LA CRÍA (TERROR PSICOLÓGICO)

Por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

La cría

Un raro espécimen, un engendro, víctima de trastornos metabólicos graves, con un apetito sui géneris -sobre todo por lo que le gusta comer-, su existencia transcurre en el encierro porque es un riesgo exponerlo, en verdad un ente extraordinario. LA CRÍA, “un espectáculo escénico que se inscribe dentro del terror psicológico, donde se presenta a un matrimonio que para mantener viva a su ‘criatura’, deberá llegar a extremos insólitos de sacrificio”, refiere Carlos Talancón, autor y director de la obra.

 

Es raro una puesta en escena basada en el terror, de hecho es un “género” prácticamente inexistente en nuestro país, más raro que el autor sea connacional. Bien escrito, mejor estructurado, el texto atrapa desde el principio, el suspenso, parte fundamental, adecuadamente incorporado. Temática fuerte, inaudita, sorprendente y, por supuesto, terrorífica. Es interesante que nunca se menciona al engendro por su nombre, nunca se sabe su edad, en realidad sólo que es un peligro. Sus padres se encargan de él, lo cuidan y como dice Talancón, estos son capaces de los mayores sacrificios, más allá de lo que cualquier ser humano estaría dispuesto a hacer. Lástima no contar con más detalle la trama so riesgo de vender hechos trascendentes y acabar con lo sorprendente. Desde mi particular punto de vista Talancón se alarga, cuando parece he llegado un gran final, la obra continúa sin aportar mucho, por fortuna con una segunda gran conclusión.

 

Como director opta por la penumbra, casi una obscuridad total, no lo es por una iluminación emanada de unas velas; un vestuario acorde al ambiente, más un reflejo del yo interno; una jaula irradia el encierro de la familia, de su pesar psicológico, dentro de ésta una escenografía realista; los efectos lumínicos le dan el sentido terrorífico al igual que lo sonoros; el conjunto crea el entorno donde la cría es la protagonista, aún cuando nunca aparece en escena. Por la ambientación se debe reconocer el gran acierto del equipo creativo.

 

Milleth Gómez, Emmanuel Morales y el propio Carlos Talancón conforman el elenco. Milleth excelente, cambios de estados de ánimo impecables, provoca compasión y enerva simultáneamente, es el alma en escena, una de sus participaciones más significativas de su carrera. Emmanuel con un monólogo casi impecable, por momentos la emoción lo supera -volumen de voz-, por fortuna son sólo algunos instantes; se le reconoce y respeta el movimiento corporal que lleva a cabo hacia el final cuando ha perdido.., demuestra una gran concentración y habilidad. Talancón, un médico que bien puede ser un espectro, con una presencia escénica casi en total silencio, sin embargo, trascendente su participación.

 

Un drama familiar ante un ser fuera de lo común, historia que da paso a una propuesta terrorífica, la cual se puede sufrir (disfrutar) en La Teatrería (Col. Roma. Ciudad de México) hasta el 27 de octubre, los sábados a las 20:00 horas.