportar como fuentes de información”, no debemos olvidarnos del intercambio de ideas en casa y compartir opiniones externas que siempre enriquecen lo que podamos ver en cualquier fuente de comunicación.

Con esto y un buen sabor de boca, me despido no sin antes decir que sin duda esperaré nuevamente otro año para visitar de nuevo la Muestra Nacional de Teatro; gracias al equipo organizador y a quienes comparten conmigo de su experiencia y amor por el arte, la cultura, el cine y el teatro. Pero sobre todo, gracias infinitas al equipo de A Escena que aporta tanto a mi carrera como periodista.