IMPOSIBLE VIOLAR A UNA MUJER TAN VICIOSA (BASADA EN TESTIMONIOS REALES DE VÍCTIMAS)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Crédito de la imagen: Roberto Sosa

Imposible violar a una mujer tan viciosa

La violación es un mal social, azote de las mujeres. Cada cuatro minutos, según algunas estimaciones, se comete esta vejación. En forma cínica hay hombres que intentan justificar sus actores mediante excusas como: ella se me insinuó, estaba vestida en forma provocativa, no hice nada malo porque lo disfrutó y un largo etcétera. Lo cierto es que no hay nada que justifique una actitud tan grave e inmoral, si no que se lo pregunten a las víctimas quienes quedan afectadas emocionalmente de por vida, aun cuando, en apariencia, sea superado el hecho.

Imposible violar a una mujer tan viciosa, obra adaptada, dirigida y actuada por Alba Alonso, a partir de testimonios reales de víctimas del abuso sexual, acompañada por Jorge Caballero. Los casos se centran en culpar a las féminas, se entrelazan, importantísimo las diferentes y hasta encontradas formas de vivir y asumir lo acontecido. El título es más que significativo, por sí mismo adelanta a lo que se enfrentarán los espectadores. Un texto fuerte, desgarrador, trágico y conmovedor.

Un espectáculo creado a partir del escalofriante testimonio de violación de la escritora Virginie Despentes, entremezclado con las declaraciones en el juicio del líder de “La Manada”, caso español que ha despertado tanta controversia a nivel mundial por el veredicto del juez. El texto pretende hacer una denuncia de lo que al día de hoy sigue viéndose como abuso y no como violación (datos tomados de la página en Facebook de Alba Alonso).

Como directora, Alba provoca la sensación en buena parte del desarrollo de estatismo, del poco movimiento corporal cuando sí existe, sin dejar por descontada la violencia que encierra las escenas, sobre todo la moral, más drástica que la física. Por otra parte, abunda la narrativa, estamos frente a un teatro documental, sin embargo, las protagonistas no se dirigen al público, más bien son actos de introspección, hablan para sí mismos. Sin mayores aspavientos escenifica lo que enfrentan ante un psicólogo o en un juicio, de su enfado con el mundo, del feminismo como el arte de ser servil. No hay propiamente escenografía -dos sillas, una mesita, un tambo, una lap top-; se emplean unas linternas con efectos simbólicos y psicológicos, uso del multimedia del cual se podría prescindir. Nos adentra en una guerra que se libra -en la mayoría de las veces- en silencio y en la obscuridad. Digna de toda loa el montaje de la directora.

Jorge apoya la puesta en escena, aporta varios personajes, es polifacético, cada uno está perfectamente diferenciado de los otros, sabe que son seres “secundarios”, así lo asume, las protagonistas son las mujeres.

Imposible violar a una mujer tan viciosa, obra de denuncia testimonial, no toma una postura definitiva, deja pensando sobre un mal social producto de mentes enfermas. La escenificación en Bellescene (Foro Teatral Cultural), Ciudad de México. Quedan dos funciones para concluir la temporada: 20 y 27 de septiembre, a las 20:30 horas.