EL PRÍNCIPE DE EGIPTO

Texto y foto por Ana Leticia Romo García

el principe ligero

¿Cómo enseñar a los pequeños a amar el teatro?, simple, poniéndolos a actuar. De eso fui testigo el pasado domingo 8 de julio en el Teatro Aguascalientes, cuando el grupo Titiritín logró el montaje del éxodo bíblico, mejor conocido por los pequeños (por la película comercial) con el nombre de El príncipe de Egipto. Así que con un gran trabajo, excelente escenografía y vestuario, aproximadamente 350 chiquitines del colegio Robergil, hicieron la delicia de ellos y sus familiares en un Teatro Aguascalientes completamente lleno.

La historia es altamente conocida, Ramsés I, por temor a quedarse sin esclavos, manda asesinar a los varones hebreos recién nacidos, Yokheved (madre de Aarón, Miriam y Moisés) decide enviar al pequeño Moisés por el Nilo en una canasta, el cual es rescatado por la princesa de Egipto Henutmira. Así, un hebreo vive junto al príncipe Ramsés II. Pronto Moisés se destaca en valentía y obediencia, y Ramsés II comienza a odiarle de tal manera que hace lo imposible para que Moisés sea repudiado por el rey. Moisés es castigado con el exilio y es rescatado por la familia de Séfora, una pastora. Un día Moisés se acerca al monte Sinaí y le ordena Yahve (en forma de zarza ardiente), que libere a su pueblo de Egipto. Moisés le pide ayuda y Yahve le indica que su báculo hará los milagros necesarios. De este modo, Egipto se ve inmerso en muchas plagas terminando con la vida de cada primogénito egipcio, siendo el hijo del El Rey Ramsés II, una de las víctimas, por lo que Ramsés II permite a los esclavos hebreos salir de Egipto, sin embargo, se arrepiente y los persigue a traición, es ahí donde el Mar Rojo abre sus aguas para que los hebreos huyan, sepultando a los egipcios. Al término de esta aventura, Moisés recibe los mandamientos de Yahve y los da al pueblo de Israel.

Con esta gran historia, vimos desfilar esclavos, danzantes, plagas, rebaños, pastores, reyes y al pueblo judío en la persona de muchos pequeños quienes, por cierto, gozosos, interpretaban su papel para lograr este excelente montaje escolar. ¡Felicidades!