PEQUEÑAS INFIDELIDADES (LA SINCERIDAD PUEDE SER BRUTAL)

Texto y foto por: Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

 

Infidelidades

Una interesante interrogante es si la fidelidad es natural o cultural, hoy día parece un deporte social, valga la expresión, lo contrario, esto es, la infidelidad, inclusive hay parejas que aún a sabiendas del engaño o traición, como se le quiera denominar, la asumen, ya sea por una aventura casual, otros por conveniencia, otros por venganza, más de alguno por no estar seguro de sus sentimientos. Lo cierto es que cuando se destapa la cloaca y la pareja se confiesa el resultado es que la sinceridad puede ser brutal.

 

Mario Diament, argentino radicado en Miami, nos lleva por estos vericuetos sentimentales. En lo particular lo conocí, primero dramatúrgicamente por su obra CITA A CIEGAS, luego en persona, un hombre inteligente y a la vez sencillo, conocedor de la condición humana, de la esencia, fortaleza y debilidad de quienes habitamos y vivimos en este presente, resultado de un pasado y la incertidumbre de un futuro. Cuando una historia no se cierra no es pasado, es presente, refiere el autor.

 

Después de siete años de relación matrimonial, Alejandro se separa de Emma, hay una tercera en discordia -Julia- y un cuarto, el mejor amigo del primero quien es utilizado para la venganza, un perverso destino, obsesión, explicaciones, justificaciones, un derroche de moralidad que no llega a nada… o tal vez sí; la flaqueza humana. Un final inesperado, sorprendente, el amor sucumbe ante el anhelo de vengarse.

 

Víctor Carpinteiro en su calidad de director conduce a los actores por dos aspectos:el sentimental y el moral, Se le debe reconocer el magnífico manejo del tono y el ritmo, mantiene de principio a fin la atención del espectador, logra mediante el humor negro la catarsis, cuando llega a los clímax no hay exabruptos”simplemente” la trama sigue su curso, sin embargo, atrapa la emocionalidad de quienes disfrutan una excelsa escenificación. Una dirección impecable, digna de las artes escénicas mexicanas.

 

Dos actores en escena:Ángeles Marín y Ricardo Blanchi. La primera excelente, gran presencia escénica, personalidad, dominio absoluto de su personaje, convincente entre lo que dice y cómo lo proyecta, producto de su talento, en concreto asume el texto y a Emma en forma magistral, Ricardo, por fortuna está a la altura del  montaje, su personaje por momentos pausado y cuando hay que sostener posturas fuertes lo hace con carácter, sólo los buenos actores lo logran. Al concluir la función la ovación del público es unánime, director y actores llegan a lo más profundo del hecho teatral.

 

Por lo pronto termina la temporada en La Teatrería, sin embargo, hay posibilidades de otra en ese mismo espacio o en otro de la Ciudad de México y una gira por las entidades federativas de la República Mexicana, ya les daremos cuenta. En verdad, PEQUEÑAS INFIDELIDADES es un montaje para el recuerdo de los amantes del buen teatro.