PEQUEÑAS INFIDELIDADES

Texto y fotos por Eugenia Galeano Inclán

 

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Es probable que el tema sobre el que más se ha escrito sea el amor y esto se debe a que es parte fundamental en la vida del ser humano. A lo largo de nuestra vida vamos experimentando distintos tipos de amor, comenzando con el de la madre, que es el más puro e incondicional, y otros muchos como el del padre, hermanos, determinados familiares, ciertos amigos y maestros. Sin embargo, aun estando rodeados de cariño, el amor al que más particular atención le brindamos es al romántico que nos ilusiona y ante cuya fascinación todos hemos sucumbido.

Puede ser que de niños jueguen a ser novios, pero es en la adolescencia cuando comienzan los flirteos y se sienten “mariposas en el estómago”. Tal vez nos anima la primera referencia que escuchamos respecto del amor de pareja: en los cuentos infantiles el príncipe o la princesa se enamoraban y el relato concluía con aquella frase de “… y vivieron felices para siempre”. Nada más alejado de la realidad porque el amor tiene que ser cuidado y cultivado para no extinguirse. Justo al momento de vivir juntos sobrevienen dificultades.

En la etapa de la conquista, nos desvivimos por agradar a quien nos interesa. Procuramos ocultar defectos y nos mostramos dispuestos a todo. Una vez que nos dan el “sí” nos permitimos ser como somos. Durante el noviazgo la pareja tiene oportunidad de conocerse, pero en forma relativa. No es sino hasta que viven juntos cuando se conocen a fondo. Es ahí cuando salen a relucir costumbres, defectos, manías, fobias y mucho más. Es trabajo de dos esforzarse cada día por lograr un equilibrio. Para adaptarse uno al otro, habrá que hacer ciertas concesiones, siempre y cuando éstas no impliquen sumisión ni sacrificio. Si existe amor suficiente, todo será más fácil.

Lo que sucede dentro de un hogar, sólo es sabido por quienes lo habitan. Hay cosas intolerables. La violencia intrafamiliar es una de estas. Los maltratos, humillaciones, coartar la libertad, falta de compromiso o de lealtad son otras. Un tema muy sensible es la infidelidad, toda vez que hiere profundamente a quien la padece. Sólo unos cuantos están dispuestos a perdonarla.

En Pequeñas infidelidades, Mario Diament capta lo que ocurrió dentro del hogar de Emma y Alejandro durante su matrimonio y lo comparte con el público.

Mario Diament se ha desempeñado como dramaturgo, periodista, narrador, ensayista, guionista y docente. Diament nació en Buenos Aires, Argentina, pero ha vivido en Israel y en las ciudades estadounidenses de Nueva York y Miami. A lo largo de su trayectoria ha recibido diversos galardones y reconocimientos, entre estos, el Premio Konex, Diploma al Mérito a las Letras, el cual le fue otorgado en 2014 por la Fundación Konex, institución dedicada a premiar la excelencia argentina y sudamericana, al considerar a Diament uno de los cinco mejores escritores de teatro del período 2004-2008.

En Ciudad de México conocimos a Mario Diament gracias al montaje Cita a ciegas, de su autoría, bajo la dirección de Barclay Goldsmith, el cual se llevó a cabo en El Círculo Teatral, que tan diestramente manejaron Alberto Estrella y Víctor Carpinteiro y en el cual vimos obras entrañables, como ésta. Con un elenco de primera línea: Fernando Becerril, Silvia Mariscal, Ángeles Marín, Luis Cárdenas y Marcia Coutiño, Cita a ciegas tuvo un éxito tan rotundo que cubrió varias temporadas a lo largo de años. Cita a ciegas, Diament se inspiró en Jorge Luis Borges. El personaje principal era un escritor ciego que solía pasar las tardes en la banca de un parque. Los demás personajes iban por casualidad al parque y conversaban con el escritor. Les inspiraba confianza y terminaban contándole cosas íntimas que no querían comentar en sus respectivos entornos. Las historias iban entrelazándose poco a poco y tocaba al espectador ir armando el rompecabezas. En esos relatos había mucho del consabido “si hubiera”, de casualidades y de oportunidades, fueran aprovechadas o no. Cita a ciegas es una verdadera joya teatral y quienes la vimos jamás la olvidaremos.

Mario Diament es un sagaz escritor que utiliza su intelecto y sensibilidad para profundizar en el sentir humano. Define con precisión a sus personajes y expone su psicología. La pericia con la que estructura sus relatos es incomparable. Los parlamentos son claros y contundentes, salpicados de dosis de emotividad, ironía y sentido del humor. Otra de sus características es que gusta de sorprender al espectador.

La acción de Pequeñas infidelidades da inicio al aparecer Emma, una mujer muy bella, de esbelta figura y radiante mirada. Está ahí para mostrar un departamento. Ella no se dedica a asuntos inmobiliarios, pero una amiga suya le pidió que la sustituyera para atender a un cliente potencial. Tremenda sorpresa se lleva Emma al ver llegar a Alejandro, el hombre del que se divorció hace veinte años y a quien no había vuelto a ver desde entonces. Ambos son adultos y se sienten capacitados para manejar la situación. Emma actúa profesionalmente y le muestra el espacio conforme a las indicaciones de su amiga. El ambiente está impregnado de emotividad y de preguntas. Comienzan a conversar y aprovechan para ir indagando sutilmente, cual si necesitaran saber cuáles fueron los aciertos o errores en los que cada uno incurrió y que finalmente los llevaron a terminar un matrimonio de siete años. La plática va dando giros insospechados y se torna más íntima y candente.

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La finísima pluma de Mario Diament atrapa al espectador de principio a fin, podría decirse que el suspenso va en constante aumento. Los temas de conversación van de lo cotidiano a lo trascendental. El espectador conocerá los detalles de la vida en común de esta pareja desde la perspectiva de cada uno de ellos. Aunque es evidente que Emma y Alejandro tienen enfoques diametralmente distintos respecto de ciertas cosas, se amaron, convivieron y mantuvieron una relación por años.

Un texto tan incisivo y brillante tiene que ser traducido a lenguaje teatral por un director con talento e intuición que lo comprenda a fondo para entregarlo al espectador en plenitud. Víctor Carpinteiro utiliza sus conocimientos y experiencia para lograr un montaje esplendoroso. Su trabajo es impecable. Su trazo escénico es fluido, buen diseño de desplazamiento, aprovecha bien el espacio y el ritmo es exacto.

La primera actriz, Ángeles Marín, da vida a Emma, dotándola de una amplia gama de matices. Su labor histriónica es magistral. En ocasiones le bastan una mirada o un gesto para que el público sepa lo que está pensando Emma. Ricardo Bianchi encarna a Alejandro, captando su recia personalidad, su natural egoísmo, pero también su encanto. La corporalidad de ambos es formidable, al igual que sus expresiones faciales y tonos vocales.

Mónica Kubli es la diseñadora de escenografía e iluminación. La labor de Mónica en ambos rubros es acertada. Provee el entorno adecuado e imparte la iluminación en forma propicia. Cristina Sauza es la diseñadora de vestuario. A Ángeles la hace lucir sofisticada con un vestido de original diseño y fina confección de gran caída. En tanto que el atuendo de Ricardo es entre casual y ejecutivo, de corte elegante. Complementan el equipo: Jazmín Maceda como asistente general, Gerardo Vázquez como asistente de producción, Leticia Olvera en fotografía, y Alicia Garzón / @Agencia Lado A como RP y diseño. La producción de Pequeñas infidelidades es de Ángeles Marín y Luis cárdenas White (Al Producciones).

La propuesta de Pequeñas infidelidades fue concebida en El Círculo Teatral, donde fueron sus primeros ensayos. Lamentablemente, como todos sabemos, el inmueble de El Círculo Teatral resultó fuertemente dañado por el sismo del 19 de septiembre de 2017. Nos emociona que este gran proyecto llegue a buen puerto a pesar de las adversidades. Muchas personas se han dado a la tarea de reconstruir El Círculo Teatral. No podríamos mencionar a todos, pero lo cierto es que los que más se han esforzado en esta tarea son Víctor Carpinteiro y Ángeles Marín. Nuestro respeto y admiración sincera para ambos. Muestra de esto es que Víctor ha convertido su propio hogar en sala de ensayos, además de que en su faceta de director, ha estado trabajando incansablemente junto con Ángeles Marín en tres obras distintas al mismo tiempo: Delirio 3:45 am, de Verónica Musalem; La danza circular de María, de Medardo Treviño y Pequeñas infidelidades. Para extender más sus representaciones, hasta idearon llevar el teatro a casas particulares. Es muy grato saber que aunque el inmueble no puede utilizarse, el corazón de El Círculo Teatral continúa latiendo.

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Todos sentimos curiosidad por saber lo que hacen las demás personas, así que no te pierdas esta oportunidad única de escuchar toda la conversación entre Emma y Alejandro. Ellos no se darán cuenta de tu presencia, así que hablarán con total confianza, se dirán muchas verdades y saldrán a relucir cosas de las que ni sus más allegados se enteraron. Lo que digan te mantendrá al borde del asiento y te sacará suspiros. Pequeñas infidelidades es imperdible. Una gema más de la pluma de Mario Diament, engarzada por Víctor Carpinteiro y pulida por Ángeles Marín y Ricardo Bianchi.

Pequeñas infidelidades se presenta jueves y viernes a las 21:00 horas en La Teatrería, ubicada en Tabasco número 152, colonia Roma, Ciudad de México. La temporada concluye el viernes 4 de mayo de 2018.