KYBALIÓN (LA ILUMINACIÓN SÓLO ES POSIBLE SI DEJAS DE SUFRIR)

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

kibalion ligero

En estos tiempos tan violentos en que nos cuesta trabajo escuchar los noticieros porque la mayor parte de su contenido se refiere a guerras, asaltos, secuestros, narcotráfico, ajustes de cuentas, fraudes y muchas cosas más que quisiéramos que no pasaran, la gente ha tratado de refugiarse en la fe y cada quien elige un camino para afianzarla. Se puede acudir a religiones, disciplinas, estilos de vida, retiros, temazcales, convivencias, meditación, misticismo, lectura de libros emblemáticos o de autoayuda. La búsqueda de la fe se hace apremiante en momentos en que un profundo sufrimiento agobia a alguien por la pérdida de un ser querido, un accidente, una enfermedad grave o un suceso violento o doloroso.

 

Mientras resulte útil, cualquier camino es válido. Los católicos encuentran paz leyendo pasajes de la Biblia, los cristianos se apartan de tentaciones y tratan de llevar una vida más espiritual. Los intelectuales acuden a la lectura. Existe un vasto acervo cultural consistente en libros escritos por sabios, maestros o expertos.

 

Entre los sabios, se encuentra Hermes Trismegisto, un personaje histórico que algunos asocian al sincretismo del dios egipcio Dyehuty [Tot, en griego] y el dios heleno Hermes. En tanto que la traducción de Trismegisto del griego es Hermes, el tres veces grande, al latín sería Mercurius ter Maximus (Mercurio los tres mayores). En la literatura ocultista se refieren a Hermes Trismegisto como el sabio egipcio, paralelo al dios Tot. Trismegisto creó la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas, al que más tarde nombrarían hermetismo. Según algunos pensadores medievales, Hermes Trismegisto fue un profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo. Se le atribuye haber realizado los estudios de alquimia conocidos como la Tabla de Esmeralda, que habría de ser traducida del latín al inglés por Isaac Newton. También es quien realizó los estudios que derivaron en el Corpus hermeticum, consistente en una colección de veinticuatro textos sagrados escritos en lengua griega que contienen los principales axiomas de las tendencias herméticas.

kibalion ligero2

La obra cumbre del alquimista místico Hermes Trismegisto es El Kybalión, documento del siglo XIX que resume las enseñanzas del hermetismo, también conocidos como los siete principios del hermetismo, los cuales son:

  1. Mentalismo. El Todo es mente; el universo es mental.
  2. Correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba. Afirma que este principio se manifiesta en los tres Grandes Planos: el Físico, el Mental y el Espiritual.
  3. Vibración. Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.
  4. Polaridad. Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.
  5. Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.
  6. Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.
  7. Género. El género existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos. En el plano físico es la sexualidad.

kibalion ligero3

Sergio Rüed egresado del Centro Universitario de Teatro (CUT) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien se desempeña como actor, director y dramaturgo, escribió su más reciente obra inspirándose en El Kybalión de Hermes Trismegisto, y a manera de homenaje la intituló Kybalión. Es probable que al concebir su propuesta una de las intenciones de Sergio Rüed haya sido la de difundir los siete axiomas dictados por Trismegisto, en virtud de que divide su relato en siete cuadros y para marcar el inicio de cada uno de estos, el axioma correspondiente es enunciado.

 

El relato de Sergio Rüed gira en torno a un pasaje de la vida de Luis Fernando Pérez Casas, joven mexicano, que sufrió una de las tragedias más dolorosas que existen. Su pequeño hijo, Jaime, fue secuestrado, para después ser encontrado muerto, a pesar de haberse pagado el rescate. Fernando no pudo soportar el dolor ni supo manejarlo, se encerró en sí mismo, abandonó a su esposa, dejó trabajo y clases, para refugiarse en la meditación en silencio. La gente lo apoda El Buda de la Condesa, y tiene un gran número de seguidores, entre quienes sienten compasión y/o admiración por él.

 

Han transcurrido siete años desde entonces. Su caso quedó abierto y no se ha castigado a nadie, hasta un día en que le llaman por teléfono para decirle que atraparon a uno de los secuestradores y que deberá presentarse en la jefatura de policía para dar su testimonio en un careo con el maleante. Fernando está contrariado, quiere seguir en su encierro, no le interesa salir, pero Lucy, su esposa, insiste en que es necesario que acudan. De pronto, alguien toca a su puerta. El inesperado visitante dice ser Lucifer. ¿A qué viene el mismísimo diablo en estos momentos?

 

El texto de Sergio Rüed es de buena factura, los parlamentos son fluidos y la historia capta el interés de principio a fin. A un hecho trágico le infunde la luz esperanzadora de principios sabios para la canalización del sufrimiento, además de añadirle tintes de humor. Sus personajes están bien delineados con defectos y virtudes.

 

Sergio Rüed ofrece un trabajo de dirección impecable, su trazo escénico es consistente con la narrativa. El desplazamiento y corporalidad del elenco están bien diseñados. Hay equilibrio entre acción y pausas. El ritmo es preciso.

 

En cuanto al montaje, les bastan unos cuantos elementos para crear un entorno pleno de símbolos esotéricos, como la mano de Fátima, Buda, tercer ojo, elefante. Coadyuva con el ambiente de paz el estético video que se proyecta sobre el techo con bellas y pertinentes imágenes bien seleccionadas. El acompañamiento de las cuerdas de una guitarra, un flautín y la sonoridad de un cuenco metálico transportan al espectador al mundo de los protagonistas.

 

El trabajo histriónico y corporal por parte del elenco es acertado. Adrián Alarcón es Luis Fernando, Sergio Rüed es el demonio y Yun Flores es Lucy, esposa de Luis Fernando.

 

Equipo creativo: Sergio Rüed es dramaturgo, director escénico y actor. Adrián Alarcón, actor y editor de imágenes y video; Yun Flores, actriz y asistente de producción; Claudia Aragón, actriz y asistente de dirección; Yun y Claudia alternan el personaje de Lucy. La producción es de la Compañía Madre Coraje.

El misticismo ha iluminado el camino de muchos seres humanos, quienes acuden a ver esta obra reciben una caricia al espíritu al escuchar los siete axiomas que ayudan a canalizar el sufrimiento, además de entretenerse con la historia de Luis Fernando y Lucy que intentan sanar la herida que les dejó la pérdida de Jaime. Teatro mexicano de calidad llevado a buen puerto por un equipo de jóvenes con talento, entusiasmo y compromiso hacia el teatro y la sociedad.

 

Kybalión acaba de culminar sus representaciones en la Ciudad de México. Su primera temporada fue en el Teatro La Capilla y la segunda en la Sala Novo, ambas con éxito rotundo y llenos totales.

 

 

Nota para los productores de la bella ciudad de Aguascalientes

 

Estimados señores Productores, les sugerimos llevar esta obra a los hermosos hidrocálidos, para que disfruten plenamente de este gran montaje. En virtud de que la producción es sencilla, que son pocos los integrantes del elenco y que ellos mismos se multiplican en los diversos campos creativos, consideramos que su contratación ha de ser accesible.