EL LAGO DE LOS CISNES EN AGUASCALIENTES

Texto y fotos por Sandra Sánchez Pineda

LAGO CISNES_1Dicen que la danza es el lenguaje oculto del alma y no tengo duda de esto. Quienes han presenciado el ballet pueden dar fe de que la expresión corporal del bailarínes de un lenguaje elegante y majestuoso, temperamental pero con una fuerza sostenida, y una gracia que dejan a propios y extraños absortos en un mar de movimientos que sólo un bailarín dotado puede realizar, y si además de ello es acompañado de una hermosa música como la de El lago de los cisnes, de la autoría del connotado músico ruso Piotr Ilich Chaikovsky, el espectáculo se vuelve completo. Así lo vivimos el pasado 25 de octubre cuando el Ballet Estatal de Moscú se presentó en el Teatro Aguascalientes.

El lago de los cisnes se representa en cuatro actos y cuenta la historia del príncipe Sigfrido, quien a los 21 años debe elegir esposa, pero que nunca se ha enamorado, sin embargo, conoce a Odette y se enamoran. Ella le cuenta cómo el malvado mago Rothbart la convirtió en cisne y que únicamente se romperá el hechizo cuando alguien le jure amor eterno. Sigfrido le pide a su amada asistir al baile, pero quienes llegan disfrazados es Rothbart y su hija Odile. Sigfrido cree que Odile es su amada y la elige por esposa, entonces el mago revela su funesto plan. Sigfrido corre al lago a explicarle a Odette lo ocurrido y ella le perdona. Sigfrido lucha con Rothbart para finalmente vivir su amor con Odette.

Aunque su primera representación (4 de marzo de 1877 en el Teatro Bolshói de Moscú) no tuvo el gran reconocimiento del cual hoy disfruta, El lago de los cisnes es actualmente uno de los más reputados títulos del ballet mundial, y bailarines de la talla de Anna Pávlova y Rudolf Nuréyev han interpretado esta obra maestra, la cual se ha convertido en una obra emblemática de su autor.

LAGO CISNES_2De este modo pudimos apreciar a la primera bailarina del Ballet Estatal de Moscú, Ludmila Tilova, y a los demás bailarines realizar elegantes arabesques, fouettés o pas de deux, entre otros movimientos siempre presentes en este hermoso espectáculo, el cual incluyó una bella escenografía, sobre todo, aquella referida al lago, con una acertada iluminación.

Más de veinte bailarines en escena lograron conmover con su baile creando esculturas vivientes en cada movimiento, expresando con el cuerpo las distintas emociones emanadas del alma atribulada: ambición, desesperanza, pasión, deseo o venganza, en un evento que reunió a las familias por alrededor de dos horas.

Es de hacer notar que entre el público hubo varias pequeñitas, quienes se acercaban a sus papás a preguntar por lo que estaban observando en el escenario y quienes aguantaron la velada completa con tal de ver la ejecución de los intérpretes rusos. No pasa desapercibido que este amor por el ballet que sienten las niñas se debe a que en nuestro estado es común ver las muestras, así como las galas de ballet realizadas por la Escuela de Danza George Berard del Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA), quienes han plantado en las chiquillas la semilla de la apreciación por el bello arte del ballet.

Y para aquellos que no tuvieron la oportunidad de ver al Ballet Estatal de Moscú, comentarles que el próximo 5 de diciembre regresará a la ciudad presentando el también afamado ballet El cascanueces, en el Teatro Aguascalientes, ¡toda una tradición en nuestro estado durante el mes de diciembre!