HANDEL (FICCIÓN DOCUMENTADA)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Imagen tomada de la página de Facebook de la producción

HandelDiego Álvarez Robledo, a partir de sucesos reales, presenta tres historias dramatizadas, las cuales giran a partir de una interrogante: ¿Pueden convivir la enfermedad social y el amor? Ahora bien, ¿cuál es la patología referida? En concreto, la trata de personas -mejor conocida como la trata de blancas, aunque se trate en algunos casos de hombres-, la prostitución obligada, la violencia sexual, la necesidad, la crueldad, la podredumbre de un entorno donde la dignidad y la libertad son inexistentes. La obra lleva por título Handel.

Sin embargo, el autor, por fortuna, no olvida que más que inmundicia, lo bueno del ser humano subsiste, sobrevive a todas las adversidades, tal es el caso de la fraternidad, el amor, la solidaridad, el anhelo. Si bien parte de varias realidades, lo que él denomina “ficción documentada”, es un texto dramático en el más amplio sentido, no es un documental, no es un tratado sociológico estrictamente hablando, sí una denuncia donde el teatro es el medio y el espectador, a través de sus reflexiones, el fin. Esto y más es Handel.

A diferencia de otras propuestas, el dramaturgo narra las historias en forma simultánea, no cuenta primero una, después otra y por último la tercera, éstas se llevan a cabo en forma yuxtapuesta, los actores se desdoblan en diferentes personajes, metamorfosis a primera vista casi imperceptible, traslados en el tiempo, un hilo conductor temático, independencia y autonomía entre cada narración, un todo integral a partir de tres partes conjuntadas magistralmente. Narrativa por momentos monologada, diálogos fuertes, escenas brutales, mente y ánimo del espectador provocados, tal vez irritados. Todo se expone, si se quiere se denuncia, no hay falsa moral, sólo cómo se desquebraja ante la impotencia de las víctimas y la corrupción de quienes deberían impartir justicia.

Excelsa dirección de Luis Eduardo Yee. Una escenografía minimalista -una mesa y dos sillas-, aprovecha el espacio para que sus actores asuman a cada uno de los personajes caracterizados. Un vestuario intemporal e híbrido, modificaciones a éste frente al público, no hay “piernas”. La penumbra se puede leer como una analogía con la soledad, con la impotencia existencial, con un devenir sin futuro, con la conformidad involuntaria, efectos emocionales bien logrados por la dirección. Apoyado con un guitarrista en vivo, efectos sonoros y una tenue iluminación para crear una atmósfera más interna que externa. Isaí Flores responsable del diseño sonoro y ejecutante en vivo; Fernanda García del vestuario y Natalia Sedano de escenografía e iluminación.

Portento de actuaciones de Sofía Sylwin, Pablo Marín y Miguel Romero, quienes logran cambios impresionantes de personalidades y estados de ánimo, bien conjuntados los tres trabajan en equipo, asumen el texto y conmueven al público.

Handel, que según el programa de mano significa en polaco, alemán e inglés, trata, comercio, tráfico…, se representa en su cuarta temporada, producción a cargo de Teatro Mondo, los martes a las 20:30 horas, hasta el 11 de septiembre, en el renovado Foro La Gruta.