“LOS HOMBRES BUENOS ME ABURREN…” (MUJERES DESDE LA CAMA)

Texto y foto por Miryam Almanza

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¿Qué es la sexualidad femenina? ¿Placer, revolución, poder? ¿El lado oscuro del deseo, genitales convertidos en tabú? En pleno siglo XXI el deseo sexual femenino sigue siendo motivo de controversia y ha necesitado de la literatura y el teatro para expresar eso que la “buena sociedad” no permite decir a la mujer, como si la única opción que tiene la líbido femenina es la de explorarse a escondidas, en solitario, calladamente y en lo oscurito.

Mujeres desde la cama es una propuesta teatral interesante, más una narración erótica con la que su director Alfredo Vargas expone ese lado oculto y explosivo de la sexualidad femenina mediante cuatro historias de renombradas escritoras mexicanas: Beatriz Espejo, Rosa Beltrán, Rosamaría Roffiel y Cristina Pérez-Stadelmann. En los textos están involucrados el placer, el deseo, la fantasía, elementos que dan soporte a la propuesta de que las mujeres podemos responsabilizarnos de nuestro propio placer y deseo, y aún y cuando algunos espectadores se muestran incómodos o nerviosos, porque se les nota, queda en ellos hacer la reflexión sobre el tema.

El montaje es muy intimista, ocupa sólo que el espectador use la imaginación para dar vida a las historias que narran Andrea Moreno y Etna Zavala, quienes entran y salen de un rectángulo de madera de regular tamaño y de la iluminación fija, para cambiar de una historia a otra. Soy sincera, por momentos siento que la propuesta se queda corta, ¿será por el tipo de público que tenemos?, porque el tema amerita un vestuario más audaz, actuaciones más explícitas, y con esto no quiero decir que el reparto no sea bueno, al contrario, mi admiración para ellas por el gran trabajo que realizan, pero sí creo que si el director hubiera contado con actrices más experimentadas en el escenario hubiera podido darle al montaje la intención que quería provocar, más confrontadora, más determinante, más liberal y, a mi parecer, creo que terminó por modificarlo para evitar la censura. Finalmente, al menos en nuestra sociedad, la sexualidad femenina sigue siendo un tabú.

Esto es mi opinión, pero los invito a que vean esta propuesta en una próxima temporada.