PESTES DEL SIGLO XXI (RETRATO HIPERREALISTA DE NUESTRO MUNDO)

Texto por Alejandro Laborie Elías, crítico de teatro

Bajo el título, Pestes del siglo XXI, Roberto Corella reúne cuatro obras, las cuales desde la perspectiva del dramaturgo Alejandro Román -prólogo- el autor nos adentra en la cruda situación social de la República Mexicana: “No es un mundo insólito… es un retrato hiperrealista de nuestro mundo y nuestra realidad, que ya cada vez tiene menos sentido o lo ha perdido por completo”.

Corella forma parte de un destacado grupo de sonorenses, quienes en las últimas tres décadas han dado realce a la dramaturgia de esa entidad federativa. Autores que han tomado el teatro como un medio de denuncia de la problemática de violencia e impunidad que azota a nuestro país, en particular, en el noroeste, en sus diferentes ámbitos y modalidades.

Continúa Román: “Son textos de familias dislocadas, de parejas retorcidas, almas perdidas que se encuentran, de hombres y mujeres rotos, que viven en su soledad colectiva, en su miseria, en su abyección”. Personajes, situaciones, realidades desgarradoras, desesperadas, basadas en el diario devenir, mismo que rebasa nuestro acontecer. Fundamentado en hechos verídicos -creo- la única ficción es el traslado a la dramaturgia. Seres que no debían existir, sin embargo, son parte de nuestro entorno, conviven -convivimos- con ellos, tragedias modernas. El teatro -aún el de Corella- no transformará el medio nefasto, pero considero puede ayudar a tomar consciencia, lo idóneo debería ser lo leyeran los responsables de la seguridad social, las autoridades en los tres niveles de gobierno y actuaran conforme al mandato legal, sin embargo, el dramaturgo deja en forma explícita e implícita la responsabilidad, por qué no la indiferencia, de los propios ciudadanos.

Pasemos a las particularidades de las cuatro obras. La más perrona remix, conformada por varios monólogos, a decir de Román y confirmado por Corella, se puede considerar como un narcocorrido con desenlaces desgarradores; las mujeres -en este caso en singular- involucradas en el tráfico de drogas. Es interesante que lo trágico esté escrito con tonos poéticos, la desgracia adquiere “belleza”.

Vario pinto, una o tres obras, como quien lo quiera considerar, aborda tres por medio de igual número de parejas: amor, ira y miedo. Amor y desamor, el sadismo, la venganza, un esbozo de lo mejor y al mismo tiempo una ventana hacia lo peor del ser humano.

Por siempre jamás, un encuentro de los personajes y el lector con la soledad, padecimiento de nuestra época, tema interesante cuando los medios para hacerlo han alcanzado a la ciencia ficción. Corella nos conduce por un camino contradictorio, no importa estar acompañado, lo grave es sentirse solo.

Cierra el cuarteto dramatúrgico con En familia. Un delincuente en prisión, lugar desde el que controla todo, sigue desde allí cometiendo sus fechorías; el encierro no es limitante para continuar la carrera delictiva. El núcleo social primario, un verdadero desastre; la corrupción inicia donde debería nacer todo lo contrario.

Roberto Corella, autor de Pestes del siglo XXI, cruel o sincero, nos presenta un teatro desolador y a la vez con una posibilidad para tomar consciencia. Asume como dramaturgo una función social, sacrifica el divertimento por la tragedia. Queda en cada lector -a la postre espectador- aprobar o desaprobar.