INTERESES Y PREOCUPACIONES EN CHARLA SOBRE FEMINISMO Y LITERATURA

Comunicado No. 344

Ciudad de México, miércoles 7 de marzo de 2018

En marco del Día Internacional de la Mujer

Autoras comparten intereses y preocupaciones en charla sobre feminismo y literatura

  • Participaron Ximena Escalante, Sandra Lorenzano, Enriqueta Lunez y Mónica Nepote

En la literatura no escribe un solo un tipo de mujer, hay diferentes tipos y muchos feminismos ligados a esos modos de ser mujer, apuntó la promotora cultural Sandra Lorenzano al participar este 6 de marzo en la charla “Feminismo y literatura” junto a las escritoras Ximena Escalante, Enriqueta Lunez y Mónica Nepote.

La charla moderada por la periodista Irma Gallo se realizó en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

Lorenzano expuso que en México no se puede ser escritora desde un cuerpo de mujer y no ser sensible a lo que sucede alrededor, ante problemáticas como la injusticia, la desigualdad y la violencia de género.

“Sinceramente no me importa si los que nos acordamos de esto somos mujeres, hombres o cualquier otra cosa. Quienes tenemos la posibilidad de tener un micrófono y un mínimo espacio público, tenemos la responsabilidad de recordarlo y de acompañarnos a encontrar caminos para superar estas problemáticas”, comentó la doctora en letras por la UNAM.

La escritora recordó a Carlos Monsiváis. “Él decía que la única revolución triunfante del siglo XX fue el feminismo. Es cierto que hemos ganado mucho, por lo mismo estamos en condiciones de tomar la palabra y seguir ganando terrenos”.

Por ello, agregó, las escritoras no deben hacerse las distraídas, ni política ni éticamente, pues escribir es un compromiso ético y deben ser conscientes de su alrededor. “Tampoco quiero decir que una no pueda escribir un poema de amor, sobre el amanecer o a la madre, en cada palabra esta nuestro cuerpo, el cuerpo de mujer con sus necesidades, deseos, opciones, esto es ser mujer de muchas maneras”.

“Ser escritora es un devenir, es ir construyendo con palabras los caminos de ese deseo, para mí cruzados con un compromiso ético y político que tanto me importa en la literatura”, puntualizó la subdirectora de Vinculación y Comunidades del Centro Cultural Tlatelolco.

La poeta en lengua tzotzil, Enriqueta Lunez, comentó que uno de sus papeles como escritora es darle voz tanto a hombres y mujeres de su comunidad, porque ambos sufren de discriminación.

“Desde mi trinchera es una gran responsabilidad, no puedo asumir mi escritura de manera individual, debo pensar en mi lengua, la gente que me rodea y en la comunidad. Escribo para defender a mi lengua y que sea reconocida como tal”.

Abundó que su literatura funciona para dar voz a las mujeres que se desenvuelven en su comunidad. “A través de lo que escribo soy portavoz de sus sentimientos y de las luchas que tenemos que enfrentar. Agradezco estos espacios, pocas veces voltean a mirar más allá de la periferia de la ciudad”.

La autora del poemario Yi’BeltakCh’ulelatik/ Raíces del alma San Juan Chamula, comentó que cuando escribe lo hace desde el fondo de su ser y puede ver las tonalidades de su palabra. Confesó que tardíamente descubrió la literatura hecha por autoras femeninas, así como que su poesía era su camino.

En su intervención Mónica Nepote, ensayista originaria de Guadalajara, comentó que los mundos son muchos y múltiples por lo que las escrituras no están signadas de una sola forma. Hay montón de cosas nuevas, no nuevas, en el sentido de que no se le ha puesto atención a que están ahí.

“La escritura son muchos cuerpos, para mí eso es importante al momento de plantarme o pensar algo. Actualmente no me imagino escribir sin pensar que vivo en un país en donde cada día asesinan a siete mujeres, escribir sin pensar en mi hija”, señaló.

Por su parte Ximena Escalante compartió que su niñez y adolescencia estuvo impregnada por el feminismo, pues su madre fue directora de la revista Fem y a su casa asistían colaboradoras.

“A partir de la figura de estas mujeres empezó mi búsqueda de querer ser como ellas, independiente, libre, capaz, y poderosa intelectualmente, lo que inspiró mi camino hacia la literatura y la dramaturgia”.

La creadora -que ha recibido diversas becas de apoyo para estudios y creación- comentó que en su adolescencia, cuando empezaba a escribir tuvo la suerte de encontrarse con Esther Seligson, quien le dijo que estaba equivocada si pensaba que el escribir y el dedicarse al teatro era solo bonito.

Comentó que a ella se le considera una dramaturga feminista. “La mayoría de las temáticas de mis obras son mujeres con destinos trágicos; me inspiro en esas primeras mujeres que conocí y sus conversaciones que me guiaron. En mi opinión yo y otras mujeres hemos facilitado el camino en la dramaturgia mexicana pero sigue siendo complicado”.

“Creo, hemos conquistado muchas cosas en muchos terrenos. Me gustaría que todas las dramaturgas y escritoras podamos ser reconocidas desde nuestra singularidad, y lo que somos día a día”, puntualizó.