PEQUEÑAS INFIDELIDADES (LA VENGANZA ES PACIENTE)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Encuentro “casual” entre Emma y Alejandro. Después de 20 años de disuelto su matrimonio, se dan la oportunidad de aclarar sus diferencias, exponer sus reclamos, rencores, resentimientos e intentos para recordar algún momento de felicidad. Lo anterior es el fondo de Pequeñas infidelidades, del dramaturgo argentino -radicado en Miami-, quien con anterioridad nos deleitó con Cita a ciegas. El montaje está bajo la dirección de Víctor Carpinteiro, escenografía e iluminación de Mónica Kubu, vestuario a cargo de Cristina Souza.

¿Es capaz un hombre de sembrar la vida de su esposa de terror? ¿Se pueden discutir cuestiones más que obvias? Disertar las diferencias entre la verdad y el engaño. Afirmar que en cuestión de sentimientos no hay una verdad absoluta. ¿Es factible ser tolerante ante la hipocresía? Lo cierto y fundamental es que la venganza es paciente sin importar el tiempo transcurrido entre la ofensa y el desquite. El cobro de la vejación es sorprendente, inimaginable, sólo Diament lo pudo concebir.

El texto es fuerte, a medida que transcurre la obra, los diálogos van de lo afable a lo hiriente, sobre todo por parte de Emma, cuyo propósito es acabar con Alejandro, quien trata de abogar a su favor. Palabras con un dejo de admiración, esto es, de sorpresa ante las evidencias del pasado.

Carpinteiro asume un ritmo idóneo, a pesar de la temática nunca cae en exabruptos; perfecto desplazamiento escénico; diálogos pausados más allá de las palabras, se transmiten emociones, sentimientos y resentimientos, una caminar entre la frustración y desenmascarar al otro; maneja con precisión el rencor, la amargura postergada durante 20 años. Apoyado en Kuble, la escenografía es en apariencia el espacio vacío de un departamento, sin embargo, Víctor lo llena con su dirección de actores, cumple aquella tesis de que para llenar un escenario primero hay que vaciarlo. La iluminación es apariencia sencilla, crea el medio para el encuentro. Cristina opta por un vestuario casual, también sencillo, pero ad hoc para la ocasión y los personajes.

La trama es protagonizada por Ángeles Marín y Luis Cárdenas White. La primera consolidada como actriz, madurez y presencia escénica; con inteligencia, sin falsas poses, saca avante a su personaje con creces; cambios de estado de ánimo indiscutibles, ella llena el espacio aparentemente vacío, un gozo verla en el rol de Emma. Luis a la altura de los retos dramatúrgicos y escénicos, sus expresiones faciales convincentes, tanto en la hipocresía como en el sarcasmo. Una pareja para el deleite de los amantes del buen teatro.

Pequeñas infidelidades tiene lugar en La Teatrería (Tabasco 152, col. Roma, Ciudad de México), el domingo 29 de julio a las 19:00; del 7 al 28 de agosto, los martes a las 21:00, y del 9 al 30 de septiembre, los domingos a las 19:00 horas.