NI PRINCESAS NI ESCLAVAS

Texto y foto por Diana Arzola

ni princesas ligero

Obra presentada en el Foro Cultural Al Trote con una corta temporada. La historia busca dar una crítica social sobre las ventajas y desventajas de la mujer así como su papel en la sociedad y mostrándolo desde la perspectiva de tres féminas: una ama de casa, una trabajadora sexual y una intelectual. La obra nos presenta lo que pasan estas mujeres en su vida cotidiana, cada una desde un entorno muy distinto al otro.

La obra comienza presentándonos a las tres protagonistas de la historia, cada una con su respectivo rol en la sociedad; la primera de ellas, Lupita es una ama de casa que busca complacer incansablemente a su marido y familia, haciendo desde los quehaceres del hogar, como cocinar y atender a los amigos de su marido, soportando humillaciones por parte de él. Nos da una crítica muy fuerte sobre muchas de las amas de casa que sufren la misma circunstancia y por el miedo a salir adelante son capaces de soportar lo que sea.

Thelma María Rico, es una trabajadora sexual, nos da una perspectiva de lo que sucede en el mundo exterior donde no hay ataduras emocionales, y nos cuenta los infortunios que sufren y viven ellas como trabajadoras de ese rol.

Patricia, mujer intelectual, nos da por su parte, la visión de la mujer en el área laboral, y señala la situación cuando los hombres no soportan que una mujer gane o sea más que ellos, así como la vida sentimental de una mujer exitosa que se ve tremendamente afectada al punto de tenerlo todo llegando a quedar soltera.

Después del entreacto, la vida de las tres mujeres como la conocíamos ha dado un giro que sin duda vale la pena ver debido a que pasan de estar de uno u otro lado de la balanza. La obra contó con las actuaciones de: Janetzy Serna como Lupita; Ivonne Gallegos, como Thelma María Rico y Anayeli Campos fue Patricia, dirigidas por el maestro José Claro Padilla Beltrán.

Ni princesas ni esclavas dejó buenas reflexiones sobre la mujer así como sus ventajas y desventajas en una sociedad como ésta, porque ¡la mujer no es ni objeto sexual ni costilla de Adán, no es ni princesa ni esclava, simplemente mujer!. ¡Nos vemos en el teatro!.