EL SUEÑO DE…

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

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Acaba de concluir el Ciclo de Teatro Isabelino, dentro del cual se presentaron obras que constituyen el examen del primer año de quienes cursan la Maestría en Dirección Escénica de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT). El cierre estuvo a cargo de Édgar M. Vega con El sueño de…, a partir de Sueño de una noche de verano del insigne autor inglés William Shakespeare (1564-1616).

Sin lugar a dudas, Sueño de una noche de verano es la comedia más divertida de Shakespeare, a base de enredos y confusiones. Constituye una de las primeras obras donde hay teatro dentro del teatro, se entremezclan las vidas de dos parejas jóvenes con amores correspondidos o frustrados, algunos seres del mundo de las hadas juegan con los sentimientos de éstos y se producen desenlaces inesperados. Édgar M. Vega realiza una versión muy juvenil para plasmar la diversión que contiene la obra original. En el programa de mano la describe como: “Una serie de intenciones terribles se colocan en un complejo entrelazado de historias y universos que componen una de las comedias más brillantes de Shakespeare”.

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De inicio, el público es albergado en una sala con un entorno fantástico, no se sabe si es un paisaje nevado o un bosque con hojarascas blanquecinas. Unos actores no muy experimentados -de aquellos que en algún tiempo se denominaron “cómicos de la legua”, debido a que iban de pueblo en pueblo montando espectáculos al aire libre llevando el teatro a comunidades apartadas- están dando los últimos detalles a la presentación de Príamo y Tisbe, para la cual fueron contratados. Dado que en esa época no era permitido tener actrices, uno de ellas habrá de caracterizar a Tisbe. Por allí deambula Puck, un duende experto en hechizos de naturaleza traviesa y juguetona. Puck siempre está atento a las órdenes de Titania, la reina de las Hadas, casada con Oberón.

En el plano terrenal pasean por el bosque: Lisandro, Hermia, Demetrio y Elena, jóvenes impetuosos llenos de amor. Hermia y Lisandro están muy enamorados, su problema es que para resguardar su amor habrán de escaparse, pues el padre de Hermia no acepta a Lisandro y quiere casarla con Demetrio. Por casualidad, Helena se entera de esto y trata de aprovecharlo para atraer hacia ella a Demetrio, pues lo ama.

El texto de Édgar M. Vega es ligero, con picardía y mantiene el interés de cómo terminarán esta serie de enredos. Es loable el ingenio para la creación de un espacio fuera de lo común, pues produce el efecto de que el público entre en la convención de estar en algo irreal. La labor de dirección por parte de Édgar M. Vega es impecable. Su trazo escénico es dinámico, juvenil y divertido. El aprovechamiento de espacio es absoluto, hay acción a todo lo largo del foro, fuera de éste y hasta en las paredes. Las coreografías son ágiles, con toques gimnásticos. Lo único en contra es que con tanto movimiento se pierden algunos fragmentos del texto. El ritmo es preciso.

El elenco está conformado por un grupo de jóvenes que se esmeran por dar lo mejor de sí mismos en el escenario. Ellos son: Luis Miguel Moreno (Oberón/Otto), María Balam (Titania), Aglaé Lingow (Puck), Tony Corrales (Lisandro), Belén Mercado (Hermia), Alberto Juárez (Demetrio), Amelia Holguín (Elena) y Óscar Alatriste (Bottom). Dejan ver que se comprometieron con el proyecto al mismo tiempo que lo disfrutaron.

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Complementan el equipo creativo: Sara Alcántar, con su bien impartida iluminación; Anabel Ortega (vestuario colorido de fina confección: para las damas vestidos vaporosos tipo helénico, de buena caída, y para los caballeros, variedad de estilos); Martín Acosta brinda asesoría en dirección, Ricardo Díaz, Ignacio Escárcega y Gabriel Pascal fungen como asesores; Ivonne Lemoine provee asesoría en dramaturgia, Karen Anzures es asistente de dirección y Diana Mayela Martínez Vega se encargó de la realización de la estilizada cabeza de burro.

El sueño de… fue presentada por la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Escuela Nacional de Arte Teatral, la Maestría en Dirección Escénica de la ENAT y Teatro El Milagro.

El público que acudió al cierre del Ciclo de Teatro Isabelino, en el Teatro El Milagro, a ver El sueño de… rio a carcajadas, despejándose de sus dificultades cotidianas al adentrarse en un mundo fantástico, en un montaje pleno de dinamismo y diversión. En El sueño de… encontraron la versión más juvenil de Sueño de una noche de verano.