DANTE GASPAR, UN HOMBRE EN AGUAS PELIGROSAS (LA BÚSQUEDA DE LO QUE QUEREMOS SER)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Cartel promocional de  Dante Gaspar, Un Hombre en Aguas Peligrosas

 

DANTE GASPAR, UN HOMBRE EN AGUAS PELIGROSAS

Se dice es posible alcanzar cualquier meta siempre que uno se lo proponga, todo está en la mente y en la voluntad. En principio es cierto, también depende de cuáles sean los objetivos a alzar, esto es, si hay limitantes de varias índoles. Partamos de que todo es posible de lograr, como lo sostiene dramatúrgicamente Goyo Carillo en DANTE GASPAR, UN HOMBRE EN AGUAS PELIGROSAS, una “historia sobre la búsqueda de lo que queremos ser”.

 

En lo personal nunca me he preguntado qué pasará ni he enfrentado el último día laboral de mi vida, esto es, no cuando se cambia de actividad o de lugar, sino cuando llega la hora del retiro definitivo. Dante Gaspar, quien ha ejercido durante algunos años como cartero se ve en esta situación. Habita en un cuarto de 12 metros cuadrados, prácticamente lo rodea el vacío, sin embargo, hay algo de un valor inestimable: el cofre del tesoro. Ahora bien, cuál es su contenido, nada más ni nada menos que un cúmulo de cartas que por alguna razón no llegaron a su destino por diversas razones, como la mayoría tiene el remitente Dante Gaspar se propone regresarlas a quienes pretendieron enviarlas. Así inicia una peculiar búsqueda. Además de lo ya mencionado, el cofre contiene una libreta, ésta carece de remitente, ella guarda… nuestro protagonista se inicia cono investigador para dar con el paradero de quien confió en el servicio postal para hacerle llegar un mensaje a alguien.

 

Dante Gaspar se involucra en una verdadera odisea, lo interesante es si acontece en la realidad o en su mente, en sus sueños: Un parque con aves y peces, en particular uno muy especial, el pez león, y un lago, otro misterio a resolver en sus aguas. Aparecen en forma gradual diferentes personajes, hay que ligar las relaciones entre ellos, lo cual vuelve atractivo la serie de sucesos que se van desarrollando. Un mapa, un capitán y la aplicación de la “lógica deductiva”, son el marco de la anécdota. Un texto que poco a poco capta la atención e interés del público y qué es lo que va a pasar, lo más emocionante es que hay un final inesperado, trágico es la palabra exacta.

 

Un monólogo dirigido por Michelle Guerra Adame, en un espacio pequeño -una base cuadrada con un espejo de agua-, un vestuario que se resume en el uniforma de un cartero, por tanto deja toda la responsabilidad en el actor, quien además debe asumir varios personajes, el pero es que una gorra le indica al espectador de quién se trata, sin necesidad porque Goyo se vale de diferentes voces y acentos para dar vida a quienes intervienen. Un trazo limpio y un ritmo adecuado para seguir la historia sin mayores complicaciones. Música en vivo, percusiones (platillos) y marimba, a cargo de Miguel A. Cuevas, quien además produce efectos sonoros, mismos que dan realce a la puesta, aun cuando hay algunos momentos donde la musicalización opaca la voz. Goyo se entrega sin restricción alguna, goza su texto y lo comparte en forma onírica y conmovedora, sí soñar, a pesar de la desgracia, es algo similar a lo realizado en el escenario por él, todos quisiéramos entrar y permanecer en ese universo, “para sencillamente ser”, como lo logra el actor, hasta en las oportunidades marcadas para romper la cuarta pared e interactuar con los asistentes.

 

Bajo la producción del Colectivo Teatro en Espiral, DANTE GASPAR, UN HOMBRE EN AGUAS PELIGROSAS se representa en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque (Ciudad de México), hasta el 5 de agosto, los jueves y viernes a las 20:00, sábados 19:00 y domingos 18:00 horas.